Qué hacer en Burdeos, la sede de la Vinexpo
Burdeos, capital mundial del vino y capital del suroeste de Francia, ofrece uno de los conjuntos arquitectónicos del siglo XVIII más armoniosos de Europa. Conserva monumentos famosos, de los cuales varios están incluidos en el patrimonio mundial de la UNESCO.
A Burdeos se la conocía como La Bella Dormida –La belle endormie– a razón del escaso dinamismo que tuvo esta ciudad durante las últimas décadas. Burdeos se encontraba estancada en su estilo burgués, tenía una escasa proyección turística y solo eran los enamorados del dios Baco quienes acudían a la ciudad gracias a su histórico renombre en el sector vinícola. No obstante, esto ha cambiado durante los últimos años.
Burdeos tiene poco más de 200.000 habitantes y la zona principal del centro de la ciudad es fácil de conocer en una visita de una día. Es una ciudad con apenas desniveles, el tráfico no es abundante así que es muy fácil circular en bicicleta por la ciudad.
En la parte norte se encuentra el barrio de Bacalan. Esta zona de la ciudad todavía muestra una de las características que más definen la historia económica de Burdeos: los almacenes y el transporte de vino a lo largo del país.
Sin embargo, algunos restaurantes de moda se han agolpado por los muelles del río satisfaciendo la hornada de "bobo" (bourgeois-bohème) que se han aficando en la ciudad durante los últimos años.
Una hermosa conjunción de tradición y modernidad.
Por 5,5 euros y un esfuerzo de 231 escaleras se puede subir a la torre de Pey Berland para disfrutar de una buena panorámica de la ciudad de Burdeos. La torre se encuentra junto a la catedral de San Andrés y, aparte de admirar las gárgolas de la catedral, se puede observar la esquizofrenia de tejados de estilo gascón (rojos) y la pizarra de estilo parisino (negros) que domina la ciudad.
El Espejo de Agua es una de las perlas arquitectónicas que más impactan en Burdeos. Se trata de una plaza cubierta por un palmo de agua que muestra un espejo casi perfecto de los señoriales edificios de la plaza de la Bolsa. Un lugar privilegiado para disfrutar de la fotografía.
La parte más señorial de Burdeos probablemente se encuentra en el Grand Theatre. Los carriles del tranvía bordean este impresionante edificio que alberga salas de teatro y restaurantes con cómodas terrazas para tomar algo.
Frente al Grand Theatre se levanta un peculiar edificio que, con su forma triangular, recuerda a la curiosa arquitectura del Flatiron en Nueva York. Se trata de la Maison du Vin donde se realizan cursos de cata de vino y enología.
Cerca de la Plaza de la Bolsa encontramos la Esplanade de Quinconces. Antiguamente albergaba un gran château y hoy en día se trata de un enorme espacio verde y público frente al río. En verano se celebran conciertos y otras actividades.
Lo que no debe perderse en Burdeos
La explanada de los Quinconces, la más grande de Europa en el centro de la ciudad.
La fachada de los Muelles, su paseo, sus recorridos fluviales y sus merenderos.
El Gran Teatro, el Palacio Rohan y el Palacio de la Bolsa, obras maestras del siglo XVIII.
La Catedral y las dos basílicas incluidas en el patrimonio mundial de la UNESCO.
Las plazas del viejo Burdeos, sus tiendas de artesanos y sus terrazas de cafés.
El Triángulo bordelés, su mercado de las 4 estaciones y sus tiendas de lujo.
La calle Sainte Catherine y sus grandes firmas.
El barrio de los Chartrons, sus anticuarios, chamarileros y galerías de arte.
El Barrio Saint Michel y su Rastro.
Los numerosos museos.
La cima de la Torre Pey-Berland: merece la pena subir para disfrutar de unas vistas magníficas de la ciudad.
Pasear por las orillas del río Garona es un "must" de la ciudad.
Top 10 de experiencias en Burdeos
Aprovechar la vista desde los muelles
Pasearse en el parque público
Subir a la Torre Pey Berland
Hacer footing al parque bordelés
Ofrecerse una tarde excepcional a la ópera
Tomarse un brunch en el Museo de arte contemporáneo
Salir en las bodegas del Viejo Burdeos
Ver la puesta del sol sobre el espejo de agua
Saludar el Genio de la Libertad a plaza de Quinconces
Ir de compras en el Triángulo bordelés