Para festejar la primavera, un picnic fashionista con las Giamportone's
“Dos hermanas mendocinas, viajeras, curiosas, fanáticas de la estética, el interiorismo, la comida rica y el buen beber. Adoradoras de la fotografía y de los instantes únicos, admiradoras del arte en todas sus expresiones. Vivimos la moda”, así se definen las hermanas Flor y Emi Pereyra conocidas, más precisamente, como la Giamportone's.
Por esas circunstancias de la vida, las chicas comenzaron a viajar por el mundo y a descubrir cosas que les fascinaban. Por eso, un día decidieron convertirse en comunicadores y volcar en las redes sociales cada cosa que les llamaba la atención. ¿El resultado? Un éxito.
Hoy son las bloggeras favoritas de la revista Para Ti, representan a grandes marcas argentinas y recorren las pasarelas para conocer las nuevas colecciones de grandes diseñadores mundiales.

Flor y Emi Pereyra, cara a cara con MDZ Femme.
Por eso, elegimos a las “it girls” mendocinas para compartir una tarde de picnic primaveral. "Las Pereyra" nos contaron una linda historia que merece ser reflejada.

Un picnic fashionista en Bodegas Renacer
-¿Qué las diferencia de las demás bloggeras?
-Emi: No solamente el look que elegimos, sino la estética que aplicamos para mostrar ese outfit en especial. Buscamos jugar un poco con la gama de colores, diversos estilos y con nuestras diferencias.
Es un trabajo bastante intenso buscar la pared, la luz y los rincones que nos interesa que acompañen nuestros posteos.
-¿Cuál es la red que más le gusta para publicar sus trabajos?
-Flor: A nosotras nos gusta mucho Instagram. Habla mucho del gusto estético en una persona. Por eso estamos todo el tiempo pensando qué podemos subir.
-Emi: Instagram es fundamental porque habla mucho de la persona. A nivel mundial, las celebrities son prácticamente obligadas a usar Instagram, el consumidor quiere saber cada vez más acerca de sus referentes. Así luce el Instagram de "las Giamportone's".
-¿Cómo surgió su trabajo como bloggeras?
-Emi: Por diferentes circunstancias de la vida nos toco viajar. En mi caso por amor y a través de esos viajes surgió el ojo de las Giamportone´s. Sentíamos la necesidad de compartir y expresarle a los demás las cosas que estábamos viviendo. Se fue dando. Las fashion bloggers, junto a las periodistas de MDZ Femme
-Flor: En ese momento yo trabaja en una bodega, entonces conocía un poco la vida social del mendocino. En paralelo -y a pesar de estar recibida de abogada- comencé a hacer un curso de Producción de Moda. Siempre compartimos el gusto por la “pilcha”, la moda, la estética, el arte... creo que viene de nuestra madre.
-¿Por qué no hay muchas bloggeras de moda mendocinas?
-Emi: Quizás porque sienten que no generan contenido interesante para el público mendocino.
-Pareciera que la bloggera tiene una buena vida: se viste bien -con las mejores marcas-, viaja por el mundo, come en los mejores restaurantes... ¿Qué tan inaccesible es esa vida?
-Emi: Es verdad, pero en nuestro caso fue al revés, la vida hizo que viajáramos o que tuvieras acceso a diferentes cosas. Dijimos, “aprovechemos esto que estamos viviendo para generar contenidos interesantes”. Nuestro blogg es pura expresión.
-¿Se gana plata?
-Flor: Sí por supuesto. Vivir en Buenos Aires nos abrió mucho las puertas y nos conectamos con diferentes marcas y agencias. Así, nos posicionamos y comenzamos a hacer diferentes acciones.
-¿Se puede ser bloggera con poca plata?
-Flor: Hay de todo. Hay gente que hace canje con las marcas de ropa, hay otras que se gastan fortunas en las nuevas tendencias de cada una de las marcas y hay otras que buscan generar una relación para conseguir publicidad. Emi y Flor Pereyra
-¿Qué es lo más “loco” que les pasó en esta carrera?
-Flor: En nuestro caso recibimos importantes invitaciones. Yo por ejemplo terminé en el Fashion Week de New York y conocí a mucha gente del mundo de la moda.
-Emi: Me pasaron cosas que jamás imaginé. Quizás siendo kinesióloga no me pasarían jamás (risas). Me pasó de estar presente en el primer desfile de Nicolás Ghesquière cuando diseñó para Louis Vuitton en París Fashion Week 2013. No podía creer que estaba ahí. Lo mismo me pasó cuando me vi en el desfile de Chanel, en el Gran Palacio de París.
