¿Cómo era Quino profesionalmente y con sus amigos?

¿Cómo era Quino profesionalmente y con sus amigos?

Hablamos con Daniel Divinsky, socio fundador de la reconocida Ediciones de la Flor y amigo de Joaquín Salvador Lavado. Nos contó detalles íntimos de la personalidad del gran humorista y dibujante.

MDZ Radio

MDZ Radio

Con motivo de conmemorar la memoria de Joaquín Salvador Lavado, en Uno Nunca Sabe hablamos con Daniel Divinsky amigo y editor de Quino. Nos contó detalles personales del humorista y dibujante y, en breves ejemplos, nos permitió ver cómo era en realidad el historietista. 

Divinsky es abogado y editor, fue socio fundador de la reconocida Ediciones de la Flor. "Hace 5 años salí de la editorial, pero seguí la relación con Quino, porque teníamos un lazo que era amistoso, que excedida lo profesional", detalló.

Nos contó que conoció al gran historietista en los primeros años de la década del 60, incluso antes de editarlo. "Nosotros fuimos muy amigos, así que siento que se me fue una persona que formó parte de mi vida durante más de 50 años", dijo con tristeza en el MDZ Radio.

A 24 horas de la muerte de Quino, el editor contó que ha recibidos mensajes de todo tipo, como el de una librera de Bolivia en cuya casa estuvieron comiendo una vez que Quino fue a firmar en la feria del libro de La Paz. También de personas de Ecuador, Colombia y México. "No estoy sorprendido pero sí muy impresionado por la difusión del pesar que su fallecimiento produjo en el mundo de habla hispana, por lo menos".

Divinsky es abogado y editor, fue socio fundador de Ediciones de la Flor. Desde hace 5 años abandonó la editorial, hoy a cargo de su ex mujer.

Sobre la explicación a la pena colectiva que todos tuvimos ayer, Divinsky dijo que "es llamativo pero no mucho, teniendo en cuenta que marcó a 4 generaciones". De todos modos, resaltó que "lo que me llamó la atención es que no hubo reacciones adversas de los sectores contra los que él se manifestaba explícitamente".

Contado por su propio amigo, Quino era absolutamente progresista, de izquierda, anticlerical y ateo, y lo proclamaba. "Hubo una cantidad de páginas muy virulentamente anti religiosas que incluso en el diario El País, de Madrid, donde también se publicaba, causaron reacciones airadas de la historia de sus fundamentalistas", dijo el abogado. "Estos parecen haberse callado la boca ante la pena de la gran mayoría de los ciudadanos", completó.

El entrevistado nos contó que Quino también se preguntaba por qué su obra era tan universal. "Creo que tenía que ver con que no era una historieta de aventuras, sino de acontecimientos. Como una especie de epigramas, que tenían remates y que referían a problemas comunes a las clases medias en todo el mundo occidental".

Aunque la obra de Quino tuvo un enorme éxito en China, primero con ediciones piratas, cuando ese país oriental no había adherido a las convenciones internacional sobre derechos de autor, y luego con ediciones autorizadas, que se sigue publicando. También en Corea, en Grecia y en Turquía.

"El reconocía su vigencia con enorme pesimismo, porque decía que implicaba que no habían tenido ningún efecto sus críticas y que todo seguía tan mal en el mundo como cuando había hecho sus dibujos originales", narró Divinsky.

La relación con Ediciones de La Flor

Según contó el fundador de la editorial, Quino les propuso a él y a su socio publicar Mafalda. "Había recurrido a nosotros como abogados, porque Jorge Álvarez, su editor original, había retrasado el pago de sus derechos de autor".

En referencia a ese momento, adujo que por aquel entonces no quisieron tomar el caso como profesionales porque también eran amigos de Álvarez, "entonces lo derivamos a un abogado amigo muy sensato, que llegó a un acuerdo amistoso por el cual se rescindió el contrato entre ambos". "Un día vino y dijo con ese tonito ingenuo que tenía: ´¿Y por qué no empiezan a hacer Mafalda ustedes?", recordó.

Claro que esto para ediciones de la Flor significó un salto cualitativo, "de hacer un librito de 1500 ejemplares a hacer una primera de 200.000. Evidentemente, fue una inversión copernicana".

Por la magnitud de su obra, sin dudas que Quino tuvo muchas ofertas de editoriales más grandes, pero siempre se mantuvo leal a Ediciones La Flor. "Incluso cuando sus dueños estuvimos presos por un libro infantil que prohibieron, en 1976. Quino en ningún momento pensó, o no expresó, cambiarse de editorial", dijo Divinsky.

Tampoco los 6 años en el exilio de los fundadores de La Flor lograron que Quino repiense esa convicción. "Por aquel entonces, él trataba con mi suegra, que se hizo cargo de la editorial muy valientemente". "Obviamente que se cumplían con sus pagos más que religiosamente, pero el motivo de su fidelidad tenía que ver con el afecto", resaltó el entrevistado.

¿Es verdad que no le gustaba que le hablaran de Mafalda?

"Trataba de evitar el tema, porque a él le gustaban más sus páginas de humor. Entonces que su acento estuviera puesto en esta enana, medio que lo esclavizaba. Pero no es que prohibiera el tema", finalizó.

En este enlace, la entrevista completa.

 

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?