¿Qué son los ácidos AHA y BHA y cómo cuidan tu piel?

¿Qué son los ácidos AHA y BHA y cómo cuidan tu piel?

Los exfoliantes químicos pueden hacer la diferencia en tu piel

MDZ Femme

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Los ácidos AHA BHA se conocen por sus siglas y son aliados para el cuidado de la piel para renovarla y mantenerla saludable. Muchas veces estos ácidos están dentro de los cosméticos por ser, en bajas proporciones, una buena opción para mantener la piel en óptimas condiciones. 

Pero ¿sabemos cuál es su acción y cómo sacarle provecho?

AHA y BHA: cada uno tiene funciones diferentes

El órgano más extenso que tenemos los seres humanos, la piel, tiene un funcionamiento particular en íntima relación con el exterior. 

Es poroso e intercambia constantemente con el medio en el que vive. 

Fuente. Farmacia Leloir

Por eso, si la piel no se exfolia regularmente se pueden amontonar en la epidermis, la parte superficial de la piel, capas de células muertas que impidan el correcto intercambio con el entorno. 

Así se obstruyen los poros, la piel luce opaca y pierde su tono uniforme. Es aquí donde intervienen los ácidos AHA y BHA

Es decir: es posible aplicar exfoliantes físicos en grano para disminuir de manera más rápida y eficaz las células muertas. Ayudar al cuerpo a cumplir esta función que naturalmente se produce pero que en ocasiones es insuficiente. 

Por supuesto, habrá que tener en cuenta que no sean demasiado abrasivos.    

Los llamados hidroxiácidos, como lo son el AHA y el BHA, consiguen esta exfoliación “química“, no física, de una manera más progresiva o lenta. Lo cual, por supuesto, hace que sea aún más efectiva. 

Todos los detalles sobre los hidroxiácidos: AHA y BHA

La estructura de estos hidroxiácidos, el AHA y el BHA, es prácticamente idéntica salvo un solo átomo de carbono, pero éste modifica por completo sus propiedades. 

Tanto el AHA como el BHA se usan para exfoliar células muertas acumuladas pero cada tipo de hidroxiácido, al tener su propia estructura, tiene distintos beneficios. Por ello es que de acuerdo a las condiciones de la piel y lo que se quiera tratar se debe usar uno u el otro. 

Sus nombres completos son alfahidroxiácidos (AHA) y beta hidroxiácidos (BHA). Ambos se usan para equilibrar la piel y se usan de manera más o menos regular. Su acción es desprender las capas de piel ya muerta de la epidermis y acelerar en consecuencia el ciclo de vida de la piel.

Fuente. Momiji
  • Más sobre los AHA: alfahidroxiácidos

Se trata de ácidos hidrosolubles (susceptibles de disolverse en agua) de origen vegetal. Provienen en su mayor parte de frutas. Uno de los más conocidos es el ácido glicólico, que se obtiene de la caña de azúcar. 

Su característica destacada es que al ser de un tamaño menor que el resto de los ácidos de este tipo tiene más llegada a las capas profundas de la piel. Es uno de los más usados en gabinetes de cosmética porque es fácil de asimilar. 

También es conocido el ácido láctico, el mandélico (que se obtiene de la almendra amarga), el málico (obtenido de la manzana) y el tartico (de las uvas).

Todos ellos además de remover las células que ya no sirven estimulan el colágeno y por esto tiene un efecto casi instantáneo que logra mejorar el aspecto de la piel, la luminosidad y el grosor de la misma, afinando y dejando al descubierto la parte más joven y tersa de la piel del rostro, lugar donde frecuentemente se los aplica. 

Mejora la textura por aumentar, justamente, la síntesis del colágeno en los fibroblastos, que son las células responsables de producirlo. Por eso colabora en disminuir arrugas profundas. 

Es importante tener cuidado con el sol luego de la aplicación de ácidos.  

  • Más sobre los BHA o betahidroxiácidos

En este caso, los BHA se disuelven en aceite y por eso son ideales para pieles grasas. Son capaces de pasar a través de los poros obstruidos, limpiarlos y regular la producción de sebo. Su acción descompone la suciedad que muchas veces es mezcla de residuos, sebo y células muertas. 

Es por eso que como un gran seborregulador y limpiador está indicado para tratamientos antiacné. También alivian la piel y tratan pieles secas y con callosidades. 

Este ácido se utiliza más o menos dos veces a la semana y puede hacerse mediante tónicos, sérums o en tratamientos de gabinete. Al igual que el AHA.

La consulta con tu dermatólogo de confianza te decidirá acerca de cuál es el indicado para tu piel y de qué forma utilizarlos a tu favor. 

Conocer de qué se trata y el efecto diferenciado de cada uno ayudará a decidir. 

 

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