El cubano que encara a Trump con su arte
Sus icónicas tapas para las revistas Time y Der Spiegel le valen el título de «Ilustrador en Jefe» de EE.UU. Sus dibujos sobre Donald Trump son polémicos.
Fotografía cedida por Edel Rodríguez de la portada que realizó a la revista Der Spiegel. EFE/ Edel Rodríguez
Algunos lo identifican como uno de los mejores activistas del arte latinoamericanos, un calificativo que a Edel Rodríguez -nacido en La Habana, en 1971- le cuesta asumir y otros lo reconocen porque expresa el valor de su arte como testigo de la realidad de Estados Unidos. Es que Rodríguez ha transformado su protesta visual contra Trump en una suerte de marca personal, que comenzó con un dibujo de una reconocible silueta naranja y amarilla a punto de derretirse, convertida luego en un meteorito en camino destructor a la Tierra, una ola que amenaza con tragarse a Washington y una bola de demolición, metáforas que ilustran la capacidad de disrupción y la personalidad divisiva del presidente de Estados Unidos.
Su portada más reciente para Time de este junio representa a un Trump vociferante y con el cabello en forma de fuego de una Estatua de la Libertad rodeada de alambradas, un comentario sobre la recrudecida política antiinmigración del neoyorquino a su regreso a la Casa Blanca.
También es una prueba más de que el «ruido visual» con que el cubanoestadounidense encara al presidente no se limitó a su primera Administración (2017 – 2021).
Del papel a las calles
Cuando comenzaron las protestas masivas contra Trump en 2017, decenas de personas pidieron permiso a Rodríguez para usar sus obras en las pancartas. El ‘sí’ de Rodríguez fue inmediato: «Mi arte es un producto de la sociedad, que puede hacer de él lo que quiera».
«Me gusta la forma en que mi arte entra en la cultura popular. Que cambien el formato y que la gente salga para la calle con algo que los represente», señala el artista, que publicó en abril en sus redes sociales imágenes de manifestantes con carteles donde reinterpretaban sus ilustraciones, en las protestas recientes contra Trump. Y agrega que «no estoy en las protestas físicamente. A mí me gusta el confrontamiento de ideas, la discusión y yo lo logro con mis dibujos, con mis ideas».
Rodríguez se resiste a dejarse atemorizar, aunque reconoce que incluso las revistas han comenzado a ser más cautas en sus publicaciones, algo que sin embargo lo empuja a seguir dibujando.
«No tengo miedo al riesgo porque cuando tú dejas todo atrás y te montas en un bote con tu familia, ya tú no tienes miedo a nada. (…) El peligro es el silencio, que es lo que mata la sociedad, porque en ese espacio es donde entra la dictadura. ¿Cómo voy a tener miedo aquí? Si yo quiero dictadura, me voy para Cuba», señala. Fuente: Efe