La desigualdad de género en tiempos de crisis

La desigualdad de género en tiempos de crisis

Por lo visto, la pandemia también impacta en el reparto desigual de tareas, y la inequidad se acrecenta en situaciones de crisis. 

María José Elmelaj

Cuatro días después de que el gobierno nacional dispusiera la suspensión de las actividades educativas, el decreto 297/2020 del día 19 de marzo estableció el aislamiento total, preventivo y obligatorio, conocido coloquialmente como cuarentena. “Según informara la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS), se ha constatado la propagación de casos del COVID-19 a nivel global… Toda vez que no se cuenta con un tratamiento antiviral efectivo, ni con vacunas que prevengan el virus, las medidas de aislamiento y distanciamiento social obligatorio revisten un rol de vital importancia para hacer frente a la situación epidemiológica y mitigar el impacto sanitario.” Reza su texto.

Durante la semana las redes sociales explotaron con noticias verdaderas y falsas, memes y chistes de mal gusto que invadieron los celulares argentinos, y como era de esperarse frente a temas tan candentes, Twitter volvió a reinar en el ciberespacio.

 “Qué pasa con hijes de padre/madre separados en la #CuarentenaTotal? ¿A que no saben con quién se quedan? Bingo. Adivinaste.” tuiteó en su cuenta oficial la periodista Mariana Carbajal, autora de “Hermana, yo sí te creo”, entre otros títulos.

La polítóloga María Florencia Freijo hizo lo propio en su TL compartiendo sus  experiencias sobre la maternidad en cuarentena. A ella pertenece la publicación “Solas, aún acompañadas”, cuya contratapa presenta su contenido en las siguientes líneas: “Las mujeres transitamos este mundo cargando mandatos patriarcales: ser buena esposa; buena madre; buena hija. Desde siempre cargamos con una enorme cantidad de exigencias sobre nuestro cuerpo”. En sus páginas expone que son las mujeres, solas o aún en pareja las que cargan casi de manera exclusiva con las tareas de crianza y también con el cuidado de nuestros mayores.

A su vez, las estadísticas demuestran que son las abuelas las que secundan a las madres. Eso deja a los varones en la tercera línea de relevo. Sí, de relevo en una actividad que debería ser conjunta. Así mismo, las abuelas están comprendidas en los grupos de riesgo a los que se ha recomendado el confinamiento total en sus hogares sin contacto con terceras personas, salvo excepciones.

Por lo visto, la pandemia también impacta en el reparto desigual de tareas, y la inequidad se acrecenta en situaciones de crisis. 

¿Qué pasa cuando las escuelas están cerradas? ¿Con quién se quedan niñas y niños mientras no puede cumplirse con los regímenes de cuidado personal en caso de madre/padre separados? ¿Quién se sienta a hacer las tareas escolares? ¿A las abuelas y abuelos quién los asiste?

La cuarentena, como tantas otras situaciones, pone de manifiesto una vez más lo injusta que es la división sexual del trabajo, el encasillamiento de roles que regula nuestras vidas, y que la responsabilidad de cuidados recae siempre sobre el mismo lado.

Siendo la cuarentena una situación extraordinaria, que probablemente nos demande revisar la organización de nuestras vidas y convivencias, nuestros lazos y afectos, tal vez, en algún punto también constituya una buena oportunidad para reorganizar y corresponsabilizarnos de una manera más equitativa, responsable y solidaria.

 

María José Elmelaj

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