Vinos y tendencias de consumo: lo que se viene
La tendencia de consumo en el mercado del vino hoy tiene una clara inclinación hacia los productos de personalidad, con una imagen clara y definida, a lo que se reconoce como "los vinos libres".
Son productos que no siguen los estándares del mercado, que no buscan reemplazar sino crear, y -por decirlo más simple- que rompen con todos los paradigmas hasta ahora conocidos.
Así es como lo han interpretado en Corbeau Wines, un nuevo proyecto vitivinícola mendocino que este año llegó para patear el tablero, con la fuerte imagen del Cuervo ('Corbeau' es el nombre francés del protagonista) como testigo presente en cada una de sus etiquetas poniéndole un rostro a la nueva tendencia, y una mirada que ciertamente atrae a los consumidores curiosos en busca de experimentar nuevas sensaciones.
Hace algunos años, las bajas en el consumo del vino motivaron a la exploración de técnicas desde campos múltiples para atraer a los consumidores de otros productos (la cerveza: el principal). Pero contrariamente a lo esperado, el resultado fue una integración - lo que se había planteado como una batalla pasó a ser una alianza, con un detalle poco previsto por los analistas: paladares cada día más jóvenes, no sólo en edad sino también en su visión de la vida, de la experimentación de los placeres, y del disfrute sin ocasioneses peciales sino habituales.
Los blends, en alza
La sobriedad del malbec y la elegancia del chardonnay no son las únicas estrellas que brillan en este nuevo escenario. Varietales por años ignorados hoy se integran a una nueva clasificación de productos que tienen una entrada casi inmediata a los consumidores, cumpliendo con sus expectativas de descubrimiento y de originalidad. La ancellotta es un claro ejemplo de los nuevos elementos que hoy se buscan en el mercado, por su salvajismo y su originalidad. Así, los blends han salido a brillar con todo esplendor, pero no desde el rezago sino desde el protagonismo pleno en un sector de consumo notorio, y cada día mayor.
Y no es sólo la sangre de Baco la que ha cambiado, sino todo un sector que necesita rejuvenecer cada día. La imagen -es decir: la estética y la vestimenta de las botellas- hoy es un medio más de expresión. La etiqueta simple e "informativa" ya no atrapa las miradas en las góndolas. Diseños jugados, colores osados, e imágenes que saben convidar a simple vista la personalidad de los nuevos vinos es lo que hoy el mercado busca: productos con espíritu, con esencia, y ya no sólo con renombre o por costumbre.
El este mendocino ha pasado a ser un nuevo centro de atención para esta nueva mentalidad de producción. Eduardo Rodríguez, el Winemaker de Corbeau Wines, lo define (y ejemplifica) a la perfección: "Corbeau Wines es el resultado de una búsqueda de nuevos horizontes en un mercado que vemos como acostumbrado a los sabores de siempre, pero que busca placeres distintos y atrapantes constantemente. Somos tercera generación de productores y hemos visto día a día los cambios en el consumo de un producto tan icónico como vasto en Mendoza, que es el vino. Nosotros mismos somos parte de ese grupo, que es cada vez más grande, de personas que sentían una carencia: había un sabor que le estaba faltando a este mercado", nos comenta.
Eduardo Rodríguez, winemaker de Corbeau Wines: "Somos parte de ese grupo, que es cada vez más grande, de personas que sentían una carencia: había un sabor que le estaba faltando a este mercado".
En lo que respecta a lo que envuelve a sus creaciones, nos dice: "Nuestras dos líneas de tintos y blancos, Corbeau Noir y Corbeau Blanc, son creados desde una nueva visión y tienen un sabor diferente. Pero antes de que el consumidor pueda probarlo, las líneas también atrapan desde su imagen: tienen una estética que no pasa inadvertida en las góndolas, porque acompaña al producto en su esencia:es misteriosa, te llama, te atrapa, querés descubrir qué es". Todo funciona hacia un mismo objetivo: el producto, el material y la presentación:esa es la nueva dirección por la que este mercado avanza.
Un cambio de paradigma
Es un mundo nuevo al que no se puede ingresar sólo haciendo ajustes menores e imágenes extravagantes. Se necesita un cambio de enfoque, una visión libre que incluya el placer del descubrimiento de lo nuevo, de una manera constante, y desde otros medios. "El contacto con el consumidor debe ser permanente, tenemos que aprender a escuchar lo que el mercado nos va diciendo día a día" - revela el brand manager de la misma bodega, Francisco Rodríguez.
"En Corbeau Wines hemos optado por tener un diálogo permanente en Facebook, Twitter, Instagram, que son las plataformas de elección de los nuevos consumidores, y duplicamos la apuesta con un blog que describe en primera persona la personalidad del producto", continúa.
Los resultados son claros: varietales más osados,salvajes y originales hoy llenan las copas de consumidores exigentes que no son presa fácil para los productos convencionales.
Hoy el mundo del vino es una cancha completamente distinta. El renombre y las tradiciones ya no son suficientes. Se debe crear nuevos vínculos de comunicación activa, tener un diálogo permanente a través de las plataformas digitales y las redes sociales, y -fundamentalmente- se necesita comprender esta nueva tendencia de consumo, y crear productos que satisfagan a un mercado complejo, conocedor, y muy determinante en lo que respecta al placer, al descubrimiento, y a la elección -constante- de nuevos desafíos. Se puede conocer más información visitando el sitio web de la bodega, y también adquirir los productos a precios especiales mediante su exclusiva plataforma de venta online.
Esa es la nueva tendencia, si es que podemos definirla así: la búsqueda,el cambio, la experimentación de algo nuevo y que no se esperaba. Salir de la costumbre, darle la oportunidad a lo que nos seduce, y -quizás- descubrir un nuevo favorito. Conocer los nuevos proyectos, como los de Corbeau Wines, puede sorprender al consumidor que aún no ha encontrado el placer de descubrirse a sí mismo en la personalidad de un producto.