Cómo acompañar a alguien con trastornos de la conducta alimentaria

Cómo acompañar a alguien con trastornos de la conducta alimentaria

Rosario Alcaraz, Lic. en Psicología, trabaja con los trastornos de la conducta alimentaria y nos contará acerca de los mismos. No hay que caer en la idea errónea de que solo existe algunos trastornos, ya que la salud nos demuestra otra cosa.

Brunela Villarroya

Brunela Villarroya

Rosario Alcaraz es psicóloga y trabaja con los trastornos de la conducta alimentaria. Es coordinadora general de Casa Hualpa, instituto interdisciplinario de los TCA. En esta nota, nos dará recomendaciones y herramientas para tener en cuenta si queremos ayudar a alguien de nuestro entorno que los padece, como también concientizar que la anorexia no es el único que existe.

“Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son trastornos mentales o emocionales, tipificados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Son enfermedades multicausales donde debe haber un ambiente familiar o sociocultural que puedan tener que ver con la importancia del cuerpo, los roles en cuanto al hombre y la mujer, la importancia del cuerpo, como también una disposición genética a padecerla . Todo esto es importante para ser un determinante”, explicó Rosario.

Rosario Alcaraz hace 12 años trabaja con Trastornos de la conducta alimentaria. Foto: Rosario Alcaraz.

Argentina es el segundo país a nivel mundial con mayor prevalencia de las TCA, probablemente, por el modelo sociocultural de belleza promovido al que estamos expuestos desde chicos y chicas. El uso de las redes sociales es un factor importante en el desarrollo de las enfermedades, ya que se muestra de alguna manera o se impone este modelo, que va cambiando a lo largo de los años.

Añadió que, hay algunas características de personalidad que se repiten en muchos casos como perfeccionismo, autoexigencia,  baja autoestima, desregulación emocional, dificultad para reconocer las emociones y hablar de ellas (alexitimia), entre otras.

“Hay trastornos de la conducta alimentaria, específicamente, de niños llamado TERIA. Los cuales, son muy selectivos y solo comen algún grupo de alimentos. Son niños con mucha sensibilidad a los olores, los sabores y a las texturas y no hay distorsión de su cuerpo, ni ganas de querer adelgazar pero de alguna manera se ven afectados clínicamente por la falta de nutrientes. En estos casos es muy común que haya habido algún episodio de ahogo con alimentos”, sumó.

En la última revisión del DSM-5 se incluyó al trastorno de atracones al listado. Son personas que, probablemente, tengan sobrepeso u obesidad como consecuencia de tener atracones y no presentar mecanismos de purga, como puede ser la actividad física, el vómito autoinducido, el uso de laxantes o diuréticos. 

“Si alguien tiene un trastorno alimentario, no se puede juzgar por el peso. Incluso, en la anorexia nerviosa hay un subtipo que es atípica, donde el paciente ha bajado mucho de peso en un periodo corto de tiempo, tiene miedo intenso a engordar, una dieta restrictiva y, sin embargo, mantiene un peso saludable”.

¿Cómo podemos darnos cuenta que alguna persona de nuestro entorno sufre TCA?

Para darnos cuenta que una persona padece TCA, generalmente, están las conductas observables que tienen que ver con la actitud hacia la comida, en ejemplo de esto son las  personas que empiezan a restringir su ingesta o a sacar grupo de alimentos en su dieta habitual. También hay personas que saltean comidas, ponen excusas y llevan sus propias comidas a las reuniones sociales. Muchas veces, el cambio en la alimentación genera cambios anímicos como irritabilidad, cambios de energía y, algunas veces, en las mujeres, hay síntomas clínicos observados como la irregularidad menstrual o la falta de ella.

En nuestra sociedad está muy normalizado hacer dieta para bajar de peso, por lo que es difícil diagnosticar o pensar que alguien tiene TCA solo por el hecho de que haga dietas. Hay toda una parte emocional, mental o cognitiva que si la persona no la expresa verbalmente, no la podemos conocer. Esto tiene que ver con la insatisfacción corporal, la distorsión corporal, es decir, ver en el espejo una imagen que no es la real, la que todos ven, principalmente, se vean más gordos de lo que están. Como también, en el caso de la dismorfia corporal, personas que hacen mucha actividad física y, a pesar de tener mucha musculatura, ellos no lo sienten así y se ven menos musculosos.

¿Qué recomendarías hacer en el momento que nos damos cuenta?

En el momento que la familia o los amigos detectan alguna anomalía, en la forma de comer, incluso en la autoestima o una atención elevada en cuanto al físico, es bueno consultar a un equipo interdisciplinario especializado en estas patologías, constituidos por psiquiatras, psicólogos, nutricionistas y médicos. Hay profesionales de la salud que abordan individualmente este problema, pero no es el tratamiento correcto y basado en la evidencia que funciona.

Si esa persona está en tratamiento ¿Cómo darle herramientas para sumarle a eso?

Si la persona está en tratamiento las herramientas que la familia debe utilizar son las que el equipo tratante disponga. No es bueno tratar de ayudar a la persona por motus propio sino guiados por un equipo de profesionales. Por esta razón, es importante el abordaje interdisciplinario, ya que incluye talleres y psicoterapia familiar. No es solamente abordar al paciente, sino también a su contexto.

¿Hay algo que NO debamos hacer?

Desde casa, algo que no se debe hacer o no está bueno es promover dietas, sin ayudas de un profesional; como tampoco promover una alimentación distinta del menú familiar; y tratar de compartir el menú, pero obtener herramientas para que coma correctamente toda la familia y no solo la persona que se está ocupando. Las dietas funcionan como un disparador de las TCA y como un mantenedor, no solo en los niños y en los adolescentes, también en los adultos.

¿Hay alguna regla de oro que debamos seguir si convivimos con esa persona?

La regla de oro es distinta según la edad del ciclo vital de las familias y de las personas. Si alguno está a dieta, que sea bajo receta médica y conversado con la familia; no hablar de temas angustiantes en las comidas; apagar los dispositivos tecnológicos para que no se pierda el registro de lo que se está comiendo y el momento de compartir que sea agradable.

¡Muchas gracias Rosario por compartir tu conocimiento y por tu buena onda!

 

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