Algunos bocetos acerca del amor
Si hay un punto que conecta y encuentra a las personas es El Amor. En una carta que Einstein escribió a su hija, expresó alguna de sus impresiones acerca del amor y decía que por amor se vive y se muere, que el amor revela y desvela, es una fuerza que lo explica todo y que le da sentido en mayúsculas a la vida.
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Seguramente detrás de la palabra amor cada uno de nosotros tiene significados diversos y cantidades de experiencias atesoradas que nos ubican frente a él en diferentes posiciones. Sin embargo el punto en que nos conecta y asemeja es, seguramente, que atravesamos millones de experiencias en la vida que nos ponen frente al amor y a todos los desafíos que de ahí se desprenden; y generalmente descubrimos que el amor está en la base de todo, es una fuerza que nos impulsa.
¿Y? ¿Entonces?¿De qué se trata el amor? .. Charles Bukowski decía "el amor es para gente real" , no se cuál habrá sido para él el sentido profundo de esta frase, sí puedo compartir lo que a mí me resuena con esto. Y es que siento que hay veces que en nombre del amor hacemos cosas o dejamos de hacer u omitimos otras, que verdaderamente nada tienen que ver con él; creo que no hay "buen o mal" amor, amor "sano o no sano", me parece que el amor siempre es bueno y sano y que nos equivocamos al nombrar las experiencias.
Muchos de nosotros, seguramente, tenemos el registro de haber sufrido por amor; decimos "el amor a veces duele"... ¿Pero es el amor lo que duele? ¿O se tratan de construcciones que nosotros elaboramos a su alrededor y libremente se lo adjudicamos?... Lo que quiero decir es que me entusiasma la idea de recorrer caminos en los que pueda encontrar sentidos cada vez más profundos, simples, claros y limpios acerca del amor, entonces más reales. Y en esta dirección emprendés una búsqueda que te impulsa a volverte más real con vos mismo: revisar tus ideas, preconceptos y creencias, cuestionarlas y modificarlas, reclasificar y renombrar experiencias. Quizás eso que registramos "como la herida o el dolor del amor" en realidad se trata de miedo, de inseguridad, de posesión, de control, de manipulación, de fantasías, y envueltos en esa nube suponemos que eso que damos y recibimos es "amor".
En una conferencia acerca del amor escuchaba, estando entre el público, cómo les estremecía pensar en "La Libertad". El cuestionamiento era acerca de "cómo asegurarnos que el otro va a querer quedarse, estar, y sentirse feliz con nosotros" "cómo evitar el "peligro" de la libertad, que implica que el otro quizás pueda elegir otra cosa", ¿Es el amor el que me genera la necesidad de controlar? Claramente la respuesta es ¡no! Volvernos mas reales es reconocer que eso es miedo, que me siento inseguro y eso es lo que me hace necesitar del otro. Entonces, de esta manera, no estoy pudiendo amarlo; y ahí me duele y tal vez quizás también lastimo. ¿Y entonces?...
La confianza aparece como una palabra clave, es el antídoto del miedo.
La seguridad que necesito solo puede asentarse en la confianza en mí mismo, en lo que soy capaz de darme y brindar a los demás, en la certeza de que lo que atraemos es lo que resuena con nosotros, de que nuestro cuerpo nos habla y que con nuestras sensaciones conectamos con los demás, en que somos libres de elegir con quien estar y con quien no estar, qué dar y qué recibir en nuestras relaciones y ahí empieza a hacerse más palpable el amor y se torna posible comprender y respetar el espacio y el ser de cada quien, y eso es libertad.
Hay una idea que plantea Joan Garriaga que tiene que ver con esto y quizás nos clarifica un poco mas; nos propone la dicotomía "sin tí no podría vivir versus sin tí también me iría bien" y dice que los niños son los que necesitan de otro para vivir; que una relación de pareja se trata de dos adultos que se sostienen sobre sus propios pies, no de dos niños que buscan a sus padres. Entonces, plantea que el punto es poder sostener que sin tí también me iría bien, aunque me alegra el corazón que sea contigo y que estemos juntos.
Así, abrimos una puntita y vamos viendo que asociamos y cargamos al amor con cuentas que no le corresponden, ¿no?
Parafraseando a Einstein, nuevamente, tal vez hemos olvidado acerca del amor, quizás porque nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo; parece que las reglas del ego no encajan con las reglas que propone el amor, y por ahí es donde nos enredamos un poco.
Paradójicamente algunas de esas cosa que asociamos al amor, en realidad nos separan del amor. María Lopez Garrido dice que lo que nos separa del amor es no ser conciencia:
El amor esta en nuestra esencia y luego lo olvidamos, por ello nos toca pasar por experiencias durante nuestra existencia para reconocerlo de nuevo e irnos con ello puesto.
Otra vez esta idea que nos remite a lo puro y simple de la esencia, lo que está en el fondo y que tapamos con ruidos y distorsiones a las que damos lugar en nuestras relaciones.
Ella describe al amor como la fuerza que hace girar a la tierra, como es ese aliento que evoca en un segundo la metamorfosis de no existir y que nos lleva de la inexistencia a la presencia. Amar es dar y dar es poco o mucho (una sonrisa, un abrazo, el pan de cada día, una risa desafinada) pero dar al fin, para lo que es necesario desprendernos de todas las mentiras que somos y por añadidura amar a quien ya no amábamos.
Marci Smirnoff se hace eco del desafío del amor incondicional -¿quizás el único amor real?- ella plantea el desafío de amar porque si. Dice que el amor incondicional emana de nosotros, que solo debemos conectarnos y que aquí esta el secreto para amar plenamente a todo el mundo, incluyéndote a vos mismo; continua explicando que cuando te amas y aceptás por completo, te desprendés de tus viejos hábitos de martirizarte, criticarte y censurarte, valorás más a los demás y te sentís más lleno de vida.
Nos enseña que nuestros problemas - esos que erróneamente asociamos al amor- como la sensación de vacío, la necesidad de complacer, el miedo a la soledad, la sanción de estar aislado o desconectado, los corazones cerrados que nada quieren saber con el amor, se generan por una sola causa: la de buscar el amor fuera de nosotros y haber perdido el contacto con el amor incondicional que emana de dentro, afirma que lo cierto es que el amor funciona como una emisora, siempre esta ahí lo que tenemos que hacer para escucharla es sintonizar con ella.
Nos desafía a aprender amar, a conectar con esa vibración que describe como la frecuencia más elevada, más que la felicidad, pues la contiene en sí misma. Entones dice: si aprendes a amar, serás feliz y ademas tendrás el poder de transformar tu mundo interior y tu alrededor.
En el mismo sentido los Kibbalistas hablan acerca del amor, enseñan que si de verdad queremos encontrarlo, debemos recordar que alcanzar el amor verdadero es reencontrarte contigo mismo y con el significado de tu propia existencia, pues el punto es que el significado del amor converge en el significado de la vida, son idénticos; entonces dicen "el amor es el propósito esencial de la vida".
En fin algunas ideas, algunos bocetos, algunas miradas, algunas reflexiones. Para cerrar como empezamos, volvemos a la carta de un padre hacia su hija, y comparto esta idea que creo que esta buena atesorar: