Los siete trucos para mejorar la memoria a partir de los 50 años
Con el paso del tiempo es común experimentar ciertos cambios en el cuerpo, tanto físicos como psíquicos. Uno de los episodios que puede darse con la pérdida cognitiva tiene que ver con los problemas de memoria. Ante esta realidad, es necesario realizar algunos ejercicios mentales que pueden ayudar a prevenir este deterioro.
El envejecimiento afecta el cerebro, provocando una reducción en su tamaño y en la eficiencia de sus funciones. Según los expertos, este deterioro cognitivo se da después de los 50 años. En ese momento, esos pequeños lapsus a los que antes no se les daba importancia comienzan a preocupar y a relacionarse con posibles enfermedades.
Lisa Genova, reconocida neurocientífica de la Universidad de Harvard, señala que, al igual que ocurre con otras habilidades, la memoria puede entrenarse para evitar problemas. Para ello, dio a conocer siete trucos que ayudan a memorizar mejor:
1. Visualizarlo: Si se quiere recordar algo, Genova recomienda crear una imagen mental para obtener mejores resultados. De esta manera, “estás profundizando las asociaciones, haciendo que la formación de esa memoria sea más sólida, para que se recuerde mejor más tarde”. Escribir en mayúsculas, resaltar con un rotulador o apoyarse en gráficos también puede ayudar.
2. Utilizar la imaginación: Según Genova, las personas con mejor imaginación son también quienes tienen mejor memoria. “Para ayudar a que un recuerdo sea inolvidable, utilice imágenes creativas. Vaya más allá de lo obvio y agregue elementos extraños, sorprendentes, vívidos, divertidos, físicamente imposibles e interactivos a lo que está intentando recordar, y se mantendrá”.
3. Personalizar el recuerdo: Es más sencillo recordar algo que está relacionado con uno mismo que con otra persona. Por eso, es mejor intentar vincularlo de alguna manera a la propia vida. “Asócialo con tu historia y opiniones personales y fortalecerás tu memoria”.
4. Darle emoción: Las cosas que emocionan a una persona suelen ser más recordadas. “La emoción y la sorpresa activan tu amígdala, que luego envía un mensaje alto y claro a tu hipocampo: ‘¡Oye!, lo que está pasando ahora es extremadamente importante, ¡recuerda esto!”, explica Genova.
5. Practicar: Repetir y practicar algo hace que los recuerdos se fortalezcan. “Los recuerdos se vuelven más fuertes y se recuperan de manera más eficiente cuanto más ensayas una habilidad”.

6. Usar señales de recuperación: Estas son elementos como un olor, un hecho o una emoción, que también ayudan a recordar algo. “La señal correcta puede desencadenar el recuerdo de algo en lo que no has pensado durante décadas”.
7. Exteriorizar la memoria: Anotar en un papel, una agenda o un calendario aquello que se necesite realizar ayuda a recordar mejor y evitar olvidos. Esta práctica permite descargar la mente de la tarea de retener demasiada información a la vez.

