Cómo sacar fácilmente el kapping, sin dañar tus uñas

Cómo sacar fácilmente el kapping, sin dañar tus uñas

Retirar el kapping o esmaltado permanente en casa es posible, siguiendo simples pasos. Sí debes tener en cuenta que en el primer caso requiere un limado al que debes prestarle mucha atención para no dañar la superficie de tu uña.

Ana Saldaña

Ana Saldaña

En enero muchas manicuristas tienen turnos reducidos, por algunas semanas no atienden o bien nosotras estamos de vacaciones lejos de un centro de estética. Entonces sacar el kapping en casa se vuelve una necesidad. Aunque no es lo más recomendable, hay técnicas para solucionarlo. 

Estos pasos para sacar el kapping en casa también sirven si tienes esmaltado permanente, incluso requiere una acción menos. Lee atentamente:

En primer lugar tienes que limar suavemente toda la uña en la parte superior. Este es el momento en el que tienes que tener mayor concentración porque si limas de más podrías dañar o debilitar tus uñas, algo que se volvería muy molesto hasta que vuelvan a crecer. ¡Atención! No retires todo el producto, sino aproximadamente el 50 o 60% del grosor actual de tu kapping. Si sólo tienes esmaltado permanente evita esto y comienza en el siguiente paso.

Luego, debes embeber pequeños trocitos de algodón en acetona líquida, que puedes conseguir en cualquier perfumería. En caso de que no encuentres también hace efecto el quitaesmalte con acetona (lee bien que contenga ese compuesto químico). Y colocar cada uno de los trozos de algodón bien mojado en tus uñas, individualmente.

Al finalizar el proceso, no dejes de aplicar una capa de reforzador de uñas, para protegerlas.

Después debes envolver las uñas con papel aluminio. Sino, también en las perfumerías se consiguen una especie de capuchón de plástico que sirven para este fin: darle calor al producto y despegar el kapping más fácilmente. Son reutilizables.

Dejar actuar aproximadamente 20 minutos. Retirar el envoltorio oprimiendo la uña con el mismo papel aluminio.

Si quedó algún resto mínimo de producto puedes quitarlo con un empujador de cutículas o con un palito de brochette, por ejemplo. Si en cambio quedó mucho producto, debes repetir el procedimiento.

Para finalizar aplica en el nacimiento de la uña aceite de almendras, de rosa mosqueta o de oliva y en el resto de la superficie un fortalecedor de uñas, una base de porcelana o, si no tienes, un dos capas de esmalte para proteger la uña.

¡Listo, has sacado el kapping en casa exitosamente! 

 

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