Escalofriante museo submarino que presenta crítica social
Se trata de un museo ubicado en Lanzarote (España), que fue el pionero en todo Europa, aunque se necesitaron dos años para lograrlo, en marzo del año pasado abrió sus puertas.
Uno de los artistas destacados que expone sus obras es Jason deCaires Taylor, un escultor británico que está generando polémica con sus esculturas, ya que llaman la atención por su fuerte crítica social hacia algunos temas polémicos como las reformas políticas del presidente Donald Trump en Estados Unidos.
Pero, además todas sus obras llaman a la reflexión, como por ejemplo entre ellas un bote lleno de refugiados que hace referencia a la crisis migratoria de Europa. También trata temas sociales menos críticos, como la obsesión con las selfis.
El uso del arte como arrecife artificial también tiene la intención de crear conciencia sobre la destrucción de arrecifes oceánicos en todo el mundo. Utiliza concreto, varas de fibra de vidrio y otros materiales para que las instalaciones sean resistentes tanto a la corrosión como al pH neutral.
Destaca una pieza que luce como si el presidente Donald Trump jugara en un subibaja. Sin embargo, la figura de concreto en realidad está sentada sobre una válvula petrolera. El empresario ha estado "tratando al mundo como si estuviera en un parque de juegos infantiles", afirmó Taylor.
Aclaró que el parecido con Trump fue accidental, pues los modelos para las estatuas son residentes o visitantes de la isla del archipiélago canario. Otra de las instalaciones es una valla de 30 metros de largo con una reja que al parecer no tiene sentido, ya que un buzo puede nadar con facilidad sobre ella.
Aunque Taylor comenzó el proyecto de Lanzarote antes de que Trump prometiera construir un muro en la frontera con México, comentó que Trump "parece girar en torno al proteccionismo y las divisiones, el tipo de ideas cuyo absurdo quería que se mostrara mediante este muro".
Además, el artista expresa que su intención es representar las problemáticas y que la gente se interese por ellas, más que nada hacer una crítica social.
Este increíble lugar, sólo puede ser visto con un equipo de buceo y los precios rondan entre 30 y 40 euros.