Los motivos por los que "sería más honesto disolver la Oficina Anticorrupción"

Los motivos por los que "sería más honesto disolver la Oficina Anticorrupción"

Luego de que Félix Crous decidiera retirar a la Oficina Anticorrupción como querellante en importantes causas vinculadas al kirchnerismo, el ojo sobre la esterilidad de esa repartición se hace cada vez más evidente. La abogada de Margarita Stolbitzer insiste en la disolución.

Victoria Chales

Victoria Chales

La Oficina Anticorrupción fue creada durante la gestión de Fernando De la Rúa con el objetivo de prevenir, investigar y denunciar hechos de corrupción. El presidente Alberto Fernández nombró a Félix Crous en el cargo que ante ocupara la exdiputada del PRO Laura Alonso como titular del organismo.

Desde la OA se ha definido bajo el argumento de falta de recursos retirarse de las causas en las que se constituye como querellante. Este anuncio de Félix Crous trae a la discusión sobre la verdadera función de la oficina que preside. Así como durante el macrismo, la titular era del mismo partido que el presidente, el funcionario actual reconoce abiertamente su apoyo a la gestión de Alberto Fernández. ¿Qué posibilidades hay de que un militante investigue a sus propios compañeros?

Desde MDZ Radio dialogamos con Silvina Martínez, abogada en causas de corrupción (Hotesur, Los Sauces) y exdirectora de la Inspección General de Justicia.

A Martínez no pareció sorprenderle el anuncio de la OA ya que sostiene que  "Felix Crous tiene un rol militante. Ha manifestado públicamente su adhesión  al proyecto político militante". No es algo nuevo que alguien del gobierno de turno ocupe ese lugar y no alguien de la oposición. La particularidad en este caso, advierte Martínez es que "ya se habían juzgado muchas causas, estaban en instancia de juicio oral o de investigación pero la OA ya se había presentado como querellante". Por lo que constituye un hecho gravísimo que en causas "tan trascendentales" que involucran a funcionarios del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner o a otros que apoyan actualmente al oficialismo, decidan hacerse a un lado.

De todas maneras, la abogada especializada en casos de corrupción destacó que lo importante es que con los cambios que se han anunciado, lo que se buscó fue equiparar al titular de la OA a ministro e igualarle el sueldo. Por lo que al reducir sus funciones como querellante estamos hablando de que tendrá "más sueldo y menos trabajo".

"Ese lugar debiera ocuparlo alguien de la oposición" o por lo menos alguien que no tenga una inclinación política tan marcada para que pueda examinar los hechos o presuntos hechos de corrupción. Tal como lo dijo Félix Crous, la OA tiene dos funciones. Una es prevenir que no lo está haciendo. "Si cuando le dice al Presidente que tiene que dejar su cargo en la universidad o en su estudio jurídico y Alberto Fernández le contesta que no lo va a hacer. La prevención no está funcionando". La otra misión es su rol en la investigación. Aquí tampoco se cumple, ya que sólo se avanza con las causas que involucren al gobierno anterior y no al de turno.

Sería más honesto disolver la oficina anticorrupción que seguir con esta fantochada que no tiene otra función más que encubrir, en lugar de investigar.

Hace 20 años atrás cuando fue creada la OA se lo hizo como un organismo descentralizado del Ministerio de Justicia y Derechos humanos. En aquel momento se pensó como un espacio con cierta independencia. La abogada Martínez relata que en verdad esto fue la consecuencia de algunos tratados internacionales contra la corrupción a los que suscribió Argentina y que suponían la creación de un organismo que tuviera a su cargo la prevención y la sanción de hechos de corrupción". Sin embargo, en los hechos no se ve tan así. En opinión de Martínez "es más una calcomanía de un organismo que la realidad en sí de uno que cumple con las convenciones contra la corrupción a las que ha suscripto la Argentina".

Existen otros organismos de control que tienen una gestión compartida por oficialistas y miembros de la oposición. Tal es el caso de la Auditoría General de la Nación a cargo de Miguel Ángel Pichetto, ejemplificó la abogada.

Decir que estos cambios en las funciones de la OA no afectan el curso de las causas, es mentira. Así lo afirmó Silvina Martínez que trabaja junto a Margarita Stolbizer en las causas Hotesur y Los sauces. Ambas involucran tanto a la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. En opinión de la especialista en estos delitos, la retirada de Crous afectará severamente el avance de estos casos. "En Hotesur y Los sauces cuando la OA decidió desistir en una instancia en la que hay juicio oral y había un montón de medidas de pruebas que había tomado la OA y que ahora quedarían sin efecto y eso de hecho ya ocurrió. Por eso, esto mismo es lo que va a suceder con el resto de las causas en las que se habían constituido como querellantes".

Entre los argumentos de Crous para los cambios que anunció, uno es la duplicación de tareas que suponía el papel de querellante de la Oficina de Anticorrupción en relación a la fiscalía de investigaciones administrativas que puede impulsar investigaciones sobre presuntos hechos de corrupción. Pero esto no se encuentra en la órbita del ejecutivo por lo que no lleva al cumplimiento del tratado mencionado anteriormente. Por lo que "el hecho de que exista una fiscalía especializada, no significa que el ejecutivo no investigue o reprime presuntos hechos de corrupción" contra el argumento de duplicar tareas".

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