Y vos, ¿ya tenés tu LBD ?
Pocas piezas hay tan atemporales como un Little Black Dress (LBD) o lo que es lo mismo, un pequeño vestido negro. De la pionera Coco Chanel, todos y cada uno de los diseñadores lo han reinterpretado y creado su propio LBD.
Prenda exponente de la evolución de la moda a lo largo del siglo XX y XXI, sencilla y compleja como pocas, pasó de ser símbolo del jet-set a convertirse en un imprescindible en todos los armarios femeninos sin importar la clase o condición.
“Para mí, diseñar un Little Black Dress es tratar de expresar en un simple y banal objeto la gran complejidad de las mujeres, de la estética y del presente”, palabra de Miuccia Prada.
Un LBD es como una blusa blanca, o un pantalón de jean.Los clásicos atemporales son así; perviven a las modas, tendencias o cualquier otro cambio que se presente en el horizonte. Ellos permanecen en su lugar -ése que han ido conquistando a fuerza de mucho aplomo y el apoyo incondicional de los grandes iconos de estilo-. Su uso es tal que muchos se refieren a él mediante la abreviatura LBD.
Un poco de historia
En 1926 en el número de octubre de la revista Vogue USA aparece por primera vez un boceto de un Little Black Dress firmado por Coco Chanel. Fue una prenda aparentemente simple pero elegante, en color negro, con mangas largas y estrechas, que se lleva con una cadena de perlas blancas. Vogue demostró ser correcto en el predicción de que se convertiría en un uniforme. A ese vestido hoy se le conoce como Chanel Ford Dress.
Originalmente los LDB fueron inspirados en la vestimenta de luto negro que usaban las mujeres campesinas en los pueblos franceses de las primeras décadas de los 1900s. Poco a poco la moda se apoderó del color, alentando a la gente y a las marcas a creer que toda mujer inteligente debía tener un vestido negro.
Esto fue apoyado por Coco Chanel al mencionar “uno nunca está por encima ni por debajo de un pequeño vestido negro“.
Pero es en el año 1961 que Audrey Hepburn quedará filmada para la posteridad con un vestido negro de Hubert de Givenchy frente al escaparate de la joyería Tiffany’s en la película “Desayuno con diamantes”. A pesar de que el vestido no era de Chanel este personaje representaba dos cosas que Coco creía que toda mujer debía ser: fabulosa y con clase. El vestido de Audrey fue subastado en el 2006 por más de $ 800.000 dólares.
Razones para amar el LBD
- Es el compañero ideal para un cóctel informal, una cena entre amigos, un evento de mañana o incluso esa boda para la que resulta especialmente difícil encontrar estilismo. El pequeño vestido negro nunca defrauda y siempre asegura el éxito.
- Es un básico completamente chic.
Algunas propuestas:
Una versión con apliques en el cuello.
De encaje con costuras.
Una versión año 50s.
Vestido de corte trapecio.
Con pliegues en la falda.
Muy moderno con costuras superpuestas.