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La razón por la que a veces no decir toda la verdad es bueno, según los expertos

Dependiendo del contexto, si la verdad no aporta valor puede llegar a causar daño
Es importante saber gestionar la verdad, según los expertos Foto: Shutterstock
Es importante saber gestionar la verdad, según los expertos Foto: Shutterstock

Una de las cualidades más valoradas en todos los aspectos de la vida es la sinceridad. Sin embargo, expertos en comunicación están empezando a tener algunos cuestionamientos con respecto a esta idea aceptada socialmente, exponiendo las razones por la que no decir toda la verdad puede ser bueno en nuestras relaciones personales diarias.

Según los especialistas, “ser completamente sincero puede no ser siempre la mejor opción en nuestras interacciones cotidianas”, así lo asegura en un reciente artículo la experta en comunicación, la española Aurora Michavila, señalando que “hay situaciones en las que omitir o incluso adaptar la verdad puede ser un acto de empatía y comprensión. La idea no es hacer una apología a la mentira, sino saber cuándo y cómo gestionar la información, especialmente si la verdad puede resultar dañina o simplemente innecesaria”.

A veces, la verdad puede resultar dañina. Foto: Shutterstock

La especialista ejemplifica diciendo que si una persona dio un discurso frente a un público y no le fue bien porque tuvo poco tiempo de preparación, “señalar los errores solo debilitaría la confianza. La sinceridad en ese momento sería un obstáculo, no una ayuda”.

Cuándo es bueno no decir toda la verdad

Según la experta, para escuchar la verdad es necesario contar con ciertos recursos emocionales ya que no todos están preparados para asimilarla. Es así que, si la persona se encuentra en estado de vulnerabilidad o shock, la verdad podría causarle un sufrimiento innecesario.

De acuerdo con la especialista, el proceso de crecimiento personal se presenta gradualmente, por lo que durante este tiempo de aprendizaje “señalar defectos o errores en el momento incorrecto, podemos interferir en el aprendizaje de la persona. La honestidad acá debe ser cuidadosa y medida, permitiendo un crecimiento paulatino”.

Para escuchar la verdad es necesario contar con ciertos recursos emocionales. Foto: Shutterstock

Asimismo, explica que, si la verdad no aporta valor o decir algo solo puede causar malestar y no contribuir positivamente en la otra persona, no es necesario decir nada. “A veces, soltar una verdad en el momento equivocado puede ser perjudicial. Respetar el contexto y el espacio de la otra persona es fundamental para una comunicación efectiva y empática”, remarca la comunicadora.

Finalmente, la especialista pone énfasis en la correcta gestión de la verdad de acuerdo al contexto en el que se la diga, lo que puede ayudar en nuestros relacionamientos, por lo que saber “cuándo callar o adaptar la verdad puede ser un acto de compasión y en ocasiones, la decisión más sabia”.