Tips para limpiar la energía de tu casa
El hogar es uno de los lugares más importantes de nuestra vida, por no decir el más importante, por lo que es fundamental sentirnos cómodos y en paz en él. Si sentís que la energía o la vibra de tu casa está un poco "rara", probá alguno (o varios) de los siguientes consejos a continuación, para restaurar el equilibrio y la armonía en tus espacios.
Aromatizá
Los aromas -ya sean inciensos o aceites- han estado históricamente ligados a la meditación y la relajación. Elegí algún perfume que sirva para levantar las energías y expulsar los problemas, como la esencia de naranja, que tiene propiedades estimulantes, o el nag champa, que anima los sentimientos fraternos y misericordiosos hacia todos los seres.
Aireá
Suena básico, pero por algo lo es: para cambiar la energía de tu casa, empezá por airearla abriendo ventanas y puertas, incluso si hace frío. Para maximizar el efecto aprovechá y sacudí almohadas y mantas también.
Evitá las esquinas y los bordes angulares
Uno de los principios básicos del Feng Shui indica que hay que eliminar la mayor cantidad posible de esquinas y bordes en los hogares. Si bien esto no es fácil, no es completamente imposible: intentá decorar con lámparas redondas o jarrones, cajitas o mesas circulares. Esto permite que las energías positivas llenen tus espacios y circulen más fácilmente.
Despejá, despejá, despejá
Hay una razón por la que te sentís tan bien después de ordenar: de acuerdo a especialistas del Feng Shui, los objetos retienen grandes cantidades de energía, y física, mental y espiritualmente bloquean nuestro "camino" hacia adelante. Además, el desorden está ligado a la depresión y estrés, entre otras enfermedades.
Limpiá la energía de tu hogar con salvia
Esta técnica, popular entre las comunidades originarias de Estados Unidos, es conocida por su capacidad de eliminar malas energías. El procedimiento es sencillo: encendé un ramito de salvia y distribuí el humo por toda tu casa (algunos expertos recomiendan comenzar por la puerta principal y moverse en sentido horario). Cuando hayas terminado el recorrido, visualizá tus intenciones mientras el humo "llena" tu casa.
Optá siempre por colores neutros
Los colores oscuros y más saturados tienen más personalidad, pero si te sentís sobrepasada por tu vida diaria es mejor que elijas tonos neutros y calmantes, que generen una atmósfera relajante. Además, los colores fuertes tienden a sentirse más negativos, y hacen que los espacios se vean más pequeños y sobrecogedores.
Protegé tu espacio con cristales
Los cristales son conocidos por su capacidad para cuidar y controlar distintas energías. Con el fin de mantener el ambiente de tu casa positivo y relajante, podés optar por la turmalina negra -que fomenta la meditación y la sanación, así como también ayuda a disminuir los ataques de pánicos causados por espacios pequeños o cerrados- o por el cuarzo rosa, que reemplaza las emociones negativas por positivas.
Poné sal en las equinas de tus habitaciones
Para absorber las malas energías de los propietarios anteriores de tu casa o departamento, echá un puñado de sal en las cuatro esquinas de todas las habitaciones y dejalos durante 48 horas. Una vez pasado este periodo de tiempo aspirá o limpiá la sal y tirala a la basura.
Arreglá o deshacete de objetos rotos
Si bien cuesta tomar impulso y finalmente decidirse a arreglar esa silla o mesa que ha estado sin usar hace meses, es importante recuperarla o tirarla, pero no mantenerla rota: estos objetos generan energía negativa y estancada en casa, de acuerdo al Feng Shui.
Pintá las paredes de amarillo
Un tono amarillo suave no sólo ayuda a neutralizar las malas energías, sino que también da la sensación de que los espacios son más amplios y le da un toque cálido a tu casa.