ver más

Descubrieron una hormona que motiva a hacer ejercicio: cómo se llama y qué hace

Científicos españoles descubrieron la interleucina-15, una hormona que motiva a hacer ejercicio y posibilita la lucha contra las enfermedades del sedentarismo.

Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en España descubrieron una hormona que podría revolucionar la motivación para hacer ejercicio. Esta se libera durante la actividad física y actúa como un mensajero entre los músculos y el cerebro, estimulando el deseo de continuar ejercitándose.

El hallazgo sugiere que los músculos, además de mover el cuerpo, cumplen una función endocrina al liberar la llamada interleucina-15 (IL-15), lo que incentiva al cerebro a seguir moviéndose. Esto podría tener un impacto significativo en la lucha contra enfermedades como la obesidad y la diabetes.

La IL-15 se produce principalmente durante ejercicios intensos, como entrenamientos aeróbicos o de alta intensidad. Esta miocina, al llegar al cerebro, activa áreas clave responsables del movimiento, lo que refuerza la motivación para mantenerse activo. Además de sus beneficios sobre la actividad física, esta hormona también podría mejorar el metabolismo energético y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas, como la diabetes tipo 2.

Se descubrió la hormona interleucina-15, que motiva a hacer ejercicio.
(Shutterstock)

El estudio sugiere que establecer y mantener una rutina de ejercicio regular no solo mejora la salud física, sino que también genera un refuerzo positivo en el cerebro. Este refuerzo es clave para mantener la motivación para seguir realizando actividad física.

Los investigadores también señalan que la intensidad y la duración del entrenamiento son factores determinantes en la cantidad de IL-15 liberada, lo que significa que actividades como correr o nadar no solo mejoran la condición cardiovascular, sino que también incentivan al cerebro a querer más movimiento.

Se descubrió una hormona que motiva a hacer ejercicio.
(Freepik)

Este descubrimiento abre la puerta a posibles intervenciones terapéuticas para combatir el sedentarismo y las enfermedades relacionadas con la inactividad física. La posibilidad de desarrollar tratamientos que imiten o potencien la acción de la IL-15 podría ser una herramienta poderosa para motivar a las personas a mantenerse activas, especialmente aquellas con enfermedades metabólicas o que tienen dificultades para mantener una rutina de ejercicio.

A medida que avanza la investigación sobre la comunicación entre los músculos y el cerebro, se espera que surjan nuevas terapias para mejorar tanto la salud física como la mental. Este estudio refuerza la idea de que el ejercicio no solo es beneficioso para el cuerpo, sino que también es esencial para mantener un cerebro activo y motivado.