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¿Qué hacer cerca de Reñaca, Viña del Mar y La Serena? ¡Tips increíbles!

Te damos algunas alternativas de lugares a visitar si te aburrís de la playa o el día está nublado. Desde actividades al aire libre hasta visitas a bodegas. ¿Qué esperás? ¡Mirá todo lo que podés hacer!



Para aquellos inquietos que además de hacer playa les gusta realizar otras actividades van algunas propuestas de cosas para hacer cerca de Viña del Mar, Reñaca y La Serena, los tres destinos más elegidos por los mendocinos.

¿Qué hacer cerca de Reñaca y Viña del Mar?

Actividades Recreativas Outdoor – Concón: El borde costero de Concón es ideal para la realización de deportes náuticos y de olas, También se pueden hacer cabalgatas, caminatas y observación de aves rodeados de un entorno natural encantador.

Kayak: Se organizan tours con guías experimentados en la materia, donde se podrá disfrutar de una manera relajada contemplativa del entorno natural.

Cabalgatas: Es más de un kilómetro de playa se ofrecen cabalgatas diurnas y nocturnas, contemplando el humedal y sus alrededores. Una oportunidad única de observar la biodiversidad del sistema

Estación de Turismo Rural El Canelo de Puchuncaví: Tinas termales terapéuticas que se calientan a leña. Las tinas vienen a complementar sus actividades agropecuarias, donde además hay posibilidades de trekking guiados, cabalgatas, comidas típicas, avistamiento de flora y fauna nativa y agroturismo.

Dunas de Ritoque: Bordeado por 14 kilómetros de la playa Ritoque, este campo dunar es único en la zona, con 1.200 hectáreas de bosques y dunas, algunas de más de doce mil años. Contiene, al menos, ocho sitios arqueológicos con vestigios de conchales y piezas atribuibles a las culturas Bato y Aconcagua, y cinco ecosistemas con lagunas de agua dulce y salada, bosques, flora nativa y especies como zorritos chilenos, cururos, lagartos zapallar, culebras chilenas, cernícalos, lechuzas y 78 tipos de aves migratorias y residentes.

Zapallar – Maintencillo: Playas más tranquilas, con arenas que se mezclan con grandes roqueríos, caletas de pescadores que se mantienen activas y una buena oferta de restaurantes, hoteles y cabañas para arrendar, debes avanzar unos 57 km al norte de Viña del Mar, siguiendo la costa hasta encontrar al pequeño poblado de Maitencillo. Las playas El Abanico, Aguas Blancas y Playa Grande se han convertido en referente para surfistas que desde el amanecer aprovechan las vigorosas mareas de esta parte del Pacífico. Además, la presencia de vientos te dará la posibilidad de practicar parapente. La costanera cuenta con renombrados restaurantes y varios pubs muy concurridos durante el verano.


Maitencillo es vecino de Laguna de Zapallar, hogar de varias especies de pájaros, que separa a la zona de otro lugar de vacaciones, Cachagua, donde verás mayor exclusividad. Zapallar es uno de los balnearios más aristocráticos de la región. Con una tradición de casi un siglo, las tierras del antiguo cacique Catapilco poseen dos playas principales: la Chica y la Larga que reúnen a gran parte de los visitantes. La pequeña bahía y los cerros que cercan del viento a Zapallar la hacen dueña de un extraordinario microclima y es famosa por sus grandes árboles, bellas casonas de veraneo, lindos jardines y la iglesia construida en piedra. Disfruta de Zapallar recorriendo su sendero de piedra junto al mar, que lo une con Cachagua y que muy pronto permitirá llegar a pie hasta Maitencillo.

Sendero submarino – Maitencillo: En la caleta de Maitencillo, los pescadores artesanales han creado el primer Sendero Submarino de Sudamérica. Si no tiene conocimientos del mundo submarino debe hacer un curso de cuatro horas que los pescadores llaman "bautismo submarino". El primer sendero tiene un metro de profundidad. Los otros dos, uno de seis y el otro de 10 metros, déjelos para cuando haya ganado experiencia (los buceadores con carné tienen acceso gratis). Al sumergirse, le entregarán láminas plastificadas con los nombres de las especies que podría identificar en el camino, dependiendo de si el buceo es de día o de noche.

Ruta del vino del Valle de Casablanca: Localizado en Casablanca a 41 kilómetros al noreste de Valparaíso. El Valle de Casablanca es el refugio vitivinícola con mayor proyección del país. Gracias a sus condiciones naturales permite un excelente cultivo de vides. Algunas de las bodegas que componen el circuito son Casa del Bosque, Emiliana, Viña Indómita Wines, Veramonte, ViñaMar, Bodegas Re.

