Cómo usar la medicina ortomolecular sin gastar nada de dinero en costosas consultas
La medicina ortomolecular se ha popularizado en los últimos años como una alternativa accesible para el bienestar. Con personalidades como Moria Casán, que se encargaron de promover sus beneficios, se convirtió en una opción para tratar de mantenerse joven al entrar en edades avanzadas, y acá veremos algunas claves para aprovechar sus beneficios antiage casi sin costo.
La neumonóloga mendocina Alejandra González, especialista en Medicina ortomolecular y del Antienvejecimiento, resalta la importancia de la nutrición para mantener la salud celular. Recomienda reducir el consumo de carbohidratos refinados y aumentar las grasas saludables como el aceite de oliva y las nueces. Este enfoque contribuye a una piel más saludable y una mejor función celular, evitando productos procesados que pueden perjudicar la salud.
Otro pilar esencial es el ayuno intermitente, que permite al cuerpo regenerarse y utilizar las reservas de grasa como fuente de energía. González sugiere que un período de ayuno de 12 a 16 horas puede tener efectos antioxidantes y neuroprotectores, ayudando a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Este hábito, junto con una buena hidratación, puede mejorar significativamente la calidad de vida sin necesidad de gastar en suplementos caros.
La importancia del descanso adecuado no puede subestimarse. Dormir ocho horas de calidad es crucial para la regeneración celular y la salud general. González enfatiza evitar la tecnología antes de dormir y mantener un ambiente de descanso óptimo. Además, incorporar ejercicio físico, especialmente entrenamiento de fuerza, ayuda a fortalecer músculos y huesos, promoviendo una mayor longevidad y bienestar físico.
El contacto con la naturaleza, conocido como “grounding”, también juega un papel importante en la reducción del estrés y la mejora de la salud cardiovascular. Exponerse al sol de manera moderada es fundamental para la producción de vitamina D, esencial para la salud ósea. Por otro lado, mantener relaciones sociales y participar en actividades que estimulen la mente, como la lectura o aprender algo nuevo, son prácticas que pueden mejorar la salud mental y emocional.
(Shutterstock)
Finalmente, González subraya la meditación como una herramienta poderosa para reducir el estrés y mejorar la concentración. Este conjunto de hábitos, que no requieren grandes inversiones, puede ser adoptado por cualquiera para mejorar su calidad de vida y promover un envejecimiento saludable.
Esta combinación de prácticas no solo es accesible, sino que también es fundamental para una vida larga y saludable. Con estos cambios simples y efectivos, se puede mejorar significativamente el bienestar general y la calidad de vida sin necesidad de gastar mucho dinero.