Presenta:

Tus cejas: claves para una depilación impecable

La ceja es el marco natural de nuestros ojos. Por eso debemos intentar mantenerlas lo más natural posible.
Foto: Web
Foto: Web

 Y cuando digo natural no me refiero a “no tocarlas” sino, a aprender a hacerlo sin que se vea artificial.

Por supuesto, esto va de la mano de la moda. Décadas atrás se usaba usar cejas finitas y en algunos casos dibujarlas completamente. Hoy la moda es lucirlas: al natural.

Hay dos aspectos fundamentales a tener en cuenta al momento de depilarlas: la herramienta que usaremos y el diseño.

La herramienta básica y única, es la pinza. Es muy común usar cera, pero les aconsejo no hacerlo más. La cera caliente puede producir enrojecimiento y hematomas, ya que muchas veces no solo extrae el pelo, sino también la capa superior de la piel. A esto se le suma el riesgo de aplicarla en una zona no deseada generando un “claro” indisimulable. Ni hablar del riesgo que implica aplicar un producto a temperatura elevada tan cerca del ojo. Por eso recomiendo hacerlo con pinza. Esta nos otorgará mayor seguridad y precisión al momento de hacerlo.

Ahora la gran interrogante es ¿hasta donde saco?

El diseño de la ceja, como dijimos antes, debe acompañar naturalmente la forma de nuestros ojos. Si no respetamos esto estaremos logrando el efecto contrario al deseado.

Una ceja mal depilada no solo se ve artificial sino que también modificará la expresión natural de nuestros ojos. Por ello prefiero usar el término limpieza de ceja y no depilación.

Para lograr una limpieza acorde hay algunos tips a tener en cuenta, no solo para sacar lo necesario sino para que nos queden iguales.

Lo único que necesitamos es un un pincel, lápiz, o cualquier elemento fino y rígido. Este elemento nos ayudará a saber el largo justo de nuestra ceja.

Para identificar el nacimiento de nuestra ceja apoyamos el “lápiz” en la comisura de la boca, pasamos por el lateral de nariz y el extremo interno del ojo. Eso nos indicara el comienzo. Lo que sobra hacia el centro lo sacamos.

Luego, para saber donde va el arco de la ceja, apoyamos el lápiz en el lateral de la nariz, lo ubicamos en el centro del ojo, sin levantar el lápiz de la nariz, y eso no marcará el arco.

Y por último, para saber la terminación de nuestra ceja, apoyaremos el lápiz en el lateral de la nariz, y lo ubicaremos en el extremo exterior del ojo. De esa manera sabremos hasta dónde debe llegar. Si nuestra ceja tiene mucha tendencia hacia abajo, debemos usar otra técnica: apoyamos en la comisura exterior de la boca y lo acomodamos en el extremo exterior del ojo. Eso la acortará un poco más pero evitaremos la sensación de ojito triste y caído. ¡Prioricemos la expresión al largo!

Si les sirve de guía podemos marcar estos puntos con un delineador en lápiz:

Una vez identificados estos puntos podemos comenzar con la limpieza. Lo ideal es empezar de adentro hacia afuera, es decir, del extremo interior al extremo exterior.

Antes de sacar cualquier pelo, peinemos la ceja con un cepillito. Puede ser uno especial para esto o el de alguna máscara de pestañas que ya no usemos. Eso si, tiene que estar limpio, para que no se peguen entre si. Esto es simplemente para identificar bien el pelo que queremos quitar y cual es su nacimiento, para evitar que se corte.


Es muy importante recordar que para lograr el arco de la ceja, no hay que generar una curva pronunciada en la zona de abajo de la ceja, sino tratar de respetar una linea recta en diagonal. Tal cual se ve en la imagen. De esta manera acompañaremos naturalmente el óvalo del ojo. Y luego vamos afinando lentamente y cuidadosamente hasta llegar al final. Este afinamiento debe ser gradual y no de golpe. ¡La ceja finita no va mas!

Y para terminar, si notamos que es necesario quitar algún pelo de la zona de arriba de la ceja para emprolijar podemos hacerlo, pero sin exagerar, solamente si es necesario, si no estamos seguras es mejor dejarlo.

Si tenemos mucho vello rubio, es decir, que no se ve directamente el pelo pero genera brillo o “pelusa”, podemos quitarlos con una pequeña herramienta que se llamar perfilador.


El pelo de la ceja, como cualquier otro pelo, se debilita con el paso de tiempo. Por eso tenemos que ser muy cuidadosas al momento de sacarlo, ya que corremos el riesgo de no recuperarlo tan fácilmente.

La primera vez lleva más tiempo, pero luego si somos constantes y vamos quitando el pelo que nace nuevamente, podremos lucir unas ¡cejas impecables todos los días!