Cómo cuidar tus rulos en 4 simples pasos: ¡una guía imperdible!

Cómo cuidar tus rulos en 4 simples pasos: ¡una guía imperdible!

Nadie puede resistirse a una melena llena de atractivos rizos. Pero a la hora de llevarlos, también es necesario saber que requieren de un cuidado especial si queremos lucirlo sano y brillante.

Redacción MDZ

Redacción MDZ

Contrariamente al cabello lacio, el cabello ondulado no tiene tanto contacto con el cuero cabelludo, que es el principal responsable de mantener el pelo hidratado naturalmente a través de las glándulas sebáceas.

Por otro lado, la estructura del cabello con rulos es porosa, lo que lo hace más sensible a la presencia o ausencia de humedad en el ambiente. Si exponemos nuestra cabellera ondulada a ambientes secos, la misma tenderá a deshidratarse. Si, en cambio, nos exponemos a un ambiente húmedo, ¡puf! Bienvenidos sean el volumen y el frizz.

Foto de Paul Siewert en Unsplash.

Si, además de todo, estás cansada -¡o cansado!- de dañar tu pelo cada vez que intentas desenredarlo, en MDZ te dejamos cuatro valiosísimos tips para hacerte la vida más feliz:

1. Cuidados a la hora de higienizar nuestra melena

Para lavar un cabello ondulado necesitamos mucha más paciencia que para hacerlo con el pelo lacio. Lo bueno es que, al contrario del último, los rulos requieren de menor frecuencia de lavado –cada dos o tres días-, debido a que están en menor contacto con las glándulas sebáceas del cuero cabelludo.

La temperatura del agua es importantísima: te recomendamos lavar el pelo con agua caliente –pero no hirviendo- para abrir la cutícula y ayudar a que los productos penetren mejor.

Algunos especialistas recomiendan aplicar un aceite o acondicionador en seco en nuestra cabellera antes de lavarla para facilitarnos la hora de desenredarla. ¡Tip súper importante!: siempre desenredar primero con los dedos y luego con un peine de dientes anchos.

Foto de Mathilde Langevin en Unsplash.

 

En cuanto a los productos, si queremos evitar resecar nuestro pelo, es mejor optar por shampoos naturales o que no contengan sulfatos, parabenos, detergentes ni siliconas, para no desequilibrar el pH de nuestro cuero cabelludo.

Hidratarlo con aceites como el de argán, coco o almendra, o manteca de karité, queratina o vitamina E puede ayudarnos a disminuir el frizz. Podemos realizar dos aplicaciones con distintos productos: primero, uno que tenga acción sobre la piel y retire los residuos de productos anteriores. Luego, enjuagarlo para aplicar un segundo producto que sea hidratante para la fibra capilar.  

2. ¡Siempre acondicionar!

Es importante conocer las particularidades de nuestro cabello para elegir el producto acondicionador que mejor se adecúe a él. Las ondas o rulos menos armados necesitan fórmulas con aceites livianos, mientras que los rulos más formados requieren una hidratación extra, por ejemplo, una mascarilla con manteca de karité. La diferencia entre el acondicionador y la mascarilla es el grado de hidratación que aportan, siendo la mascarilla la más potente.

Un truco para que el cabello absorba mejor el producto es escurrir lo más posible el pelo antes de la aplicación y así lograr que el exceso de agua no sea un impedimento a la hora de la absorción del hidratante.

Foto de Mathilde Langevin en Unsplash.

3. Peinar y secar

Una vez que el cabello está correctamente lavado y acondicionado, debemos retirar suavemente los restos de agua con una toalla, ¡sin frotar! En el mercado existen unas toallas especiales, compuestas por microfibras antifrizz.

Para desenredar sin quitarle forma, debemos utilizar un peine de púas anchas específico para rulos. Estos utensilios sirven para desenredar sin romper tanto el pelo y sin reducir la estructura de la onda.

A la hora de secar, lo mejor sería dejarlo secar al natural luego de aplicar una loción que ayude a definir los rulos, al mismo tiempo que los hidrata. Si de todos modos vas a usar un secador, una manera de que los rulos no se desarmen es aplicar el aire de abajo hacia arriba para ir dándole forma en el momento.

Foto de Houcine Ncib en Unsplash.

4. El toque final

Los productos para cabellos ondulados pueden ayudar a que la onda no se enmarañe o se desestructure. Encontrar el equilibrio perfecto en que el pelo no se deshidrate ni quede pesado por exceso de hidratación es lo más importante.

Lo que podemos hacer para lograr esto es variar en la utilización de una loción hidratante y un spray para nutrir y tonificar, cuidando siempre de no excedernos con el producto.

Finalmente, te recomendamos que intentes no maniobrar demasiado tu pelo rizado con la utilización de las manos, ya que podrías engrasarlo y quitarle su forma. Ahora, ¡a disfrutar a pleno esos rulos!

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