Prepara agua de rosas para cuidar tu piel en solo 4 pasos
El agua de rosas tonifica, purifica y suaviza sin irritar el rostro. Por eso es clave que la puedas incorporar a tu rutina de belleza. Te contamos cómo prepararla para tener este cosmético natural siempre a mano y tratar la piel con la máxima gentileza.
Beneficios del agua de rosas
Este ingrediente natural usado por nuestras abuelas sigue siendo una de las claves de belleza para lograr una piel más sana y radiante. Esto se debe a sus propiedades hidratantes y antioxidantes que realizan una limpieza en profundidad, a la vez que suavizan, tonifican y protegen dejando la piel luminosa y fresca.
Lejos está de dejar el rostro tirante como cuando lo terminamos de limpiar con otros productos. Tu piel se sentirá sedosa, llena de luz y energizada. Por eso, si actualmente utilizas como limpiador agua micelar, desmaquillante bifásico o algún jabón y estos no te conforman, ¡prueba con el agua de rosas!
Cómo preparar el agua de rosas en 4 simples pasos
1. Agua mineral
En un recipiente vierte agua mineral y llévalo al fuego.
2. Pétalos de rosas
Luego agrega los pétalos de rosas naturales o comprados en una tienda natural donde te los vendan ya secos. En caso de que uses una flor recién cortada, elige los pétalos exteriores que son los que tienen más propiedades por estar en contacto más directo con el sol.
3. Esencia pura de rosas
Añade unas gotas de esencia de rosas, 20 o 25 aproximadamente, que también puedes comprar en una tienda natural. Esto potenciará el aroma y el tono rosado de nuestra preparación de agua de rosas.
4. Hervor
Deja hervir la mezcla unos minutos y ¡listo!
Si quieres un agua de rosas más intensa puedes dejar los pétalos macerar un día o dos en agua mineral y recién ahí proceder a fusionar los ingredientes al fuego.
¿Te animas a hacer tu propia agua de rosas? Cuéntanos
¡Atención! Esta información se publica a título informativo y de ninguna manera reemplaza la opinión de un profesional. Antes de aplicar cualquier producto sobre tu piel, consulta con tu dermatólogo/a de confianza.