Presenta:

¿Qué es la "porno venganza"?

El "revenge porn" o pornografía vengativa se va perfilando como la práctica favorita de ex despechados y hackers oportunistas.
Foto: Web
Foto: Web

Como sociedad, nos hemos ido desensibilizando ante la aparición de fotos privadas de mujeres en los medios masivos. Pero la realidad es que esta práctica constituye una forma particular de violencia de género. Y si bien los casos más resonantes han involucrado a celebridades, cada vez son más las mujeres “normales” que se ven afectadas por esta modalidad. 

Acá es donde entra el término porno venganza, o revenge porn en inglés.

La práctica consiste en compartir por internet fotos o videos sexualmente explícitos sin el consentimiento de la “protagonista”, muchas veces incluso adjuntando datos personales de la víctima. La mayoría son compartidos por ex despechados, aunque también se da el caso de hackers oportunistas, y hasta existen páginas web especialmente creadas para este fin.

Laura Chazarreta, co-fundadora de la agrupación feminista La Colectiva, asegura que la porno venganza “es una forma de violencia de género”, y está contemplada dentro de la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, bajo la forma de violencia simbólica mediática. Sin embargo, existe muy poca información acerca de casos a nivel nacional y provincial, e internacionalmente, los casos jurídicos han tenido resultados ambiguos.

Para Chazarreta, este tipo de violencia parte de la necesidad de los victimarios de “reducir a la mujer para poder justificar otros tipos de violencia”.

Algunas claves a tener en cuenta sobre la pornografía vengativa:

  • Si bien las víctimas pueden ser de ambos géneros, la gran mayoría de los casos afecta a mujeres.
  • Las fotografías o videos difundidos pueden haber sido tomados sin permiso de la víctima, aunque lo más común es que hayan sido obtenidos de forma consensual, o tomados por la víctima misma (selfies).
  • Protegé tus dispositivos: en muchas ocasiones, las fotos/videos son conseguidas por hackers oportunistas que lograron acceder a computadoras, celulares o aplicaciones. Si bien muchas apps aseguran garantizar la privacidad de tu información, varias han sido conocidas por tener fallas de seguridad (Snapchat, entre otras, ha tenido varios de estos casos).
  • Como mencionamos, la porno venganza estaría contemplada dentro de la Ley 26.485, y se estima que en Argentina se abren alrededor de 30 expedientes por mes. Sin embargo, todavía no existen en el país fiscalías especializadas en este tipo de delitos.

Las consecuencias: mucho más que simple humillación

Los efectos negativos del revenge porn van mucho más allá de la evidente humillación que genera a sus víctimas: además pone en peligro su integridad física y psicológica, afecta las posibilidades de conseguir trabajo y educación, puede ser utilizada para chantajes, y en los casos más extremos hasta ha conducido a víctimas al suicidio.

El problema es que, una vez que el contenido llega a internet, es prácticamente imposible hacerlo desaparecer. Y en una sociedad en la que uno es lo que Google muestra, una foto o video comprometedor puede tener una infinidad de consecuencias. ¿Se imaginan yendo a una entrevista laboral, sabiendo que sus potenciales empleadores posiblemente han visto sus fotos íntimas?

La existencia de sitios web especialmente dedicados a este tipo de crímenes potencia los efectos negativos, ya que a través de estos se asegura que las fotos/video lleguen a Google, donde pueden ser fácilmente encontrados. Algunos de estos servicios, incluso, ofrecen absoluto anonimato al perpetrador a cambio de una suma de dinero.

Algunos casos para conocer

- Probablemente el caso más estremecedor fue el de Julia Rebeca, una joven brasileña de 17 años que en 2013 se suicidó luego de que un video íntimo de ella junto a un chico y otra chica -también menores de edad- se hiciera público.

- En Ohio, Estados Unidos, una maestra fue forzada a tomarse licencia luego de que le robaran su celular y subieran fotos íntimas a internet.

- Otra joven estadounidense, Holly Jacobs, se vio forzada a cambiar legalmente su nombre después de que su exnovio subiera fotos suyas a un sitio de revenge porn, fotos que más tarde llegarían a más de 300 sitios de este tipo.

Combatiendo a la porno venganza

La lucha contra este tipo de pornografía no consentida es lenta, pero de a poco va tomando fuerza. Israel, Alemania, Inglaterra y Gales son algunos de los países que cuentan con legislación específica contra estos delitos, y 16 estados de Estados Unidos ya tienen también leyes contra la cíber-explotación.

Por su parte, Twitter anunció hace pocos días nuevas reglas para evitar el revenge porn, especificando que sus usuarios "no deben subir fotos o videos íntimos que hayan sido tomados o distribuidos sin el consentimiento de su protagonista”.

Adicionalmente, existen varias iniciativas que buscan generar conciencia sobre la problemática de la porno venganza, a la vez que ofrecer un espacio de consuelo y ayuda para víctimas, como End Revenge Porn y Women Against Revenge Porn