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Esta actividad previene el cáncer y no cuesta nada

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Un estudio reciente reveló que la jardinería, una actividad que se puede realizar en casa sin costo alguno, podría ayudar a reducir el riesgo de cáncer. Publicado en la revista The Lancet Planetary Health, el estudio analizó los efectos de la jardinería en la salud durante un periodo de dos años, evaluando a 291 personas con una edad promedio de 41 años y medio.

Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno que practicó la jardinería comunitaria de manera regular y otro que estuvo en espera para participar. A lo largo del estudio, se analizaron no solo los hábitos relacionados con la jardinería, sino también la alimentación, el nivel de actividad física y las medidas corporales de los individuos.

Toca la tierra y las plantas.

Uno de los hallazgos más sorprendentes de esta investigación fue la diferencia en la ingesta de fibra entre ambos grupos. Aquellos que se dedicaron a la jardinería consumieron en promedio 7% más fibra que el grupo de espera. Aunque en términos numéricos la diferencia fue de aproximadamente 1,4 gramos, esta cifra es significativa, especialmente considerando que la mayoría de las personas suelen consumir menos de 16 gramos diarios de fibra, cuando la cantidad recomendada oscila entre 25 y 38 gramos.

Así que no subestimes el consumo de fibra. Los alimentos ricos en fibra ayudan a mantener un sistema digestivo saludable, sino que también están asociados con una menor incidencia de cáncer de colon, uno de los más comunes a nivel mundial. Además, la fibra contribuye a regular los niveles de azúcar en sangre y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, lo cual refuerza aún más su papel en la promoción de una vida sana.

Planta un huerto en tu casa.

Más allá de los beneficios nutricionales, la jardinería también promueve la actividad física, necesaria en la lucha contra el cáncer. A diferencia de otros ejercicios, ofrece una forma moderada de actividad que involucra movimientos naturales, como agacharse, estirarse y levantar objetos, lo cual contribuye a mejorar la flexibilidad, la fuerza y la resistencia sin la necesidad de un entrenamiento intenso. Estos movimientos, aunque suaves, son efectivos para aumentar el gasto calórico y mejorar la salud general.