Laura Catena: "Estamos en un momento durísimo pero saldremos"

Laura Catena: "Estamos en un momento durísimo pero saldremos"

La directora de Catena Zapata se prestó a una charla en la que no esquivó temas. Los reconocimientos, la relevancia o no de los puntajes del vino, el difícil contexto actual, la importancia de la creatividad y el mundo del trabajo y la pandemia. ¿Habrá restaurante próximamente en la bodega?

Federico Croce

Federico Croce

Laura Catena, cuarta generación de viticultores de esa reconocida familia es, además de Directora General de Catena Zapata y fundadora del Catena Institute of Wine, médica y escritora. En 1988 se graduó “magna cum laude” en la Universidad de Harvard, y más tarde obtuvo el título de Dra. en Medicina de la Universidad de Stanford. En 1995 se unió a su padre, Nicolás Catena Zapata, y comenzó a trabajar en la bodega familiar.

En la actualidad trabaja estrechamente junto a Alejandro Vigil y Luis Reginato, seleccionando las parcelas y cortes de los vinos top de la familia; y también ha fundado su propia bodega, Luca. Reside en California, EE.UU., donde es médica de Emergencias del Centro Médico de San Francisco, en California.

Entrevistada en el programa "El Permitido" de MDZ Radio, Laura se embarcó en una charla en la que habló de premios y reconocimientos, pero también del vino argentino, y de este particular tiempo que vivimos, con la pandemia de coronavirus azotando al mundo.

- Laura, ¿qué es esto de llevar adelante la bodega que hoy tiene la marca de vinos más admirada del mundo? ¿Cómo se enteraron?

“ Bueno, nos contactaron hace varios meses para decirnos que estábamos entre las marcas más admiradas del mundo del vino. Cada año la publicación británica Drinks International elabora el ranking "The World’s Most Admired Wine Brands", que no es otra cosa que una lista en donde se reflejan las marcas de vino más admiradas del globo. Lo elabora con Wine Intelligence, una empresa que hace investigación de mercado. Luego de una enorme entrevista que les hacen a mucha gente experta de la industria del vino -compradores, bodegueros, sommeliers, etc.-, publican. Lo cierto es que finalmente nos enteramos que no solo estábamos entre las más votadas, sino que habíamos quedado en el puesto número uno.

Ellos nos preguntaban a nosotros... '¿Cómo hicieron?', porque en otras oportunidades el puesto uno lo habían ocupado bodegas como Torres de España, Chateau Margaux de Burdeos, Concha y Toro de Chile. El premio va hacia marcas muy exitosas e internacionales, pues los expertos que votan son de todo el mundo.

- ¿Este premio tiene un "efecto derrame" para las demás bodegas de nuestro país?

Nuestro objetivo es enaltecer a Catena y al país. Catena no está separado del vino argentino: van mano a mano. Todo lo que nos hace bien a nosotros le hace bien al vino argentino, y viceversa. Por eso el Catena Institute comparte toda la información y sus estudios con las demás bodegas. Este premio le hará muy bien a todo el vino argentino.

Laura Catena junto a Alejandro Vigil, en el viñedo de donde salen los vinos de 100 puntos.

- ¿Cómo fue recibir esta buena noticia durante este contexto sin precedentes que estamos viviendo a nivel mundial?

Estamos en un momento durísimo. Este galardón lo iban a anunciar con una gran fiesta en la feria Prowein, que fue finalmente suspendida debido al avance del Covid-19. Fue un anuncio virtual, y decidimos hacer un brindis con nuestros importadores de todo el mundo a través de internet.

Hay países en donde no se permite la venta de alcohol, y lugares en el mundo -como Argentina- en donde nadie puede salir de la casa. En el caso de nuestros importadores, uno de los jefes máximos tiene coronavirus. Estamos ante un mundo aterrorizado. Yo estoy bastante segura de que el mundo se va a recuperar en algunos meses y allí podremos celebrar el premio para promover más a Catena y a la Argentina. 

Los puntos Suckling: dos vinos "perfectos"

Cinco vinos argentinos, cuatro de ellos mendocinos, obtuvieron la calificación máxima de este prestigioso crítico hace pocos días. Dos de esos vinos, que elabora Alejandro Vigil, son de Catena Zapata: Adrianna Vineyard River Stones Malbec 2018, y White Bones Chardonnay 2018 (Gualtallary)

- ¿Es tan importante, sirve tanto "sacar puntos"?

Los puntos, a principio de la década del 90, eran como la vida y la muerte: si te sacabas puntajes arriba de los 90 puntos, de repente existías. En esa época, la gente fuera de Argentina no sabía ni que producíamos vino ni conocían al Malbec.

Cuando nos sacamos los primeros 100 puntos, primero de Suckling y luego de Parker hace unos tres años, fue muy significativo porque ningún vino en Sudamérica lo había logrado. Eso para mí fue algo que cambió la historia. Hoy ya vamos por seis vinos de 100 puntos.

Estos son premios al terroir, a ese lugar con combinación ideal de suelo, clima y vitivinicultura que te permite hacer un vino inolvidable. Son del viñedo Adrianna, en Gualtallary, un lugar único en el que mi papá fue pionero.

