Cuarentena: tiempo para encontrarte con tu "yo interior"

Cuarentena: tiempo para encontrarte con tu "yo interior"

Vivimos en una sociedad enferma y el Coronavirus es la consecuencia. Se nos hace casi inconcebible estar con nosotros mismos sin las obligaciones de afuera y eso es desconectarse del propio ser. Ahí radica la enfermedad más grave de la sociedad en que vivimos.

Patricio Dillón

Patricio Dillón

La desconexión del propio ser está sustituida por el shopping, el boliche, las drogas, el alcohol, incluyendo al trabajo y su adicción al mismo. La obsesión por tener más dinero y esa conducta es lo que ha llevado a enfrentarnos con la nueva cepa de Corona Virus (CV19). 

Podríamos decir, metafóricamente, que el universo es sabio porque él mismo nos obliga a poner un stop. Es él quien ha parado una carrera loca que iba directo a la autodestrucción del ser humano. 


Si bien esto comenzó en diciembre en China y lleva poco tiempo, han comenzado a verse animales que no se acercaban a los poblados, por ejemplo, jabalíes caminando por las calles de una ciudad italiana. Esto quiere decir que los jabalíes o los animales no son quienes invaden la ciudad sino que los enemigos de la naturaleza no están, el ser humano está aislado en sus casa. Esto sucede porque hemos actuado como enemigos de la naturaleza y su ritmo. 

"Lo primero  que hay que hacer ante una enfermedad es sacarse de la cabeza el miedo, la angustia y el estrés ya que eso hace que bajen las defensas e inevitablemente nos hace aún más vulnerables", dice Guillermo Gómez Alegret.

Hacé hincapié en perder el temor, lo que resulta indispensable es alinearnos en ¨no temer¨  porque el miedo es contracción, baja el sistema inmunológico, el miedo nos hace perder el contacto real con el entorno y  con uno mismo y es allí donde aparecen los fantasmas (dos puntos)  qué va a pasar mañana, qué pasa si hago tal cosa o si dejo de hacer tal otra. También nos afirma que es necesario acabar con la paranoia. Cuando visualizamos los fantasmas y esa actitud paranoica, lo que hacemos es profundizar el daño que puede ocurrir, la idea  es no compartir noticias negativas y mucho menos si las mismas no son oficiales, limitarse a la información básica porque cada vez que hablamos de coronoravirus, generamos coronavirus porque la onda electromagnética que nuestra mente genera al pensar, va cargada con información de lo que pensamos y se convierte en un problema cuando ésta es negativa, triste y sobre todo temerosa. 

La mente es tan poderosa que puede enfermarnos o curarnos y una mente acompañada de malos pensamientos se convierte en un arma letal para nosotros mismos. 

     Tenemos que tomar las precauciones pertinentes pero yo estoy seguro de que si entro en pánico y despierto mis miedos ancestrales, mi cerebro va abrirse para que entre un virus, sin embargo si yo estoy consciente de que quien maneja el universo propio soy yo mismo y no me dejo atacar por lo temores, nada me puede ocurrir. En cambio si yo no estoy seguro de ello es mejor que tome todos los recaudos y más.

Sabemos desde la biodecodificación que todo lo que sucede al rededor nuestro es una creación propia:

¨El universo no está fuera, sino dentro de nosotros".

 

Por eso, si estamos constantemente mandando información sobre la enfermedad y el miedo, acabamos   dandole entidad real a dicha enfermedad. 

 Todas las enfermedades son creadas desde la mente. "Yo creo lo que te digo y sin embargo estoy encerrado en mi casa y no salgo", afirma el entrevistado pero en los demás es mas complejo por que que el colectivo (insconsciente colectivo) está muerto de miedo y lo toma como que es algo que viene desde afuera y  no desde adentro, entonces si no cumplo con las normas de seguridad se puede producir un verdadero desastre.

Entonces, si yo estoy todo el día pensando en el Covid 19, le estoy dando fuerza ya se que existe. Se que hay una serie de normas para cuidarse y evitar el contagio y se que cuando yo no las cumplo pongo en peligro a los demás. Por eso,  es fundamental cumplir con la normativa pero no pensando constantemente en la enfermedad 

¿Qué podemos hacer en este momento?

Meditación. Meditar es parar el pensamiento y cuando paramos el pensamiento nos conectamos con lo profundo de nuestro ser que nos conecta con el universo y con lo divino, y sobre todo con nosotros mismos. En estos tiempos de tanta convulsión en la que el mundo, por así decirlo, es un desastre y que el tiempo nos sobra, no hay nada mejor que encontraros con nosotros mismos que probablemente nos tengamos un poco abandonados entre la vorágine del día a día. 

Guillermo Gómez nos brinda 2 formas de meditar fáciles para realizar en casa:

1. Conectarse con la respiración. Poner toda la atención en el aire que entra y sale.  

2. Prender una luz, una vela o lo que fuere que tengamos en casa. Mirar la luz, cerrar los ojos y concentrarse en esa luz. 

El entrevistado insiste una vez más en que hablar sobre el Covid o escuchar sobre la enfermedad es algo que hay que evitar porque solo logra asustarnos y hacernos pensar constantemente en la enfermedad, es algo que  se fortalece en el pensamiento y claramente es lo que no queremos que se instale en nuestra cabeza.

Ya sabemos la información cual es, si de pronto si surge nueva información oficial es necesario saberla pero evitar la información basura, la información que surge de medios que no son oficiales, como en el caso de las cadenas de Whatsapp que todo el mundo comparte sin siquiera saber su fuente sin chequear su veracidad que lo único que logra es instalar aun mas pánico y lo peor de todo la paranoia. 

La paranoia enferma 

Tenemos que recuperar cosas fundamentales que son la alegría, hay que reírse mucho, reír levanta el sistema inmunológico, nos ayuda a evolucionar positivamente. cantar, escuchar buena música, eliminar la porquería, como la música ofensiva, aquella que denigra a las mujeres o la música que habla de puras tragedias, escuchar buena música. también es importante realizar actividad física y por sobre todas las cosas tomar mucha agua porque eso mantiene al organismo en un estado de limpieza constante. Hay que aprovechar esos momentos que entre tanto trabajo casi olvidamos, un mate con mamá o papá, hasta con los abuelos, una buena charla entre hermanos, un abrazo, leer un libro, escuchar la lluvia, conectarse con la naturaleza. Cuántas cosas dejaste a medias y dijiste ya la voy a terminar. ¿Y si la terminás ahora? ¿Y si ahora perdonás y si ahora llorás por todas esas veces que te mordiste los labios para no hacerlo? Es momento. El mundo es el que está en pausa, no vos, así que dale que ahora no hay excusas. 

"Que todo el planeta haya parado en seco es una verdadera bendición para que tomemos consciencia de lo que somos los seres humanos", afirmó Guillermo y concluyó: 

"No somos marionetas manejadas por intereses, sino seres plenos con una absoluta capacidad de vivir disfrutando de la vida viviendo en plenitud con nosotros mismos y con los demás. Por eso, la vida que nos ha llevado a la locura del consumo es absolutamente lo contrario a vivir".

 
 

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