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Cómo saber si una planta sufre, llora o tiene estrés

Las plantas de tomate y tabaco bajo estrés emiten sonidos ultrasónicos, según un revolucionario estudio. Te contamos cada detalle de este misterioso comportamiento en la nota.
Un nuevo lenguaje vegetal, donde las plantas también lloran Foto: Shutterstock
Un nuevo lenguaje vegetal, donde las plantas también lloran Foto: Shutterstock

Científicos han captado los sonidos ultrasónicos que emiten las plantas de tomate y tabaco cuando están sometidas a condiciones de estrés. Este hallazgo, revela que las plantas pueden "llorar" de formas que antes no conocíamos.

Sonidos del estrés vegetal

Los investigadores colocaron las plantas en una cámara acústica dentro de un invernadero, donde monitorearon sus respuestas fisiológicas. Al ser sometidas a deshidratación y a cortes físicos, las plantas de tomate y tabaco comenzaron a emitir sonidos a frecuencias entre 40 y 80 kilohercios.

Planta de tabaco.
Foto: Wikipedia

Frecuencias del dolor

La mayoría de las plantas no estresadas emiten menos de un sonido por hora, pero las sometidas a estrés, ya sea por falta de agua o por daño físico, producen decenas de sonidos cada hora. Estos sonidos, inaudibles para el oído humano, podrían ser detectados por algunos mamíferos e insectos a una distancia de hasta cinco metros.

Inteligencia artificial al rescate

Para analizar las grabaciones, los científicos utilizaron algoritmos de aprendizaje automático especialmente diseñados para este fin. Esta tecnología permitió identificar y clasificar los sonidos emitidos por las plantas, proporcionando una nueva perspectiva sobre su comportamiento bajo estrés.

Planta de tomate.
Foto: Shutterstock

Comunicación silenciosa

El estudio sugiere que las plantas poseen una forma de comunicación acústica desconocida hasta ahora. Esta capacidad de emitir sonidos en respuesta al estrés abre nuevas vías para la investigación en botánica y ecología.

Ecosistemas más complejos

La capacidad de las plantas para emitir sonidos ultrasónicos añade una capa de complejidad a los ecosistemas naturales. Mamíferos e insectos, como ratones y polillas, que pueden detectar estas frecuencias, podrían estar respondiendo a señales que antes pasaban desapercibidas.

Más allá de lo visible

Este descubrimiento nos invita a reconsiderar nuestra percepción de las plantas y su interacción con el entorno. La posibilidad de que las plantas puedan "comunicar" su estado de estrés subraya la sofisticación de estos organismos aparentemente simples.