Dime la forma de tu cara y te diré qué cejas te favorecen
“Lo primero es clasificar nuestras cejas en dos grupos: gruesas y tupidas o finas y despobladas”, dice Gato para Cosmopolitan.
Si tus cejas son despobladas, deberás, rellenarlas entre pelos con un l ápiz de cejas “un tono más claro”. Cepillalas seguidamente para difuminar cualquier trazo. Una vez que las cejas tienen cuerpo y presencia, decidiremos la forma más adecuada:
Rostros finos y alargados
No eleves la ceja. Mejor cepillalas en horizontal para crear una línea “que divida en dos” el rostro y lo acorte ópticamente.

Rostro redondo
Necesitas crear ángulos, por lo que unas cejas elevadas y un cambio de dirección bien recto ayudarán notablemente.
Rostro cuadrado
Es un rostro duro, ligeramente masculino y unas cejas elevadas y con un cambio de dirección curvado ayudarán a suavizar las facciones.
Frentes grandes
Elevá las cejas al máximo para acortar la distancia entre estas y el nacimiento del pelo.
Frentes anchas u ojos juntos
Alargalas hacia las sienes y depila el entrecejo para separar distancias.
Ojos separados
Marcá más el inicio de la ceja que la terminación.
Los rostros pequeños necesitan cejas más finas y los rostros grandes cejas más gruesas. 
Por supuesto, todas estas correciones deben ser sutiles y naturales para no resultar teatrales. Actualmente tienes máscaras de cejas que al igual que las máscaras de pestañas, dan volumen, alargan, peinan y hacen más finas las cejas.