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Arrancó la temporada de ballenas en el Sur

Como todos los años ya llegaron unos 100 ejemplares a Puerto Pirámides. Estarán hasta diciembre. Una buena opción para estas vacaciones.
Foto: Web
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La ballena Franca Austral llega todos los años a las costas de Chubut para aparearse y parir. Lo hace a mediados de mayo y permanece hasta diciembre. Se calcula que en este momento hay cien ejemplares en la zona. Pero en unos días más habrá más de 600. Se conoce a las ballenas como los “Gigantes de Valdés”. No es para menos, ya que un macho mide 15 metros de largo promedio y pesa alrededor de 50 toneladas. Aunque las ballenas son el atractivo más convocante, no son las únicas protagonistas. En estos meses, cuando muchos turistas se acercan a conocerlas, la costa atlántica patagónica también brinda la posibilidad de ver elefantes y lobos marinos, así como toninas y aves.

La inauguración oficial de la temporada de la ballena Franca Austral fue la semana pasada y contó con la insólita decisión de la Secretaría de Turismo de autorizar una sola lancha para realizar el avistaje. Por eso, decenas de personas que habían llegado a esta villa poblada de Península Valdés se quedaron en tierra sin poder disfrutar de un espectáculo único. El tiempo acompañó la jornada: mar planchado, nada de viento y un sol radiante. Nada pudo ser mejor para el inicio de una temporada que espera recibir 100 mil turistas. Hubo espectáculos musicales y la actuación del artista Javier Calamaro. Pero lo mejor no estuvo en tierra sino como siempre en alta mar donde las ballenas volvieron a demostrar por qué representan una atracción mundial.

Mirarlas desde cerca, un espectáculo único.

Para conocer y ver de cerca a las ballenas, cada vez hay más opciones: en suelo firme, desde las playas de Madryn o El Doradillo (Area Natural Protegida a 15 kilómetros de la ciudad); en paseos embarcados (pueden ser en gomones o catamaranes) desde Puerto Pirámides, en Península Valdés; y desde el año pasado, con el Yellow Submarine. Se trata de un semisumergible especialmente diseñado para el avistaje ballenas y lobos marinos de un pelo, que permite disfrutar los movimientos de los animales debajo del agua.

En los últimos años, mucha más gente se ha animado a tener una experiencia más cercana con los lobos marinos. Por ejemplo, se puede hacer snorkeling en la reserva Punta Loma, a 20 kilómetros de Madryn. "Los lobos son curiosos y se tiran al agua para recibir a los visitantes, quienes quedan absolutamente seducidos ante la cantidad incalculable de cachorros", dicen en la secretaría de Turismo de Madryn.