Cinco frases para dejar de decir en 2017
Si bien el año nuevo técnicamente no cambia nada, es un momento simbólico que para muchos representa una nueva oportunidad, unos nuevos 365 días para hacer las cosas mejor o de forma distinta. Y aunque no esté personalmente a favor de las resoluciones o promesas de año nuevo, hay algunas cosas que vendría bien plantearse mientras tenemos el envión del año recién iniciado.
En este caso particular, cinco frases que deberíamos dejar de decir, que si bien son aplicables a todos, parecen ser particularmente pertinentes a las mujeres. Porque las palabras crean realidades, ¿así que por qué no empezar por ellas para cambiar la nuestra?
"Estoy gorda"
La frase "minita" por excelencia. He visto a mujeres de todas las edades y de todos los pesos decir esta frase con una naturalidad y certeza como quien dice "el cielo es azul", y me indigna. Está bien, tenemos que cuidarnos, ser saludables, comer balanceado y hacer ejercicio. Pero trabajamos, criamos hijos, nos juntamos con amigas, ayudamos a la familia, viajamos, y a veces entre tantas actividades no queda tiempo para ir al gimnasio 5 veces a la semana, o para hacernos comida híper saludable. Así que seamos más amables con nuestros cuerpos, que ya bastante magia hacen todos los días. Hagan ejercicio porque es bueno para la salud física y mental, coman bien pero no se obsesionen, y dejen de mirar la balanza. La belleza empieza por una misma, y si nosotras no podemos encontrar lo que nos hace lindas, es difícil que los otros puedan.
"Ay no, estoy hecha cualquier cosa"
Planeaste tu outfit con una semana de anticipación. Fuiste a la peluquería. Viste 15 tutoriales de Youtube para que el delineado te saliera perfecto. Llegás a la fiesta, te dicen que estás divina, y automáticamente respondés con un "¿¿En serio?? ¡Yo me siento un mamarracho!". Sentirte linda no es un pecado, y aceptar un cumplido tampoco es. Dedicaste tiempo y esfuerzo a tu look, así que te merecés aceptar los halagos que recogés. Basta de falsa humildad y de autodespreciarte: estás hecha una bomba, disfrutalo.
"No doy más"/"Estoy como loca"/"Estoy al palo", etc.
Esta es complicada, porque la gran epidemia del siglo XXI es que no sabemos tener tiempo libre, pero paralelamente nos quejamos de eso mismo. Si sentís que tus obligaciones te sobrepasan, pedí ayuda: no tenés por qué cargar con todo vos sola. Recurrí a tu pareja, familia, amigos y colegas y buscá la forma de quitarte peso de encima. Y si sos de esas personas que tienen el "no doy más" como respuesta por defecto, parate un minuto y agradecé todo lo que podés hacer, así como también el tiempo libre que tenés y tu sistema de apoyo. Quejarse por quejarse es fácil, pero eso te autoconvence de que tu vida es peor de lo que verdaderamente es.
"La semana que viene empiezo el gym"
Aplíquese a todas las actividades que quieras empezar, sea el gimnasio, un idioma, una clase de pintura o lo que sea. Este 2017 proponete dejar de postergar las cosas que te hacen bien y encontrá el tiempo para hacerlas. Ningún día es mejor que hoy, así que levantá el teléfono, anotate a la actividad que quieras hacer, y empezá. Vas a ver que una vez que tomes el envión inicial vas a encontrar la forma de organizarte.
"No pasa nada, está todo bien"
La frase monstruo por excelencia. Es hora de que dejemos de soportar lo que nos hace sentir mal, y lo expresemos. No significa que de ahora en más tengas que ser una perra malhumorada -aunque hay situaciones que bien lo ameritan-, pero encontrá la forma "ubicada" de expresar tu descontento, y hacéselo saber a quien te lo esté causando -vos incluida-. Decir cuando algo nos hace mal no sólo puede hacer tomar consciencia al otro de lo que está haciendo, sino que además sirve para hacerte respetar y protegerte; sólo hay que encontrar la forma adecuada de hacerlo.
¿Vos qué frase vas a dejar de decir?