Sobreviviendo Sin Valentín
El Día de los Enamorados es, comprensiblemente, un día complicado para los no-enamorados. Si bien para muchos es un día más, hay otros que sienten que la fecha es un recordatorio (poco placentero) de su soltería, y las emociones se revuelven y la cosa se pone sensible.
Y si bien estar soltero está lejos de ser una falla o una tragedia, entendemos que para muchos hoy justamente no es el mejor día para serlo, así que te dejamos algunos consejos para que sobrevivas Sin Valentín sin un solo rasguño (metafórico y, en lo posible, literal también).
- Entretenete
Ocupar la cabeza es clave para evitar pensamientos desagradables o ponerse melancólico. Andá al trabajo, hacé ejercicio, juntate con amigos, andá de compras o hacé una maratón de Netflix. ¿Qué mejor que al fin ponerte al día con Game of Thrones, o leer ese libro que tenés en lista de espera hace meses? Elegí tu actividad de despeje favorita y metete de cabeza, y sobre todo, evitá disparadores que te pongan mal o te hagan recordar exparejas o malas experiencias.

Hoy más que nunca.
- Dedicate el día a vos misma
Si estás particularmente sensible por la fecha (por una ruptura reciente, o por los recuerdos que trae) no descartes tomarte un día de "mimos" y darte algún gusto especial que te reconforte.
Lo importante es que te sientas cómoda y hagas todo lo posible para que el día no te agobie. ¡Sólo son 24 horas!
Un masaje, una escapadita a la naturaleza o una cena en tu restaurant favorito pueden transformar completamente tu día y hacer que no sea un gran festival de lágrimas y mal humor.
- Despedite de las redes sociales
Hoy más que nunca evitá meterte a Facebook, Instagram, Snapchat y demás, y sobre todo, evitá stalkear a exes o personas que te interesan. Ya de por sí la fecha te predispone mal, y como dice el dicho, el que busca, encuentra. Así que directamente ahorrate el mal trago y no te expongas a cosas que sabés que te pueden lastimar. La clave está en prevenir, no curar.
- Abrazá la tristeza
Sé que suena contradictorio con lo anterior, pero a veces también es bueno tomarse un día para estar triste y melancólico y no sacarse el pijama y llorar. Todo en la justa medida, obviamente, pero si la fecha verdaderamente te bajonea, no niegues lo que sentís. Llorá, desahogate, y vas a ver que mañana te vas a sentir más relajada y aliviada. A veces para que entre lo bueno hay que sacar lo malo, así que si San Valentín va a ser un día bajón, al menos que sirva para algo.
- Exprimilo
Si sos el tipo de persona que siempre ve el vaso mitad lleno, ¡adelante! Los eventos anti-San Valentín abundan, y si no te va ir a uno masivo, podés organizar uno con amigos en una casa, o hasta una pileteada. Si la vida te da limones...hacé shots de tequila con tus amigos solteros.
- Ignoralo
Puede sonar a resentida, pero al final del día, San Valentín es más una fecha comercial que otra cosa. Quien está enamorado, está enamorado todos los días; ídem para los que están solteros. Así que, si la racionalidad te lo permite, no le des importancia a la fecha.
Recordá que estar en pareja no es lo que te define, y que no necesitás a nadie más que vos para estar completo.
Algún día vas a encontrar tu gran amor, y todos esos San Valentines melancólicos van a ser apenas un recuerdo. Y si no, siempre tendremos Netflix.
