Secretos exclusivos de dos Miss Universo para evitar las cirugías
Miss Universo es el certamen de belleza más famoso de todo el mundo, donde participa una representante de cada país. Si bien ya lleva muchas décadas, siempre fue objeto de críticas por los estándares de belleza que manejan, la discriminación y la obsesión de las mujeres por las cirugías estéticas.
Yulia Tarasevich, ex reina de belleza rusa, es uno de los casos más conocidos luego de haber gastado cientos de dólares en cirugías estéticas que le arruinaron el rostro. Esto le ocasionó problemas en los nervios faciales, le dejó cicatrices alrededor de las mejillas, sus ojos no se cierran bien y ya no puede sonreír.
“Fui tranquila a la operación, en primer lugar, porque todas mis pruebas estaban en orden. En segundo lugar, debido a que tuve una cirugía plástica antes de esto, me hice una rinoplastia y me fue perfectamente, sin anomalías genéticas”, expresó la modelo que hoy tiene 43 años.
Y siguió: “Llegué a ellos con una cara hermosa y saludable. Solo quería corregir algunos matices causados por el envejecimiento. Pero, lamentablemente, perdí la salud". Actualmente, tiene todas sus redes sociales cerradas aunque muchos han creado perfiles falsos.
El caso de Yulia Tarasevich, como el de tantas otras mujeres, ha dado lugar al debate sobre los concursos de belleza y la hegemonía. Hoy, muchas activistas buscan visibilizar los problemas que puede generar la obsesión por el cuerpo perfecto y que no hay necesidad de entrar a un quirófano para sentirse lindas.
Miss Universo: dos secretos de belleza sin cirugías
La seguridad es lo más importante
Lo más importante que tiene que tener una concursante de Miss Universo es la seguridad en sí misma y el amor propio. Esto genera un autoestima alto y es la clave del éxito, ya que no se las califica solamente por el físico sino también por el porte, el caminar, la inteligencia y las habilidades tanto intelectuales como físicas.
La ropa es un plus extra
Es cierto que la primera impresión pasa por los ojos, pero no se trata de la belleza física más bien de un combo entre los gestos, el maquillaje, el peinado y, lo más importante, la ropa. Las candidatas deben desfilar en trajes de baño (similar entre todas), vestido de noche (a gusto personal) y también hay competencia en la que se utilizan trajes nacionales con un diseño representativo de cada país.
Todas las mujeres pueden explorar su belleza sin tener que ir a un médico cirujano y exponerse a tener un problema de salud. Así fue el caso de la española Claudia Moro, quien participó del certamen en 2008 sin haberse hecho ninguna cirugía plástica y clasificó entre las 10 finalistas.
"Yo sabía que las operaciones de estética estaban permitidas, y por lo tanto acepto que otras candidatas se hayan sometido a ellas. Prefiero la belleza natural. No me he sometido a ninguna operación estética ni lo tengo entre mis planes. Pero entiendo que hay opiniones para todos los gustos", expresó años atrás.
