La inseminación artificial sí existe en Mendoza
En la Argentina, el debate por la fertilización asistida se ha remitido a asuntos legislativos, civiles, éticos y hasta religiosos, pero poco se ha ahondado en cómo y por qué las personas recurren a un centro de fertilización. Es que según pudimos constatar, muchas veces no es una cuestión de a dos; hombres con tratamientos contra el cáncer sin posibilidad de recuperar sus espermatozoides y muchísimas mujeres solteras recurren a este tipo de prácticas en Mendoza.
“La fertilización artificial reúne muchos tipos de técnicas que ayudan a la pareja a conseguir un embarazo. Dentro de la fertilización asistida encontramos por ejemplo, la fertilización in vitro y la inseminación artificial. Acá trabajamos todas esas técnicas”, nos cuenta el Dr. Luciano Esteban Sabatini, ginecólogo experto en fertilización asistida apenas ingresamos a la Clínica de Cuyo. Allí nos recibió junto a la Dra. Silvana Ortega, Jefa del Laboratorio de Fertilización in vitro.
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Fertilización asistida en Clínica de Cuyo, Dra. Silvana Ortega
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Es que en nuestra provincia, uno de los centros más importantes que realiza estos tratamientos, es CREO (Centro de Reproducción del Oeste), que funciona en la Clínica de Cuyo y próximamente también lo hará en la calle Colón.
Las razones por las cuales muchos hombres, mujeres o parejas recurren aquí para consultar sobre algunos de estos tratamientos, son muy diversas y ninguna es más importante que otra.
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El Dr. Sabatini nos explicó que las motivaciones por las cuales acuden aquí están divididas en tres. Por ejemplo:
- Hay un 30% de parejas que consultan porque el problema lo tiene la mujer, ya sea porque le quedan pocos óvulos, tienen poca reserva ovárica o porque tienen enfermedades que les pueden modificar el tema de su fertilidad.
- Otro 30% aparece cuando tiene responsabilidad el varón, ya sea que ostente diferentes tipos de problemas a nivel espermático.
- Otro 20% surge cuando el problema es combinado.
- Luego hay otro 15 o 20% al cual los médicos denominan “infertilidad sin causa aparente”, esto no significa no tenga una causa, sino que al principio no se ve en los estudios básicos iniciales.
Esperar al príncipe azul o no, esa es la cuestión
En los últimos años, a CREO le ha aumentado significativamente las consultas de mujeres solas, de 32 a 37 años, sin pareja estable y que están informadas de que la edad repercute negativamente al momento de planificar un embarazo. Ellas recurren a dos tipos de consultas:
1- La posibilidad de congelar óvulos para recurrir a ellos en un futuro, a la espera del príncipe azul. Esta suerte de garantía encapsulada en el tiempo no es extremadamente cara y si no se necesita, se descarta.
2- La posibilidad de acceder a la muestra de un donante de esperma para ser madres solteras, sin necesidad de esperar por el príncipe azul.
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¿Un banco de semen en Mendoza?
En Mendoza, aunque pocos lo sepan, existe un banco de semen. Funciona en la misma Clínica de Cuyo y es un especie de “franquicia” de un reconocido banco de Buenos Aires, llamado Reprobank.
El Dr. Sabatini nos explica que allí acuden mujeres que quieren ser mamás sin una pareja, pero también hombres en búsqueda de un lugar seguro para resguardar su esperma. “Hay muestras de gente perfectamente sana, que ha sido evaluada y chequeada y se utilizan esas muestras para aquellas mujeres que quieran ser mamás solteras. También hay muestras de hombres que, por ejemplo han sido diagnosticados con cáncer y tienen que hacer quimioterapia, algo muy nocivo para las células germinales, por lo que guardan su semen sano, antes del tratamiento, para un futuro”.
Allí se busca una “homologación fenotípica”, es decir un intento de similitud física con la receptora. Se intenta que sea compatible en grupo sanguíneo y que el color de piel, cabello y altura sean similares a los de la mujer que acude al banco de semen.
La probabilidad de quedar embarazada con esta técnica es exactamente la misma que en una relación sexual con pareja.
Hay banco, pero el mendocino no dona
En Mendoza no hay donantes de semen, y esto no tiene que ver con una cuestión de animarse o no, sino que la densidad poblacional no lo permite, por lo tanto se trabaja con donantes habilitados por Buenos Aires. “Existe un riesgo de consanguineidad y entrecruzamientos de acuerdo al número de habitantes de esta provincia”, nos revela Sabatini. “De hecho, de acuerdo un nuevo proyecto de ley, un varón no va a poder donar más de una vez y para tres parejas diferentes, para evitar entrecruzamientos”, agrega. Por lo tanto, las muestras vienen de Buenos Aires, congeladas, lo mismo para provincias con densidad poblacionales chicas.
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Se acabó el prejuicio…
Muchas personas, en el único lugar donde han visto a una mujer recurriendo a un banco de semen para ser madre soltera ha sido en las películas, y si bien algunos creen que aún existen prejuicios ante esta peculiar decisión, el Dr. Sabatini nos asegura que en Mendoza, estos quedaron muy atrás.
“Eso ha quedado ya muy en el tiempo, cada vez las consultas son más en cuanto a este tema, y creo que todo tópico relacionado con la fertilización asistida está teniendo cada vez más cabida. Hoy las mujeres charlan de este tema en un café, porque está mucho más hablado. Ha cambiado mucho eso del prejuicio”, nos dice.
La importancia de congelar óvulos
“A partir de los 34 o 35 años la fertilidad de la mujer empieza a declinar, después de los 40 años ya se nos hace difícil lograr los embarazos”, explica la Dra. Ortega a MDZ Femme.
El porcentaje de éxito de embarazo en mujeres jóvenes baja de un 60% a un 15% en mujeres mayores de 40 años.
Además, vale destacar que con la posibilidad de congelar óvulos, se restringe sobremanera el número de pacientes que va a congelar embriones. “Más allá de la discusión religiosa, existe un código de ética, no guardamos 10 embriones por mujer y si no lo viene a buscar nunca más los descartamos. A nosotros no nos gusta tener embriones congelados, congelamos a lo sumo dos, que son los que se implantan, no se descartan”, nos comentan.
Antes, el máximo de embriones a implantar eran tres, lo que aumentó el número de trillizos. Luego se tomaron medidas y la legislación cambió.
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Las parejas
Una de cada seis parejas tiene problemas de fertilidad. El 2013 CREO lo cerró con un promedio de 400 fertilizaciones in vitro. Durante todo el proceso están acompañados por una guía psicológica al que tanto Ortega como Sabatini califican de “clave”.
“Pasar por nuestra psicóloga, especialista en reproducción, es casi una condición sine qua non para avanzar en el tratamiento”, nos expresan, “ella es la primera que nos da el OK”.
Hablemos de precios
Hoy en día la mayoría de las obras sociales, luego de la ley de fertilización, se está haciendo cargo del total del tratamiento, que ronda entre los 30.000 y 40.000 pesos. En cuanto al congelamiento de óvulos, espermatozoides o embriones a implantarse en un futuro, solo algunas cubren el costo, pero se está reviendo dada su importancia, esto sería lo único que se pagaría de forma particular. Esto ronda los 7.000 pesos.



