Hoy le toca a los hombres: ¿usarías anticonceptivos hormonales?
Todos sabemos que para hacer un bebé se necesitan dos personas, pero a la hora de evitar que esto pase, la responsabilidad tiende a recaer principalmente en la mujer. ¿Por qué se debe esto? En gran medida, a que las mujeres cuentan con una mayor cantidad de opciones anticonceptivas, mientras que los hombres sólo cuentan con preservativos o esterilización quirúrgica.
El tema de la anticoncepción masculina volvió a arder esta semana, cuando un ensayo clínico co-esponsoreado por la ONU y publicado en el Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism fue suspendido debido a los efectos adversos que presentaron algunos de sus participantes, a pesar de haber demostrado un 96% de efectividad.

Entre los efectos negativos enunciados del método, que era inyectable, se incluía un caso de depresión y un paciente que sufrió arritmias cardíacas luego de finalizar las inyecciones, así como ocho participantes que no recuperaron la fertilidad dentro del período especulado (que luego 6 la recuperarían).
Si bien estos no son riesgos menores, hay que compararlos con los riesgos que las mujeres que utilizan anticoncepción hormonal enfrentan, entre ellos coágulos, infartos, cambios en el humor, acné, aumento de peso y depresión: de acuerdo al director del ensayo, entre 10% y 15% de las mujeres que han usado estos métodos por más de 5 años han sido recetadas antidepresivos.
¿Lo positivo? A pesar de los efectos secundarios, 75% de los participantes aseguraron estar dispuestos a seguir usando las inyecciones, lo cual muestra un gran interés en compartir la responsabilidad de la anticoncepción, y además sería un gran paso para las mujeres que han tenido que abandonar los métodos hormonales por los efectos secundarios.
Sin embargo, es inevitable quedarse con un gustito amargo: considerando los riesgos que la anticoncepción hormonal representan para las mujeres -y aún así muchas los siguen usando- ¿no suena un poco injusto suspender un ensayo clínico para hombres por efectos secundarios que no llegan a ser tan graves como los de las mujeres? Obviamente no se trata de una competencia, pero pareciera que se espera que las féminas nos arriesguemos sin quejarnos, mientras que ellos pueden darse el lujo de esperar una opción más segura.

Como sabemos que el tema es complejo y polémico, queremos que hombres y mujeres nos den sus respuestas sinceras a las siguientes preguntas: