Manuel Moretti de Estelares: "Las canciones son un faro en mi vida"
Ir detrás de la historia de Estelares es hablar de sus canciones. Y si de sus composiciones nos referimos, allí emerge resplandeciente la imagen de Manuel Moretti. Nacido en Junín, provincia de Buenos Aires, hincha de Sarmiento, hoy con 57 años Moretti dedicó la mitad de su vida a la música y a la defensa del oficio del compositor. "Lo primero que me conmovió de la música, cuando descubrí el compositor en mí, fue defender el universo de las canciones", recuerda el líder de Estelares durante la charla que mantuvo con MDZ Online previo a su presentación en Mendoza del próximo domingo 17 de septiembre en el Auditorio Ángel Bustelo.
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- ¿Cómo es el proceso de componer canciones?
- Es como un oficio. Son casi 30 años de relacionarse con las canciones. Yo empecé tarde, porque agarré la guitarra a los 20, pero el compositor empezó a desarrollarse desde ese momento. Y el proceso de composición es muy simple. Yo armo las maquetas en casa, como si fuera un demo, y después lo comparto con los chicos y vamos viendo algún retoque. Luego viene Germán Wiedemer, que fue el productor de los últimos disco, anteriormente fue Juanchi Baleirón, y en función de un laburo grupal se termina de aceitar como la canción termina yendo al estudio y ahí se graba.
- ¿Y a la hora de trabajar con un productor?, entendiendo que es un sujeto externo a la banda.
Hay acuerdos entre la banda y el productor. Trabajas con alguien de afuera, en nuestro caso, siempre nos ha funcionado. Hay un acuerdo en el trabajo musical, de todas las partes. Es más una colaboración, no una persona ajena al proyecto. El que viene a tratar de ordenar los melones.
- Ahora en relación al show del próximo domingo en Mendoza. Nuevamente por la provincia y presentándose en un lugar que les trae muy buenos recuerdos como es el Auditorio Ángel Bustelo.
Siempre es un placer regresar a una provincia que queremos mucho. Además me alegra volver al Bustelo. Es un lugar hermoso. La última vez que tocamos ahí fue hace mucho tiempo para la presentación de Sistema Nervioso Central. Tengo muy lindos recuerdos. Me acuerdo que luego del show vino Felipe Staiti a camarines y estuvimos hablando un montón. También está buenísimo tocar en lugares más grandes, obviamente. Hemos cerrado festivales en Mendoza para 20 mil personas, pero el Bustelo siempre será muy especial para nosotros.
- Pero también para Estelares llegó la hora de hacer historia dentro de su historia. Para una banda con su trayectoria, plagada de sacrificios y canciones hiper hiteras, finalmente el 1 de diciembre llegará su primer Luna Park.
Venimos de un año muy movido. Ahora hacemos Mendoza, San Juan, La Rioja y algunas otras provincias. Luego nos vamos a Uruguay, Paraguay y Perú. De ahí nos vamos a España diez días y cuando volvamos hacemos nuestro primer Luna Park. Un año con mucha actividad y un broche que es encantador, pero que también no deja de inquietar.
Es un ejercicio simbólico respecto de nosotros mismos. En casi 30 años de carrera hemos tocado en mil lugares ante muchísima gente, pero hacer un Luna Park es muy importante. Las últimas tres presentaciones del disco fueron en el Gran Rex, antes en el Teatro Opera, pero nunca un Luna.
- ¿Cómo vivieron el parate de la pandemia? Tengo entendido que los agarró en plena presentación de un disco nuevo.
El disco anterior, Las Lunas, lo lanzamos en 2019 y lo presentamos en el Gran Rex en septiembre de ese año. Pero no tuvimos posibilidad de presentarlo en gira porque en 2020 comenzó la pandemia. Fue un desconcierto para todos y más para un músico que gran parte de su trabajo es tocar en vivo. Creo que recién en octubre de 2020 fueron las primeras veces que tocamos al aire libre. Fueron solo cuatro shows en pandemia. Entonces, el único elemento de resolución que encontré en mi caso, que por suerte tenía la posibilidad de trabajar en mi casa, fue escribir canciones, de las cuales 11 terminaron en este nuevo disco Un mar de soles rojos.
Pero no es un disco pandémico, aunque sí hay una fotografía bien clara de lo que sentí en pandemia. No podía dormir por el desconcierto absoluto que se vivía. Ibas al supermercado y cuando volvías no sabías si podías abrazar a tu hija o a tu mujer. Hay una canción donde queda reflejado todo eso que se llama "Miedo", es la única donde más o menos queda registrado eso, como un desprendimiento de la pandemia. Las demás son canciones que funcionaban como un bálsamo en un momento tan angustiante.
- Siempre me sorprendieron los artistas que podían escribir letras críticas, con contenido social, pero que sus melodías fueran bailables. Me pasa con Virus, con Pulp, por dar algún ejemplo. Y Estelares también tiene mucho de eso.
Si, son melodías como floridas, cantables, frescas y con letras un poco de cuestionamiento, de incertidumbre o de crisis. Fue un poco el objeto primario o iniciático de cuando comencé a escribir canciones. Al principio era mucho más intimista, hay letras más oscuras, pero siempre trabajando con esta especie de agridulcismo que es estar vivo. Muchas veces las melodías permiten hacer que el dramatismo sea más suave.
- Vas a cumplir 30 años dedicado a las canciones. Toda una vida ¿Qué recordás de aquellos inicios en City Bell?
Cuando todo comenzó fue por una devoción y una necesidad. Me acuerdo perfectamente en el 87, cuando vine a La Plata, hacía cuatro meses había empezado a tocar la guitarra de una manera muy precaria y empecé a trabajar en el bar El Taller, donde iban algunos de los Virus y los Redondos. Y que todo eso, que fue lo primero que me conmovió, que tenía que ver con defender el universo de las canciones, de haber sentido el compositor en mí, y haberlo defendido durante tantos años y estar viviendo en el lugar que alguna vez imaginé gracias a las canciones y tener una vida como la que tengo, gracias a las canciones es increíble.
Incluso una hija me dieron las canciones. Lola, mi hija más chica, vino al mundo porque a su madre, Julia, le escribí una canción en el 94 y nos volvimos a encontrar en 2012 porque escuchó la canción 18 años después. Nos reencontramos y armamos una familia. Así que imagínate… las canciones han sido todo, son un faro en mi vida.
Es el trabajo que elegí, que es una belleza. Es hermoso defender este oficio durante tantos años. Podría decirte que alguna vez estando de giras pensé "por qué no me puse una verdulería jajaja", porque muchas veces lo que más cansan son las giras, pero lo demás es fantástico. Es un laburo hermoso.