- No es un dato menor que, en la tierra del Malbec, un blanco obtuvo 100 puntos...

¡Para nada! Es muy relevante que haya sido premiado un blanco, y un Chardonnay. En el mundo dicen que el Cabernet es el rey de los tintos, y el Chardonnay la reina de los blancos. Este varietal tiene mucho prestigio internacional: sacar 100 puntos con un Chardonnay es glorioso.

Laura Catena y la vendimia.

- ¿Cómo ves al mundo del trabajo en el contexto de esta pandemia?

El mundo se está dividiendo en diferentes campos: un grupo está luchando con uñas y dientes por vender, conseguir que le paguen, y sobrevivir -se me ocurre como ejemplo algunos restaurantes con el formato del delivery-. Están innovando, probando cosas nuevas, con un nivel de creatividad que yo no he visto en mi vida laboral

La gente está tratando de sobrevivir. A veces, cuando hay una crisis, las personas hacen cosas que no hacían porque no tenían tiempo, o tenían miedo. Conozco gente que le tenía terror a la computadora y ahora son expertos en tener una charla con 50 personas, o aprendieron sobre venta online.  

Por otro lado, en el resto del mundo no es como en Argentina, que no se puede despedir a los empleados. Han habido muchos despidos. En muchos países el gobierno está absorbiendo el pago de un seguro de desempleo a esos despedidos.

Es un momento para innovar, para poner en práctica ideas. Tengo una amiga que es decoradora de interiores, y no tiene trabajo, pues nadie quiere que entren a su casa. Se ha puesto a escribir una especie de newsletter con ideas para sus clientes para que tengan la casa más linda sin salir. Por supuesto, no cobra, pero ese entusiasmo, esa energía buena, ese gesto fideliza y cuando esto amaine sus clientes la contactarán.

Yo creo que es importante hacer algo: probar diez cosas, de las cuales quizás salga una buena. 

No debemos olvidar, por supuesto, a la gente que si no recibe salario o no tiene su entrada, no puede comer. Esta es una situación crítica y aquí la presión debe estar sobre el gobierno, que debe ayudar a quienes no tienen forma de conseguir dinero y alimento.

- Estados Unidos es en la actualidad el país más azotado por el Covid-19. Te pregunto como médica... ¿Hay esperanzas en ese país de encontrar una vacuna?

Desde el punto de vista científico, es bueno tener esperanzas en Estados Unidos. Es un país que tiene una forma muy rápida de hacer investigación, y mucha gente con mucha experiencia. Las compañías farmacéuticas ganan mucha de su plata en Estados Unidos y tienen grupos de investigación enormes.

- ¿Cómo analizás la forma de encarar la situación que ha tenido Donald Trump?

Yo creo que Trump al principio decidió no escuchar a ciertos asesores que le decían "mirá, esto se viene bravo, y hay que cerrar como hicieron en China". Creo que se equivocó, que empezó demasiado tarde, y le pasó a muchos en el contexto internacional.

Pero lo que está pasando ahora, es que Trump se está asesorando por gente súper capaz -Anthony Fauci y Deborah Birx- , que entiende muy bien la situación médica. Sin embargo, por la forma de gobierno de este país, el gobierno federal no le puede dictar a los distintos estados cómo manejarse. 

Pienso que el presidente norteamericano debe ser más rotundo, haciendo una fuerte recomendación a todos los gobernadores de hacer un cierre.

En cuanto a la Argentina, creo que el gobierno actuó rápido, y desde el punto de vista médico, están haciendo las cosas bien. 

Una imagen dentro del particular edificio de Catena Zapata.

- La última pregunta es una curiosidad personal. Vuelvo a Mendoza. Hoy el turismo enológico va de la mano de la gastronomía. ¿Por qué Catena Zapata no tiene restaurante?

Mirá, junto a mi padre nuestro principal camino ha sido enfocarnos en el objetivo de establecer al vino argentino entre los mejores del mundo. Creo que de a poco lo estamos logrando. 

Sin embargo, en las cavas de los grandes coleccionistas todavía no hay una preponderancia de nuestros vinos. Probablemente en un 20% puedas encontrar a Catena. Hasta que realmente Catena Zapata no sea coleccionado, no vamos a haber llegado al punto que queremos.

Yo creo que cuando tenés que hacer algo muy difícil como ganar 100 puntos, que tu marca sea la más admirada, ser un vino coleccionable que aumente en precio para las añadas viejas... es algo a lo que tenés que entregarte al 100%. En esa sintonía está Alejandro Vigil, nuestro winemaker, que vive y muere por hacer vinos de 100 puntos.

Ahora, la pregunta es: ¿Si hacemos vinos de 100 puntos, podremos hacer un restaurante 100 puntos? No podés vender vinos de 100 puntos y tener comida de 70 puntos. Para mí hacer grandes comidas es como hacer grandes vinos: dificilísimo. 

Sin embargo, tenemos un proyectito. No sé cuándo va a abrir, pero si pasás por el frente de la bodega vas a ver que hay una construcción. Algo se viene, pero abriremos si podemos hacer algo de 100 puntos.

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