Presenta:

Por qué no eres feliz si lo tienes todo, según la psicología

Existen tres aspectos que revelan que eres una persona infeliz
Hay aspectos que determinan que una persona es infeliz Foto: Shutterstock
Hay aspectos que determinan que una persona es infeliz Foto: Shutterstock

La felicidad es uno de los conceptos universales más estudiados por expertos en diferentes disciplinas, sin embargo, conquistarla y hacerla parte de nuestra vida no es una tarea sencilla. Una de las principales razones por las que no somos felices es que sentimos que la felicidad debe ser infinita, y que junto a ella no hay cabida para otras emociones, por lo que la psicología explica por qué no eres feliz a pesar de tenerlo todo.

Y es que la felicidad y sentimientos como la tristeza o la melancolía si pueden coexistir, afirman expertos, que comparten tres aspectos que revelan que eres una persona infeliz.

La baja autoestima es una de las principales razones de la infelicidad. Foto: Shutterstock

Baja autoestima

Una de las principales razones por las que sentimos insatisfacción con nuestras vidas es porque tendemos a ser demasiado autoexigentes con nosotros mismos. Si bien la autoexigencia nos sirve para mejorar en diferentes aristas, también se puede volver destructiva cuando nos hablamos a nosotros mismos de una forma agresiva.

Falta de conexión con lo demás

La falta de contacto con otras personas también te aleja de la felicidad. Diversos estudios e investigaciones han concluido que las relaciones afectivas con la pareja, familiares y amigos son importantes para ser feliz. Expertos de la Universidad de Harvard han destacado que el tener más vínculos afectivos puede aumentar la longevidad de las personas y su calidad de vida. Mientras que el portal “Action for Hapiness ” destaca que el crear conexiones con personas cercanas y conocidos aumentan la autoestima e incluso mejora nuestro sistema inmune. 

El aislamiento también es un factor determinante para alejarte de la felicidad. Foto: Shutterstock

Expectativas altas

A veces nosotros mismos somos nuestro propio rival a vencer en la búsqueda de la felicidad. Esto se debe a que nos fijamos expectativas muy altas sobre qué es la felicidad, cómo debe lucir o en cuánto tiempo debemos alcanzarla. Así malgastamos tiempo que podríamos invertir haciendo cosas que nos llenan o compartiéndolo con las personas que amamos para disfrutar la dicha de estar vivos.