Si llevo una botella de vino a una cena y no se descorcha... ¿puedo llevármela?

Si llevo una botella de vino a una cena y no se descorcha... ¿puedo llevármela?

La respuesta a una situación que a veces es incómoda, a veces papelonera. Si somos anfitriones de una cena y uno de los invitados trae un vino determinado, ¿es un regalo o estamos obligados a descorcharlo? Y si soy yo quien llevo el vino... ¿me ofendo si no se descorcha?

Federico Croce

Federico Croce

Hay una conducta social que se da en reuniones hogareñas que pueden ser de índole casera, comercial o laboral, y bien puede producirse en una comida con amigos o en un convite en la casa del jefe: si llevo un vino y no se descorcha... ¿puedo llevármelo?  

"Hace poco organizamos una cena. Uno de los invitados trajo una botella de vino que nunca abrimos. Cuando se iba, pidió que se la devolvieran, cosa que hicimos. ¿Me equivoco al no querer nunca volver a invitarlo?", fue la pregunta de una lectora de la revista Wine Spectator, una de las publicaciones màs prestigiosas del mundo del vino.

Desde MDZ Divinos consultamos a varios sommeliers, organizadores de eventos, conocedores en tema de vinos y de protocolos; y su respuesta fue contundente: "Tiene razón en que el concepto de un regalo lleva consigo que el presente es para que su destinatario, en este caso el anfitrión, lo disfrute cuando lo desee; por lo cual nunca debe estar la expectativa de que se sirva". 

"Sin embargo, en el caso del vino, si un invitado lleva una botella en ocasión de esa cena o ese menú y espera que se abra esa noche, debe aclararlo al llegar. Si el vino se le ha solicitado especialmente al invitado -'Trae un vino para acompañar la carne, o el pescado, o un menú determinado'-, el comensal entiende que el vino que lleva debe ser bebido en esa ocasión".

"Hay anfitriones que específicamente avisan que el menú y los vinos ya han sido seleccionados, justamente porque se han encargado del maridaje: en este caso, si alguien lleva un vino, ahí es obvio que queda de regalo para quien invita a su casa. Ahora, si se le avisa al invitado lo que se comerá y amablemente se le pide bebida, es absolutamente esperado que esa botella se descorche", especifican. 

La periodista especializada en gastronomía Alicia Sisteró opina que "en una casa, se deja. De hecho se acostumbra llevar al menos dos botellas, una para abrir y otra para regalo del anfitrión para que la consuma cuando quiera. Pero si la comida es en un restaurante, se puede llevar, ya sea que hayas pedido el vino ahí o lo hayas llevado para descorche". La Winemaker Sofía Ruiz Cavanagh secunda a Alicia: "Si la reunión es en una casa... ¡claro que no podés llevarte el vino de vuelta! Pero primero y principal, si el invitado lleva un vino, se debería hacer el honor y abrirlo".  

¿Qué pasa con los malentendidos? Quizás el invitado quiso decirle al anfitrión que le llevaron una botella especial para esa noche y que querían compartirla con todos, pero nunca hubo ocasión de preguntar eso en privado.

Si el vino no se abre, ¿el invitado que lo trajo se lo puede llevar? Foto: Pixabay

La solución es fácil, ante cualquier caso: si alguien llega con una botella, se le pregunta directamente al invitado por ella y se sugiere que se abra. "Lo mejor es preguntar abiertamente y sugerir: '¿la abrimos?', para que el exprese si es para ese momento o es un regalo para quien lo convidó con la invitación", dicen los que saben.

"Finalmente, siempre hay que recordar que una amistad es mucho más valiosa que una botella de vino, así que si la reunión es entre amigos, no debería ser un gran tema dejarle la botella a quien nos invitó a su hogar, y tampoco una incomodidad poder decir 'descorchemos el vino que traje, que quiero que lo compartamos entre todos'", finalizan los expertos, como reflexión última.

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