¿Cuál es la patología sexual que sufre la mayor parte de las mujeres?
El vaginismo está definido como “la reacción automática del cuerpo al temor de alguno o todo tipo de penetración vaginal”, lo que se relaciona también con el hecho de usar tampones o copa menstrual y realizarse estudios ginecológicos.
La sensación es un dolor punzante cuando se realiza la penetración y es muy complicado resolverlo, ya que la vagina se contrae y se cierra lo que imposibilita la entrada del pene.
Pueden existir múltiples causas que desarrollen esta patología. Por un lado, tenemos factores psicológicos como mucho rechazo o miedo al dolor, situaciones previas pero relacionadas a la intimidad como la endometriosis o hímen rígido como también experiencias previas traumáticas (primeros encuentros sexuales, violación).
Por otro lado, también pueden darse miedos relacionados a la parte más social, como por ejemplo personas que fueron criadas en ambientes en donde lo sexual era tabú o se reprimían estos temas, ya que se trataba de un tópico prohibido o negativo. Estas enseñanzas también pueden generar incomodidad mental durante la relación, lo que lleva a un espasmo físico.
Lo bueno de este problema es que tiene solución y tratamiento. Lo primero que hay que hacer es recurrir a una ginecóloga para que revise la vagina y determine si hay una complicación física.
Si el médico no registra ningún problema a nivel físico, nos derivará a un sexólogo/a que nos producirá un tratamiento personal en el área psicológica para descubrir cuál es nuestro miedo o fobia que nos inhibe en el acto sexual.
Se debe aclarar que la comunicación es esencial con nuestra pareja o persona con la que llevemos a cabo una relación íntima para tratar de disfrutar y buscar caminos en donde ambos se sientan cómodos.