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¿En qué productos de belleza debemos gastar un poco más?

Hoy te contamos cómo elegir correctamente los productos de belleza para cuidarnos. ¡Tomá nota!
Foto: Web
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Es común que las mujeres acumulemos productos de uso cosmético, ya sea por que nos gusta cuidarnos y buscamos la mejor manera de mantenernos bien, y vamos comprando para probar o juntamos obsequios de cosmética y cuidado personal, que muchas veces no nos gustan o no sabemos como utilizar. A esto se suma que actualmente hay una innumerable oferta de opciones en cosméticos y estética, todos similares en actividad y presentación, que complica aún mas las cosas ya que por lo general se compra de manera impulsiva sin tener muy claro que es lo que realmente necesitamos.

Incluso me sorprende escuchar cuando alguien viene por primera vez a mi consulta, y me afirman con total seguridad, comprar tal o cual producto de una marca muy renombrada por ejemplo para tratar el envejecimiento y que les parece excelente, y sin embargo veo pieles absolutamente ajadas, y desvitalizadas en frente mío.

No todo es para todas, y no por que sea carísimo o de una marca muy reconocida, quiere decir que es lo que yo necesito.

Hay otro grupo de mujeres, las que no prestan demasiada atención a sus cuidados personales, e imagen, ya sea por tiempo, dinero, o simplemente falta de interés; la cuestión es que a todas nos paso alguna vez… guardamos productos cosméticos para utilizarlos en algún momento, pero por lo general no son los adecuados.

Lo que tienen en común es que normalmente nadie sabe que es lo que realmente necesitan para su piel; hasta que por alguna indicación específica y personalizada damos justo con los productos indicados para nuestro cuidado personal.

Entonces veamos que debemos tener en cuenta a la hora de elegir con que cuidarnos…

La piel no tiene una edad, sino necesidades

Es decir hay personas muy jóvenes, que ya sea por herencia, hábitos, falta de cuidado etc. puede verse envejecida, mientras personas de edad avanzada, pueden tener muy buen estado en su piel.

Tenemos que considerar lo que necesita en el momento que empezamos a cuidarla, y prevenir a futuro posibles alteraciones. Y no guiarnos por productos que a modo orientativo dicen para un rango de edad determinada, ya que ese tipo de productos esta considerando características generales, en un envejecimiento cronológico regular, y no en un caso en particular.

Para no confundirnos debemos ser objetivos en nuestra búsqueda, por ejemplo, si tengo una piel muy sensible, y empezamos a notar flaccidez, primero tenemos que resolver la sensibilidad y después de un tiempo no menor a un mes de tratamiento, buscar la solución para la flaccidez.

El otro error común, es confundir el tipo de piel

Hay algunas características bastante obvias que pueden ayudarnos, como por ejemplo el ver a simple vista los poros de la piel y comedones, nos indica seguramente una piel gruesa y seborreica. Si en cambio la tez es muy clara y a simple vista notamos pequeños capilares sanguíneos, estamos frente a una piel fina y sensible (*ver cuadro para examen de biotipo cutáneo, al final de la nota).

Podemos entonces, considerar como productos básicos para regular y mantener nuestra piel en buen estado, utilizándolos al menos una vez al día:

  • Producto de limpieza de uso diario, al menos una vez al día.

Si la piel es normal es suficiente una emulsión de limpieza, si la piel es grasa es conveniente un gel. O bien la lociones (no bifásicas, por que suelen irritar por su fase aceitosa, son útiles solo para quitar el rímel), desmaquillantes y tonificantes, que cumplen la función de limpieza y tonificación, y se adaptan a todo tipo de piel incluso muy sensibles.

  • Devolver el pH a la piel es la función que cumplen la lociones, en pieles normales o sensibles es importante que tengan componentes calmantes como hammamelis, tilo, manzanilla o caléndula y si es mas seborreica, habrá que buscar una loción astringente a base de romero, abedul, te verde, tomillo lavanda etc. Tener en cuenta que en ningún caso debe tener alcohol, ya que este deshidrata la piel, la sensibiliza y si bien en pieles seborreicas puede aparentar un efecto más “purificante”, en realidad la deja desprotegida frente a posibles irritaciones e infecciones bacterianas.

Vale aclarar que nuestra piel debe siempre estar en un ph o acidez alrededor de 5, por lo tanto jabones de tocador, lociones u otro tipo de producto alcalino que modifique la acidez normal, deja la piel indefensa frente al medio ambiente, micro organismos, etc.

  • Aplicar un producto que contribuya a equilibrar nuestro tipo de piel, por ej: vitamina C, E, algún antioxidante, o producto activo específico para re estructurar, cicatrizar etc. depende específicamente de la necesidad de la piel. (Tratamiento indicado por un profesional)

  • Sellar con humectante o hidratante según sea el caso.

  • Proteger la piel con pantalla solar.

  • Exfoliante, suave para utilizar en rostro y cuerpo una vez por semana (no abusar de su uso, ni utilizar exfoliantes agresivos), esto ayuda a oxigenar y en el recambio celular. Nos permitirá mantener la piel más luminosa y revitalizada.

  • Hidratante corporal, de uso diario después de la ducha, y luego del exfoliante.

Si bien mucha gente cree que esto nos lleva tiempo, una vez que nos habituamos a cuidarnos, no nos lleva mas de 2 o 3 minutos, y muchas veces es el único momento en el día que nos tomamos para nosotras. La elección del producto es importante que sea agradable en cuanto a su textura y perfume, ya que de otro modo no será agradable a nuestro tacto y nunca podremos tener un hábito de cuidado diario.

   Análisis para determinar tu tipo de piel:

Biotipo cutáneo

Normal

Mixta

Grasa

Seca

Sensible

Aspecto

Mate, liso

Brillante en zona T

Brilla

Apagada

Frágil

Grosor


Medio

Espeso zona T

Espeso

Fina

Fina

Poro

Visible

Dilatado en zona T

Profundo

Poco visible

Variable

Tono

Rosado

No uniforme, algunas manchas difusas

Cetrino

o gris

Blanco rosado

Con rojeces, difusas

Tacto

Suave

Untuoso zona media

Untuoso

Áspero

Rugoso

Presenta

Arrugas de expresión, finas en parpados

Deshidratación

Brillos, poros visibles, arrugas de expresión finas en parpados

Impurezas Acné

Cicatrices

Manchas


Arrugas

Falta de lípidos

Reactiva, asfítica, con eritema y telangiectacias

Tratamiento

p/compensar

Hidratar

Sellar

Equilibrar W/O

Secreciones zona T

Equilibrar W/O, Regenerar y Despigmentar

Equilibrar

Hidratación y sellar

Descongestionar, hidratar y sellar

Proteger

Broncea

Moderado

Variable

Bien

Eritema

Eritema

Reacción al agua/jabón

Tolera

Irrita zona lateral

Tolera

Irrita

Irrita


 Una vez que tienes claro tu tipo de piel, debes analizar cuál es el estado de la piel en ese momento.

Podemos diferenciar distintos estados cutáneos, como pueden ser por ejemplo: deshidratación, falta de luminosidad, rojeces, líneas de expresión, arrugas profundas, falta de firmeza, manchas, piel engrosada, poros dilatados, etc.

Si tenés dudas con algún concepto o querés saber más respecto a cómo cuidarte, podés consultar escribiéndome al mail: [email protected]

                                                                Gabriela Maschi– Dermo cosmiatría