¿Qué son los Begpackers?
Son jóvenes occidentales que viajan por países asiáticos con un presupuesto mínimo. Venden postales, tocan la guitarra o se sientan con carteles buscando dinero para extender sus viajes.
Esta nueva forma de viajar, sobre todo por el sudeste asiático, está generado cierta polémica en las redes y malestar entre los habitantes de estos países. Los llamados "begpackers", una palabra que se origina como mezcla entre backpacker (mochilero) y beg (pedir), son jóvenes mochileros occidentales que piden dinero para poder viajar.
En las redes sociales ya se ven imágenes de viajeros que venden postales y tocan la guitarra con carteles como: "Estoy viajando por Asia sin dinero. Por favor, apoyen mi viaje".
Una práctica que molesta a los locales de estos países que no entienden cómo estos turistas que llevan objetos de valor (tablets, smartphones y objetos de marca), puedan pedir dinero para pagarse unas vacaciones, mientras que la gente del país que pide dinero en la calle lo hace para cubrir sus necesidades básicas.
La idea de viajar barato a destinos exóticos, viviendo una aventura extraordinaria se puso de moda, y pedir dinero parece aceptable, aunque desconcierta -y en algunos casos enoja- a muchos, que no se imaginan a estos mochileros mostrando la misma actitud en sus países de origen.
La discusión acerca de este fenómeno comenzó cuando una mujer de Singapur, Maisarah Abu Samah hace unos meses subió escandalizada unas fotos a su Twitter. En ellas se veían a dos parejas de turistas que pedían limosna en la misma calle. Los primeros estaban sentados en el suelo detrás de un cartel que en inglés decía "Ayúdanos con nuestro viaje alrededor del mundo" junto con varias fotografías que estaban vendiendo. La otra pareja se encontraba tocando la guitarra y la armónica junto a un cartel similar. Maisarah quedó escandalizada y consiguió hacer virales sus fotografías. En una entrevista con France24 afirmaba: "Encontramos muy extraño que se pida dinero a otra gente para pagar un viaje. Vender cosas en la calle o pedir no está bien considerado en nuestro país. Y estos jóvenes no tienen pinta de tener ninguna necesidad, tienen equipamientos muy caros como el amplificador para tocar la guitarra. La gente que lo hace tiene necesidad real, ellos piden para comprar comida, pagar la escuela de sus hijos o las deudas. Pero no para algo que es un capricho o un lujo."
Que la gente del primer mundo vaya a mendigar al tercero no solo está shockeando a la población local en Asia, sino que revela las vergüenzas de una clase media occidental que ha optado por el vale todo cuando se trata de hacer turismo. Incluso convertirse en mendigos.
Plataformas como Fund My Travel, en este sentido, no están haciendo más que alimentar esta modalidad de viajar: desde este portal, el usuario puede crear un crowfunding para financiar su viaje, llegando a pedir, como hicieron David y Sebastian, la bochornosa cifra de 5.000 dólares para "comer bichos, hacer escalada, buceo y trekking en la jungla".
Las maneras de pedir dinero son muy diversas. Hay quienes deciden vender sus fotografías, pequeños objetos decorativos como pulseras o tocar música en la calle. Otras personas se ponen directamente un cartel donde piden dinero para seguir con su viaje. Y así, mientras recorres Bangkok, Laos o Malasia te podes encontrar a un joven blanco con su ropa de marca y un Macbook en la mochila pidiendo dinero.
Muchos aplauden este fenómeno y otros lo repudian con fuerza. En Argentina también se ven este tipo de viajeros. Hay distintas maneras de viajar con poco dinero.Sin ir más lejos, hay gente que trata de aportar algo a las comunidades donde viaja, ofreciéndose por ejemplo como voluntarios en proyectos sociales a cambio de comida y alojamiento. Obviamente esto requiere esfuerzo y trabajo pero es una experiencia mucho más gratificante para todo el mundo.