Valparaíso: Este puerto, el más importante de Chile, con orígenes que datan desde 1536, es un lugar para experimentar. No hay una versión oficial del número de cerros que rodean a la bahía de Valparaíso; se dice que 42. Desde cada uno de ellos se descuelgan casas de colores diferentes que conforman un laberinto gigante de callejuelas, largas escalinatas y miradores. Cerros y mar son los límites naturales de Valparaíso, mientras que en su casco urbano puedes apreciar bellos conjuntos arquitectónicos, estrechas calles y algunos trolebuses. Declarada Patrimonio Mundial por la Unesco el año 2003. No hay que irse de la ciudad sin subir a alguno de los ascensores patrimoniales al aire libre que aún existen o dar una vuelta a la bahía en alguna lancha del puerto. Tampoco puedes dejar de probar la chorrillana –papas, cebolla, huevo y carne frita– o salir de fiesta en la subida Ecuador.


Isla Negra- Visita a la casa de Pablo Neruda: Olas incesantes que golpean un roquerío negro imantaron al poeta Pablo Neruda, premio Nobel de Literatura, que instaló frente a ese paisaje su casa más famosa. Si quieres visitarla, puedes unirte a gran parte de los turistas que siguen el legado del escritor chileno, quien habitó la zona desde la década del ’40. En sus más de 500 metros cuadrados hay diferentes objetos que el poeta coleccionó a lo largo de su vida: mascarones de proa, máscaras de diversas formas y procedencias, botellas, fotografías, cajas de extraños insectos y mariposas, alfarería de Latinoamérica, figuras talladas de Rapa Nui, relojes, instrumentos de navegación, mapamundis y caracolas de todos los tamaños, son algunos de ellos. En el jardín de la casa se encuentra un campanario, un bote, una fuente de agua y también las tumbas de Pablo Neruda y Matilde Urrutia, su última mujer, que miran hacia el mar.

El pueblo pertenece al municipio de El Tabo, distante de Santiago a 111 km al oeste. El espíritu del poeta, fallecido poco después del golpe de Estado en 1973, sigue siendo un ícono vivo en este pueblo, ya que puedes encontrar murales con la figura de Neftalí Reyes (su verdadero nombre), visitar pequeñas ferias de artesanos con pinturas referidas al vate o comer en restaurantes que honran con el título de sus principales versos los platos de una gastronomía basada en frutos de mar.

Isla Negra tiene una pequeña playa con vista al campanario al aire libre de la casa de Neruda. En las cercanías, por el norte, se encuentra un enorme conjunto de rocas frente a un Océano Pacífico de grandes olas.

¿Qué hacer en La Serena?

Costanera: Para hacer deporte y tomar aire fresco, la franja costera que une La Serena y Coquimbo, es uno de los paseos más atractivos de la ciudad. 7 kilómetros de extensas playas, desde El Faro hacia el sur. Cuenta con una gran infraestructura hotelera y varios restaurantes típicos.

Una visita al Faro: Monumento Nacional, es una imponente construcción erigida al inicio de la Avenida Francisco de Aguirre, junto al mar. Es el hito norte que marca la partida de la Avenida del Mar y el poniente de la carretera internacional Ruta Gabriela Mistral.

Gastronomía de primera: La Caleta San Pedro, es un atractivo centro gastronómico para degustar preparaciones a base de pescados y mariscos frescos, tales como caldillo de congrio, pailas marinas, empanadas de mariscos, pescado frito, entre otros.

Valle del Elquí: Desde La Serena podes acceder a una serie de atractivos turísticos distantes a menos de una hora de viaje. El Valle de Elqui, donde las bodegas de pisco son protagonistas, las comunas de Vicuña y Paihuano, que con sus paisajes, antiguos pueblos, casonas coloniales, plazas e iglesias, combina el eco-turismo, la relajación y su producto estrella: el turismo astronómico.

Disfruta la naturaleza: El parque del Jardín Japonés es un escenario ideal. Cuenta con una laguna con dos islas, senderos de paseo, corrientes de agua, y más de 70 variedades de plantas, cultivadas de acuerdo al estilo oriental, junto a peces, cisnes, tortugas, taguas y patos.

Parque Nacional Fray Jorge en la Región de Coquimbo: Ubicado a unos 108 kilómetros al sur de La Serena, es un gran paseo por el día. Contempla casi 10 mil hectáreas donde viven 700 especies de árboles y plantas que sólo se pueden ver en la zona sur de Chile. Esto es posible gracias a la Camanchaca, niebla norteña. Declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco y cuenta con certificación Starlight.