Otra alternativa para tu higiene íntima ya se fabrica en Mendoza
Hasta hace unos días, los tampones no estaban a la venta en la Argentina, esto se debía a la exigencia impuesta por el gobierno a las empresas extranjeras de limitar sus importaciones, con el objetivo de sustituir los productos que llegan del exterior por otros locales y reducir el déficit comercial del país.
Por eso, comenzaron a salir a la luz otras alternativas para que uses en esos días.
Como ya lo desarrollamos en nuestro suplemento, es la más popular de todas las alternativas y son cada vez más sus usuarias. También se conoce como mooncup o copa de luna.
Paula Ríos, creadora de las eco copas menstruales en San Rafael, nos contó que ella las comenzó a utilizar en Europa y cuando volvió a la provincia las empezó a fabricar.
Sobre ellas manifestó:
Son más amables con el medio ambiente y con las mujeres.
Como indica el nombre, es una copa de silicona con unos agujeros en la parte superior que marcan el tope hasta el que puede llenarse.
Tiene además una arandela añadida en la parte inferior para poder tirar de ella y sacarla.
Antes de utilizarla hay que hervirla en agua durante tres minutos. Una vez hecho eso, y tras lavarse las manos, se dobla y se introduce en la vagina, no necesariamente a tanta profundidad como un tampón.
Es reutilizable, una característica por la que también tiene detractores.
Para lavarla más en profundidad, se recomienda hervirla y esterilizarla (con unas pastillas esterilizantes) una vez al mes.
Se puede dormir con ella y los fabricantes indican que dura años.
Cuestan $300, pero se pueden usar hasta 10 años.
Pedilas en Facebook: Eco copas o Copa Menstrual.
Esponjas marinas
Al igual que la opción anterior, las esponjas marinas son reutilizables. Antes de utilizarlas, hay que mojarlas con agua tibia, exprimirlas y colocarlas.
La esponja se expande y se adapta a la forma de la vagina.
Durante el ciclo menstrual sólo hay que retirarlas -con la frecuencia que la usuaria juzgue conveniente- y lavarlas con agua para volverlas a utilizar.
Una vez terminado éste, se colocan en un recipiente con agua y dos gotas de aceite esencial durante la noche, según recomiendan los distribuidores. Se enjuagan a la mañana siguiente, se dejan secar y se guardan hasta el nuevo ciclo.
También permiten mantener relaciones sexuales con comodidad.
Sus defensoras destacan su origen natural. Las esponjas destinadas a este uso pasan por un proceso de limpieza, desinfección y secado.
Aunque, como los tampones, no han sido esterilizadas, por lo que se advierte que se que deben extremarse las precauciones al usarlas.
El doctor Galán también tiene reservas al respecto.
"En teoría funcionarían bien porque son absorbentes, igual que los tampones. Pero al ser un elemento biológico podrían, con el uso prolongado, aparecer procesos alérgicos relacionados", señala. Y agregó:
"Además, son muy resistentes antes las bacterias". Toallas sanitarias reutilizables
Suelen ser de tela de algodón, como las que solían utilizar las mujeres antes de que aparecieran en el mercado las toallitas sanitarias o compresas desechables.
Se pueden encontrar de muchos formatos y diseños, blancas o con estampado, en internet y en foros femeninos.
Sus defensoras aseguran que son más cómodas que las sintéticas y que no producen irritación.
Para reutilizarlas hay que lavarlas, y esto las hace menos ecológicas de lo que en un principio parece, ya que supone gasto de agua, sobre todo si se utiliza la lavadora. Ropa interior absorbente
No estamos hablando de los pañales para adultos. Se trata de ropa interior de tela, similar en apariencia a la común.
De las cuatro alternativas mostradas aquí es la menos conocida. Las opciones que existen en el mercado se promocionan como resistentes a las manchas y anti olores.
En cuanto a diseño no distan mucho de las bragas diarias, pero están compuestas por capas absorbentes y antibacterianas, según los fabricantes.
Son reutilizables y se lavan como el resto de la ropa interior.
El doctor Galán dice que es fundamental que sean de algodón, ya que los materiales sintéticos tienen "mala ventilación".
"Es más fácil que la humedad se mantenga en la ropa interior con fibras sintéticas y, por lo tanto, que se desarrollen hongos".


