ver más

¿Cómo encontrar la mejor versión de nosotras mismas sin seguir ideales de belleza?

Si te sentís muy diferente a los prototipos de belleza impuestos por la sociedad, ¡quizás sea lo mejor que te puede pasar!

 Lo mejor que nos puede pasar es ser diferente al resto, eso nos hace únicas.

¿Te sentiste mal alguna vez porque creíste que tu cuerpo "no era el adecuado"?

Nos comparamos unas con otras todo el tiempo y se nos cruzan miles de cosas por la cabeza, por ejemplo: "A ella le queda bien ese vestido, pero a mí no"; "Seguro que es feliz porque es flaca"; "Mirá la ropa que se puso"; "Le sientan bien esos jeans porque tiene como llenarlos", y otras expresiones más.

También podemos encontrar frases hacíaa nosotras mismas como: "¿Por qué sigo gorda si me muero de hambre?"; "Odio mis caderas"; "Odio mis orejas"; "¿Por qué no tengo las lolas más grandes?"; "¿Por qué no tengo 15 centímetros más de altura?"; "Quisiera tener el pelo lacio"; "Quisiera ser rubia"; "Mi abdomen no quedó igual después del embarazo"; "Odio mis estrías"; "Cada vez tengo más arrugas"; "Mi nariz es horrible". Son innumerables las palabras de inconformidad que decimos las mujeres a diario y que ni siquiera nos damos cuenta; están tan incorporadas en nosotras que no somos conscientes de ellas.

Gran parte de esto ocurre por lo que nos transmiten la mayoría de los medios de comunicación, redes sociales y campañas publicitarias entre otros, producto de la cultura en la que vivimos. Nos muestran "ideales ficticios", que nada tienen que ver con nosotras; son completamente irreales y alteran la apreciación de nuestros cuerpos haciéndonos sentir que ellos no encajan para nada en los ideales. 

Diferentes, únicas y hermosas

La naturaleza nos hizo a todas diferentes, eso nos da el "plus" para diferenciarnos del resto, sino seria todo muy monótono; imagínense salir a la calle y que fuésemos todas iguales, ¡sería como andar uniformadas! 

Ser diferentes es lo que nos hace bellas.

Elegir destacar la belleza propia y no seguir estereotipos nos da "alas", dejamos de sufrir por lo que no somos; podemos "crear una interpretación nueva de nuestra imagen". Como dice la reconocida psicóloga Pilar Sordo: "Establezco un sistema de vida para que cuando me vea al espejo me encante lo que veo".

Ella explica que hay que aprender a cuidarnos y a hacernos cargo de nosotras mismas y dice que eso pasa por hacernos la mamografía, el control ginecológico, cuidar los dientes, cuidar la alimentación y hacer actividad física, entre otras tareas.

"La diferencia marca la belleza"

Nuestros rostros, nuestras caderas, nuestras marcas de maternidad en la piel, el color de nuestros ojos, las expresiones, la forma de nuestras manos, el cabello, cada uno de nuestros rasgos nos hacen especialmente bellas y el rasgo más bello de todos que nos hace tan especiales es ni más ni menos que ¡nuestra sonrisa! Es decir, la actitud positiva frente a nosotras mismas. Estas características marcan la deferencia y nos hacen especialmente hermosas. Busquemos nuestro "propio ideal de belleza".

¿Cómo cuidarnos?

Tengamos en cuenta que si vamos al gimnasio no sea con la intensión de bajar el abdomen para ser como tal o cual estereotipo, sino que sea para regalarnos ese tiempo a nosotras mismas, para que nuestra salud mejore, para desarrollar nuestro "máximo potencial". Indiscutiblemente los beneficios físicos van a venir solos. 

Si comenzamos a cambiar nuestra alimentación, que no sea para bajar los kilos demás sino más bien para nutrirnos y para que nuestro estómago deje de ser un tacho de basura; como dice el psicólogo Bernardo Stamateas: "Podemos tener metas para el cuerpo: voy a ir al gimnasio, voy a caminar, me gustaría mejorar un aspecto de mi cuerpo"; esto está bien pero cuidando de no ponerle una emoción que nos perjudique como el deseo de ser miradas, la inseguridad de que nuestro cuerpo es feo, o la necesidad de recibir amor.

¡El cambio comienza por nosotras! ¡Apostemos a que los "ideales de belleza" queden atrás y creemos nuestros "propios ideales"! Son millones, puesto que cada una tiene el suyo.