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El pueblo de aguas termales que se esconde en el norte de Córdoba

Un rincón natural poco conocido invita al descanso y la conexión con el entorno: las Termas de Quicho, rodeadas de salinas y paisajes agrestes, ofrecen una experiencia única en plena Córdoba.

Argentina ofrece una variedad inmensa de paisajes y rincones por explorar, y uno de los atractivos que más interés despiertan durante ciertas épocas del año son los destinos termales, reconocidos por sus efectos relajantes y sus beneficios para la salud. Aunque la región mesopotámica es la más conocida por sus complejos termales, Córdoba también guarda un tesoro poco conocido: las Termas de Quicho.

Situadas a 20 kilómetros del puebl o de Serrezuela, en el departamento Cruz del Eje, las Termas de Quicho son un verdadero refugio para quienes desean desconectarse de la rutina. Este parque termal está ubicado en un entorno natural dominado por el paisaje seco y majestuoso de las Salinas Grandes, donde las aguas claras y la tranquilidad del entorno se combinan para ofrecer una experiencia única.

Con temperaturas que pueden alcanzar los 40 grados, estas aguas termales son ideales para quienes buscan bienestar y descanso. La ubicación, a solo 290 kilómetros de la ciudad de Córdoba, facilita una escapada de fin de semana. Además, su cercanía con otros destinos turísticos como Deán Funes, Mina Clavero o Villa Cura Brochero amplía las posibilidades para quienes quieren combinar relax con turismo en la región.

Termas ocultas en Córdoba: ideales para una escapada.

El descubrimiento de las aguas termales de Quicho fue inesperado. En los años 80, mientras se realizaba una perforación para abastecer de agua a una escuela rural, los trabajadores encontraron un cauce de agua cristalina con propiedades mesotermales. Tras estudios e investigaciones, en 2021 se decidió desarrollar este recurso con fines turísticos.

Las aguas son recomendadas para tratar diversas afecciones como trastornos linfáticos, lesiones musculares o enfermedades de la piel. También poseen efectos sedantes y analgésicos, lo que contribuye al bienestar general, tanto físico como emocional.

Aunque el parque termal sigue en desarrollo, ya ofrece una propuesta de bajo impacto ambiental, donde se prioriza la experiencia en contacto con la naturaleza. El camping del lugar cuenta con asadores, mesadas, sanitarios y una proveeduría que funciona todo el año. El acceso es libre, aunque ciertos servicios tienen costo.

Cómo llegar a las Termas de Quicho

Desde la ciudad de Córdoba, se deben recorrer unos 200 kilómetros por la Ruta Nacional 38 hasta llegar a Serrezuela. Luego, se toma la calle Amado Nervo y se continúa aproximadamente 25 kilómetros por camino de tierra hasta el camping donde se encuentra el manantial termal, a solo dos kilómetros del Camino de la Costa.