Impuesto a las grandes fortunas ¿llegaría para quedarse?

Impuesto a las grandes fortunas ¿llegaría para quedarse?

El proyecto de ley que estipula gravar las fortunas superiores a 200 millones de pesos para morigerar los efectos de la pandemia sería por única vez. Así lo argumentan creadores. Desde la oposición dicen que "llegó para quedarse" como otros tributos. ¿Esto ha pasado antes?

Victoria Chales

Victoria Chales

La agenda del día pasa en estos momentos por el poder legislativo. En una sesión especial se empezó a tratar el proyecto presentado por los diputados Carlos Heller y Máximo Kirchner del impuesto a las grandes fortunas. Aunque el oficialismo insiste en que se trata del esfuerzo de las 9 mil personas más ricas del país y por única vez, la oposición argumenta que llegaría para quedarse.

En MDZ Radio buscamos una mirada técnica para profundizar en las posibilidades reales de uno y otro argumento. Por eso lo debatimos en After Office junto al tributarista Cesar Litvin.

El especialista afirmó sin dudar que se trata de un impuesto y no de un aporte. "Tiene la naturaleza jurídica de un impuesto porque es obligatorio y no optativo. Nace de una emergencia como ha pasado con otros. Tiene sus métodos, alícuotas y hecho imponible. Tiene todos los componentes de un tributo".

En cuanto a la posibilidad de que sea por única vez, la historia brinda ejemplos contundentes para pensar que no. Litvin comenta que en el caso del impuesto al cheque nació por un año y ya lleva 19. Tal es el caso de "bienes personales que nació en el 1991 y ya tiene casi 30". Por lo que el especialista afirma que puede que este impuesto a las grandes fortunas sea la excepción, pero no es lo que viene pasando en la historia tributaria argentina. Lo que sucede es que si bien en la letra de la ley se estipula una vigencia determinada, luego sale otra ley que la modifica. Así van pasando los años y ese impuesto permanece. Un caso paradigmático, según relató Litvin, es el de impuesto a las ganancias. "En 1932 había una emergencia y se crea un tributo por un año que se llamaba impuesto a los réditos. Este sigue vigente hasta hoy, cambiándole el nombre. Esa es otra estrategia ir modificando los nombres".

El proyecto de ley presentado especifica los fines del dinero que recaudaría. Se trata de "Aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia”. Al menos así se titula. El objetivo es que aquellas personas en la Argentina que al 31 de diciembre de 2019 hayan declarado un patrimonio superior a los $200 millones de pesos y hasta más de $3.000 millones "aporten por única vez" entre 2% y 3,5%. "Cuando hay un traspaso de riqueza del sector privado y productivo al Estado, a mí en lo personal -opinó el tributarista- me gustaría que ese fondo sea co-participado entre las Nación y  las provincias. Y por el otro lado sea bien utilizado para las necesidades esenciales no cubiertas y bien controlado".

Los efectos de la pandemia en términos económicos son tan globales como los sanitarios. Cada país está luchando con sus condiciones y oportunidades por salir de una situación crítica. "Hay una carrera en el mundo por mostrarse como un territorio competitivo para recibir inversiones" comenta Litvin. Una parte de ese atractivo radica en una estructura impositiva que no sea excesiva. "En eso la Argentina está equivocando el camino". Aunque un gobierno acusa al otro de no avanzar en una verdadera y profunda reforma tributaria, lo cierto es que ninguno la ha hecho. Lo único que hizo fue generar "parches recaudatorios" y no una modificación de fondo que permita tener un "sistema armónico, sencillo y certero". César Letvin señala que con la aprobación del nuevo presupuesto, nuestro país cuenta con "170 impuestos". Afirma que "da vergüenza comentarle esto a los inversores extranjeros".

Finalmente se cuestiona que el impuesto a las grandes fortunas propuesto por Máximo Kirchner es inconstitucional porque se superpone con el de bienes personales. "Hay una duplicación de impuestos sobre la misma base imponible" argumenta el tributarista. Aquí hay dos elementos a tener en cuenta. Por un lado que "bienes personales aumentó de 0.25% a 2,25% en diciembre de 2019" y grava el mismo patrimonio que este proyecto nuevo. Luego se le debe sumar que el impuesto ya existente tiene numerosas exenciones que el "aporte solidario" no tiene. En bienes personales sí se excluyen "los títulos públicos, los plazos fijos, las cajas de ahorro o un inmueble rural. En cambio en el impuesto a las grandes fortunas "lo tendrá que pagar".

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