A qué hora debes entrenar para dormir bien y evitar el insomnio
Entrenar es un pilar de la vida cotidiana, ya que el ejercicio es salud y promueve el bienestar general. Sin embargo, cabe destacar que no siempre es buen horario para hacer actividad física, dependiendo del tipo de deporte que se haga y las horas de diferencia antes de ir a la cama a dormir. ¿Cómo afecta esto y qué efecto puede tener en casos de insomnio?
Para garantizar un buen descanso y evitar el insomnio, es crucial considerar el momento adecuado para realizar actividad física. Si bien muchos estudios resaltan los beneficios del ejercicio para mejorar la calidad del sueño, es fundamental entender cómo el momento y la intensidad del entrenamiento pueden influir en nuestra capacidad para conciliar el sueño.
La falta de sueño es un problema común que afecta a una gran parte de la población, y sus consecuencias pueden ser perjudiciales para la salud a largo plazo. Por eso mismo hay que darle importancia y priorizar la calidad del descanso.
Según una investigación realizada por RAND Europe en 2023, aproximadamente el 27’4% de la población europea experimenta algún síntoma relacionado con el mal descanso, con un 10’8% que sufre de insomnio clínico y un 6’1% de insomnio crónico. Abordar este problema es crucial, ya sea mediante el uso de medicamentos, la adopción de hábitos saludables de sueño o la incorporación de ejercicio físico regular en nuestra rutina.
Un estudio publicado en la revista BMJ Open respalda la idea de que el ejercicio mejora la calidad del sueño. Dicho estudio analizó datos de 4.399 personas de nueve países diferentes, encontró una asociación positiva en entrenar 2-3 veces por semana y una reducción en el insomnio. Aquellos que eran más activos tenían un 42% menos de probabilidades de experimentar dificultades para conciliar el sueño y un 22% menos de desarrollar síntomas de pernoctación.
Sin embargo, el momento en que realizamos ejercicio también juega un papel importante. Investigaciones anteriores sugieren que el ejercicio intenso o realizado cerca de la hora de dormir puede tener un efecto negativo en la calidad del sueño.
Es fundamental encontrar el equilibrio adecuado, evitando el ejercicio vigoroso antes de acostarse para no estimular el cuerpo y la mente, lo que podría dificultar conciliar el sueño.
En cuanto al tipo de ejercicio, tanto el aeróbico (como correr o caminar) como el de resistencia (como el entrenamiento de fuerza) pueden proporcionar beneficios para el sueño al facilitar la relajación, reducir el estrés y liberar endorfinas.
La clave está en mantener la consistencia en la práctica del ejercicio, ya que aquellos que eran activos pero luego abandonaron su rutina de ejercicio no experimentaron los mismos beneficios para dormir.
Realizar ejercicio físico regularmente puede contribuir a mejorar la calidad del sueño y prevenir el insomnio. Sin embargo, es importante elegir el momento adecuado para hacer ejercicio, evitando la actividad vigorosa antes de acostarse, y mantener la constancia en la práctica para maximizar sus beneficios para el descanso nocturno.

