Bodega Bianchi y un desafío necesario: "La democratización del vino"
En los últimos meses la bodega dio inicio a un proceso que incluye el lanzamiento de nuevos vinos y el rediseño de algunas de sus etiquetas más conocidas, como la de Don Valentín Lacrado, un vino que es parte del patrimonio argentino. Así la bodega, que es sinónimo de tradición y permanencia, apunta a seguir estando cerca de sus consumidores, ofreciendo productos de valor en todos los segmentos de precios, renovando su propuesta estética pero sin perder la identidad que la une a sus fieles seguidores desde hace más de 9 décadas.
“Nuestra filosofía de trabajo ubica en el centro al consumidor. El vino ha tendido, en los últimos años, a constituirse en un objeto, alejándose de la experiencia del consumidor. El vino no es sólo para conocedores o para coleccionar. Desde nuestra bodega sostenemos que se debe recuperar también lo simple, lo directo, rescatando el placer de beberlo y el disfrute, para diferentes ocasiones de consumo y para distintos consumidores.”-analiza Rafael Calderón, Gerente General de Bodegas Bianchi y agrega: “Por eso, a través de nuestro portfolio, Bodegas Bianchi expresa esta democratización del vino, representada en la variedad de nuestra oferta, nuestro lenguaje, nuestra historia y nuestro origen”.
Al mismo tiempo, desde Bianchi aprovecharon para presentar los varietales de Don Valentín Lacrado, su Malbec, su Cabernet Sauvignon y su Torrontés -uvas emblemáticas argentinas- en una elegante botella cónica baja.
“A estos cambios, se suma la incorporación de la frase “Patrimonio Argentino” que hace referencia a las raíces locales y la herencia familiar de esta bodega –que con 90 años de trayectoria- representa la pertenencia, la cultura y el trabajo argentino”- afirma Adrián Cura, Gerente de Marketing de la bodega.