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Pareja: borrón y cuenta nueva

En los registros civiles de la Ciudad de Buenos Aires hay un divorcio cada dos matrimonios. En Córdoba y Rosario: uno cada tres y en Salta, uno cada diez.
Foto: Web
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Estas son algunas de las estadísticas que se van registrando en el país y dan cuenta de parejas que eligen también: borrón y cuenta nueva, rehacer su vida buscando ser más felices... ¡Probar otra suerte!

Mucho hablamos sobre los tips para mantener el matrimonio, sortear la rutina de los años en convivencia, cuidarla y poderla sostener. Pero, para los que decidieron tomar caminos diferentes alejándose de la unión por un tiempo, también es importante repensar la pareja para construir la futura desde otro lugar.

El primer paso es darse cuenta que ya no somos “media naranja”, necesitando la presencia del otro siempre, para ser un único ser completo. Hoy se entiende la unión como uno más uno. Dos que se quieren y se potencian con la compañía, dos que suman, no mitad y mitad.

Reconocer que para estar bien con el otro, lo primero es estar bien con uno mismo. Somos responsables de nuestro propio placer y para eso, nada mejor que descubrirlo. Qué nos gusta, cómo, dónde, cuándo, con quién. Qué nos enciende, nos hace vibrar, nos genera deseo. 

El auto descubrirse es un primer gran paso. Tantas personas que no gozan porque no se conocen a sí mismas y no saben pedir. 

Quererse. El autoestima débil no ayuda en ningún aspecto de nuestra vida. Necesitar permanentemente del halago del otro para sentirnos bien, nos juega en contra en cualquier relación. Me quiero por lo que soy, me preocupo por cambiar lo que no me gusta, me ocupo de mí por el simple hecho de sentirme a gusto, verme bien. Somos energía que se transmite aunque no se vea. Está.

Socialmente ya no sentimos tanta presión por la “familia feliz”: llegar virgen al matrimonio, casarse de blanco, tener dos hijos y vivir bajo el mismo techo. La mujer en casa, el varón trabajando… Ese patrón pasó de siglo y el paradigma de la pareja viro hacia otra dirección. Darse el permiso para repensarse entonces sin la mirada ajena es fundamental.

Encontrar la mejor versión de nosotros mismos. Quizás nos demos cuenta que somos felices estando solos, casados durmiendo en cuartos separados, eternamente de novios en casas diferentes, o cualquier otra opción que nos animemos a probar escuchando nuestro deseo. En definitiva, buscar el bienestar de la forma que sea que nos haga felices. ¿Quién nos va a juzgar?



Mariela Tesler

@isabellinatwt