Qué nos deparará la segunda mitad del 2024, según la numerología
Transitando ya la mitad de un año que, según la numerología, vibra bajo la frecuencia 26/8, los próximos meses definirán el curso de este 2024. Conocido como El prodigio, este año está asociado con “reestructuraciones fuertes”, según analizó la numeróloga Julieta Rutenberg (@julirute), toda una especialista en el tema.
La experta explicó que cada frecuencia anual representa “una disponibilidad en el campo electromagnético que determina cualidades y tendencias para construir nuestro camino y evolución planetaria”. El 2023 estuvo guiado por la frecuencia 7, mientras que el 2024 está bajo la influencia del número 8 (que viene de la ecuación 2+0+2+4).
Se ha dicho en varias oportunidades que el 2024 está delimitado por el 8, definido como una frecuencia kármica con influencia en nuestros actos desde principios de año. Esto también siembra una futura cosecha, indicando expresiones que representarán la acción del tiempo como justicia y poder de manifestación.
Este ciclo nos invita a buscar el equilibrio entre nuestras capacidades constructivas y destructivas. Está asociado con Saturno, que representa límites y la necesidad de ordenar situaciones inestables. “Una frecuencia 8 puede ser omnipotente y tirana, generando desajustes y complicaciones a nivel colectivo”, advirtió la experta, como un año de “reestructuraciones fuertes” en todo sentido.
Sin embargo, el número 8 no solo trae advertencias y límites; también representa el infinito universal, brindándonos nuevas oportunidades. “Los meses restantes nos proponen revisiones internas sobre aspectos que deben mejorar en lo personal y en lo colectivo”, afirmó Julieta Rutenberg.
¿Qué nos depara la segunda mitad del 2024?
Agosto será un mes crucial, donde deberemos discernir cómo avanzar en nuestros proyectos individuales considerando las coyunturas mundiales. La frecuencia 8 del año y del mes se combinan, creando un eje 16/7. “El 16 no es una frecuencia fácil. Será un mes en el que pueden revelarse verdades ocultas y manifestarse situaciones inesperadas”, analizó la numeróloga.
Si ignoramos lo que la frecuencia nos muestra, la realidad nos despertará abruptamente. Por otro lado, octubre, bajo la vibración 9 a través del 18, propondrá dejar atrás lo que el 8 ha reestructurado, conservando lo útil y soltando lo innecesario. Será el proceso clave del cambio.
El ingreso definitivo de Plutón en Acuario en octubre, un evento que no ocurría desde hace 248 años, marcará un proceso de muerte y transformación colectiva. A finales de año, entre noviembre y diciembre, se nos invitará a pensar en la siembra de lo nuevo. “Nos preguntaremos qué podemos idear y cómo darle forma a la vanguardia que requieren nuestras vidas”, señaló Julieta Rutenberg, como parte de un nuevo horizonte que se empieza a asomar dejando atrás el pasado.