-Se llaman Giamportone´s en honor a su mamá, ¿creen que de ella heredaron el gusto por lo estético?
-Flor: Claro Giamportone es el apellido de nuestra mamá y definitivamente ella nos transmitió el amor por cada uno de los detalles. Ella se dedica a la decoración de interiores y siempre se diferenció por sus gustos particulares.
-Emi: Mamá es muy vanguardista. De chiquitas usábamos zapatillas “Convers” cuando nadie las usaba, era muy transgresora para su época. 
-¿Cómo es trabajar entre hermanas?
-Emi: Estamos juntas desde hace dos semanas; nuestra relación fue siempre a la distancia: vía mail, Whatsapp, redes sociales, etc. Pero, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo malo, en muchas situaciones, es que hay falta de comunicación, la diferencia horaria muchas veces nos desencontraba.
-Flor: No es fácil estar todo el tiempo generando contenido. Hay que estar atentas a no repetir, entonces eso se hace complicado. De todas formas, siempre nos consultamos todo. Es un trabajo 24 horas, pero tenemos mucha confianza en la otra, esa es la parte buena.
Flor eligió un mono estampado y una remera de red de Complot. Acompañó el outfit con uno de sus collares preferidos.
-¿Qué pasó con la abogada y la kinesióloga que quedó en ustedes?
-Flor: Mi título de abogada está enrollado en la biblioteca de la casa de mis papás. Cuando tuve que decidir qué estudiar, mi primera opción era Profesorado de Historia, pero no me gustó cuando hice el pre-universitario, terminé eligiendo abogacía. Era la carrera que más historia tenía. La verdad era buena alumna, pero no me veía litigando.
Emi se animó a mezclar: lunares y flores. El crop top y el kimono llegaron para quedarse.
-Emi: Yo ejercí de a ratos. Como vivía afuera no podía trabajar porque no tenía visa, pero cuando venía de visita ayudaba a una amiga en su consultorio de kinesiología. Trabajaba cuando estaba de vacaciones.
-¿Cómo ven a Mendoza después de andar tantos años por el mundo?
-Flor: Todo es totalmente nuevo. Esta generación me sorprendió, veo a la gente muy atenta al arte y cada cosa nueva que pasa en la provincia. Ya no veo una sociedad acartonada.
-Emi: Personalmente estoy sorprendida con la nueva generación. Cuando nosotras éramos chicas no había tanta información. Ahora hay una diferencia porque los chicos tienen otras herramientas. El fácil acceso a la información hace que te determines más rápido.
-¿Marcan tendencia en un grupo de seguidores? ¿Sienten que son modelos a imitar?
-Flor: Tenemos un estilo particular y lo sabemos. Pero es importante aclarar que lo que mostramos es la verdad, esa es la ropa que elegimos para cada uno de nuestros días. No hay producciones armadas.
Damos ideas, no creo que nos imiten. Disparamos ideas dentro de las personas que nos leen.
Rompemos un jean, transformamos una camisa en quimono y brindamos tendencia.
-Emi: La tendencia siempre viene de Europa o Norteamérica. Nosotros estamos atrasados por naturaleza, no por subdesarrollo. Pero, más allá de la moda, somos bastante creativas. Hay una sensibilidad que se traslada a todos los ambientes de nuestra vida, por eso no nos queremos quedar solo en moda.
-¿Las bloggeras desplazaron a las modelos o las figuras que marcaban tendencia?
-Flor: El tema básicamente es el formato de comunicación. Antes quizás era la televisión o la cartelería y hoy es la masividad a través de las redes sociales -una alternativa moderna y mucho para más barata para hacer publicidad-. Esto de la “it girl” o la “blogger” lo ocupaban las actrices, la famosa, etc. y ahora nosotras nos sentimos en el medio.
-Emi: En general, en todos los círculos buscamos referentes. Antes eran elegidos por las diferentes marcas, firmas o empresas, en cambio, ahora, los referentes se determinan solos -a través de la comunicación o los mini círculos-.
-Hablemos de las mendocinas...
-Flor: Es cierto que las mendocinas nos vestíamos todas iguales, lo recordé el otro día mirando fotos de mis vacaciones en Chile con amigas. Un día estábamos todas de bermuda, otro día todas de mini, etc.
-Emi: Igual eso es una actitud de adolescente. Al adolescente no le gusta sentirse que desentona.
¿O sea que las mendocinas son eternas adolescentes?
