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¿Granos, espinillas y poros negros? Tips para una piel más lisa

Alimentación sana y rutina facial: los secretos de un rostro radiante. Las espinillas, granos y "puntos" negros son una pesadilla para ciertas personas pero la buena noticia es que tienen solución.
Foto: Archivo
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Prevenir es la base de los buenos resultados en muchos casos. Una piel tersa y libre de imperfecciones no es la excepción.

Piel grasosa

La tendencia acnéica o grasa hace que algunas pieles puedan presentar con frecuencia problemas estéticos molestos como granos, espinillas y poros negros. Pero... ¡a no desesperar! Existen soluciones que equilibran y alivian esta situación.

Granos en la cara

La piel cumple la función de barrera e intercambio con el medio ambiente. También funciona como “emuntorio“, es decir, es un canal a través del cual se evacuan los residuos metabólicos del organismo.

Además, la piel es uno de los órganos más grandes del cuerpo y funciona como un espejo para ver la salud interior de cada uno.

Por eso, cuando habla, habrá que oírla y mejorar hábitos como alimentarse más naturalmente, beber más agua o dejar el sedentarismo.

Ella refleja aquello que podríamos corregir para que el equilibrio del organismo no sólo devuelva una imagen estética que nos agrade, sino que además se sienta más sano.

A cada cual, su remedio

Los granitos no son todos iguales. Hay del tipo quístico, rojos, milium, espinilla, etc.

Las causas son distintas: problemas hormonales, consumo de chocolate y dieta rica en grasas poco saludables como fritos y embutidos.

También se producen por estrés, ansiedad, cuadros depresivos o nervios, insomnio o descanso insuficiente. Para tratarlos se recomienda no toquetearlos y hacerlo con productos específicos y consejos profesionales. 

También es recomendable hacer un peeling superficial de la piel en un centro estético, a manos de un especialista. Esto ayudará a mejorar el funcionamiento metabólico celular y favorece el recambio de piel muerta, estimulando la renovación. 

Sin embargo, regresar a un equilibrio alimenticio y a rutinas de limpieza que respeten el tipo de piel y no contengan demasiados perfumes ni irritantes será siempre lo más indicado.

Espinillas

Merecen un párrafo aparte ya que son granos pequeños con una ligera infección en la punta que suele verse blanca.

Son más comunes en los hombres al producirse por el afeitado. También pueden aparecer en cara, pecho y espalda. Es ideal para calmar la zona aplicar un aceite de tea tree que combate las bacterias y desinflama, una o dos veces al día con un hisopo.

Poros negros

Los poros negros o puntos negros suelen ser el resultado de la acumulación y oxidación de grasas e impurezas en exceso.

Cuando la suciedad se produce en el poro cerrado, es un “granito“ y puede infectarse. Cuando lo hace en un poro abierto, es un “comedón“ o poro negro.

Estos se encuentran dilatados por la acumulación de aceites, células muertas y bacterias. Al tener contacto con el aire, se oxida y oscurece.

Aunque existe un factor genético que no se puede esquivar y predispone a la persona a la aparición de este molesto y antiestético problema, los cuidados en tanto una buena rutina de limpieza del cutis junto a la buena alimentación colaborarán a mantenerlos a raya.

Sin dudas, aunque no se genera por una deficiencia en la rutina de limpieza, esta es es clave para mantener la piel saludable.

Diariamente habrá que eliminar con productos adecuados a cada tipo de piel (gel de limpieza, jabón, espuma, leche o tónicos) resto de maquillaje, sebo, suciedad, impurezas.

Es aconsejable también un cepillo de limpieza facial, que contiene suaves cerdas que limpian sin irritar.

El abuso de cremas y productos muchas veces produce brotes acneicos, por lo cual el asesoramiento profesional es también fundamental. En cuanto a productos específicos, las cremas retinoides reactivan el proceso regenerador de la piel y por eso son efectivas contra los poros negros.

Acné: un problema de salud

Aunque es una patología propia de la juventud, es posible tener acné adulto o tardío. Se trata del aspecto que toma el conducto obstruido por  la grasa que debe eliminarse de forma natural. A la vez, de una producción de sebo excesiva. A esto se suma una típica bacteria que aprovecha la inflamación que se produce, dando como resultado el acné.

También puede aparecer por estrés, que llega a alterar el sistema hormonal y el desequilibrio termina en hiperproducción de sebo. Un buen diagnóstico será clave, ya que muchas veces se requieren medicamentos para tratarlo. Sin embargo, ayuda mucho una vez incorporada una buena rutina y tratados otros problemas puntuales si los hubiera como espinillas o poros negros.

Muchas de estas tendencias se pueden combatir desde adentro hacia afuera.

La vitamina E ayudará a tener la piel hidratada y no caer en el error de no hidratarla cuando la piel está brotada. Quienes poseen acné piensan que están sumando un elemento oleoso y deshidratar la piel no es buena idea, sólo empeora el proceso. Con suaves brumas con vitaminas la piel debe mantenerse hidratada como si no presentara granos.

Por otro lado, nueces, albahaca, espinaca, aceite de oliva o crema de avellana poseen esta vitamina, que puede incorporarse desde adentro.

Así, se puede tener en cuenta que las proteínas son ideales para una piel sana porque ayudan a regenerar las células.

Asimismo, la palta y otras grasas naturales aportan elasticidad manteniendo la piel luminosa y tersa.