-Emi: No, pero hay etapas. A nuestra edad ya no sé si pasa eso. Pero definitivamente, la mendocina me sorprendió.
-Flor: Yo he visto a la gente vestida bastante bien. A mi me parece genial la era “lookbook” que te enseña a usar las prendas de una colección. Igual, ¡cómo les gusta el negro! (risas)
Hay que entender que cómo te vestís dice un montón de cosas de la persona, más de lo que la gente piensa. Ese arte de “saber” vestirse se puede adquirir con el tiempo, se puede ayudar o ya es innato.
Es un desafío vestirte todos los días. Es una expresión artística.
-¿Hay que gastar mucha plata para estar bien vestida?
-Emi: Para nada, nosotras recorremos mucho y nuestra ropa es súper barata. Yo no gasto plata en cosas que sienta que no lo valen.
El tema es saber qué cosas nos quedan bien.
-Flor: Sí necesitás un buen ojo. En la Argentina la ropa es carísima y hay marcas argentinas que tienen los mismos precios que Prada, por ejemplo.
-Después de haber desembarcado en Mendoza, ¿tienen algún proyecto?
-Flor: Cada vez que venía a Mendoza organizaba ferias de ropa usada y siempre me iba muy bien. Por eso se nos ocurrió hacer lo mismo, pero con vestidos de novias. Queremos tener un espacio exclusivo para para vender cosas usadas -siempre en buen estado- y zapatos. Se llamará Fellow´s y estará ubicado en la bodega La Misión.
-Emi: Además fusionaríamos el lugar con la venta de muebles de diseño. Nuestra mamá y hermano justamente se dedican a restaurar y diseñar mobiliario.
-¿Cómo se ven de acá a unos años?
-Flor: Es una buena pregunta. La verdad que es una apuesta grande volver a Mendoza, pero tenemos ganas de quedarnos.
-Emi: Nuestra idea siempre fue volver, es una provincia que nos encanta. Por diferentes motivos nos fuimos pero ya está, es hora de quedarnos. De todas formas, nuestros viajes nos dieron un vuelo importante y queremos seguir desarrollándonos en esta veta.
Mujeres "in"
Para MDZ Femme las Giamportone´s son mujeres "in": emprendedoras, vanguardistas, "eclécticas y auténticas", como ellas también se definen.
Al pasar una día entero con ellas decidimos resaltar algunas "perlitas" divertidas de esta "convivencia".
Aunque su novio todavía no le había propuesto matrimonio, Flor contó que en un viaje familiar decidió comprarse el vestido de novia. "Fue en un día de shopping con la familia de mi marido, yo me perdí y de pronto aparecí con una bolsa enorme", contó. "Me preguntaron qué era y les dije: 'mi vestido de novia'. No lo podían creer, pero el asunto ya estaba más o menos hablado; a mí me había gustado el vestido y me lo compré", afirmó con decisión.
Flor Pereyra con sus amigas el día de su casamiento. Finalmente hubo propuesta.
Aunque Emi es más "perfil bajo", según su hermana Florencia. MDZ Femme la intimó con una pregunta: ¿Es cierto que tenés un par de zapatos que te regaló el Pocho Lavezzi? "¿Ahhh? ¿De dónde sacaron eso?", preguntó.
Esto lo contó su amiga -Yanina Screpante- en un programa de televisión. Emi Pereyra es íntima amiga de la novia del Pocho Lavezzi, y cuando en un viaje pasó a visitarlos el jugador de fútbol le hizo un regalo. "A ellos los conozco de hace muchos años y quizás lo que quiso contar mi amiga es que Pocho es muy generoso", explicó. "Haciendo unas compras me gustaron unos zapatos y me los regaló"agregó, y aclaró que no le gusta contar esas cosas, pero su amiga ya la mando al frente públicamente.
Este es un posteo de las Giamportone´s en Instragram con sus amigos. Emi acompañó a Yanina durante todo el Mundial 2014.
Agradecimientos:
Complot -Mendoza Plaza Shopping-.
Espacio D´elite, peinados.
El picnic forma parte de las diferentes experiencias innovadoras que ofrece Bodega Renacer. Así como lo son las visitas y degustaciones, experiencia enólogo, experiencia "propia botella", curso de degustación, experiencia argentina, guess about wine y vino y chocolate.
El picnic buscó generar un espacio distendido y de placer para que los visitantes disfruten de los jardines y además de un momento hedónico, combinado buen comer y buen beber.












