Algunos trucos para limpiar el pis de gatos y perros y eliminar el mal olor
Si un perro o un gato repite el mismo lugar para orinar, porque no quedó limpio completamente. Foto: Archivo
Tanto la orina de gatos como la de perros tiene un aroma intenso. Si no se trata a tiempo, puede persistir. De hecho, existen métodos que no requieren productos químicos agresivos y que además son fáciles de aplicar.
Si el accidente ocurre en superficies con tejidos, como alfombras, sofás o ropa, lo primero es retirar el exceso de líquido. Un jabón suave será la primera herramienta para limpiar la mancha. Una vez enjuagado, se puede preparar una solución de vinagre y agua. Mezclando una parte de vinagre con dos de agua y pulverizando sobre la mancha, el vinagre actuará como neutralizador. Es importante dejar que repose durante unos 15 minutos antes de enjuagar nuevamente.
Otra alternativa para limpiar manchas en superficies delicadas es una mezcla de agua oxigenada, agua y unas gotas de lavavajillas. Esta combinación, introducida en un pulverizador, permite atacar tanto la mancha como el olor persistente. Su uso es sencillo: se aplica sobre la zona, se deja actuar unos minutos y luego se retira con un paño húmedo.
El bicarbonato de sodio también absorbe olores. Esparcir una pequeña cantidad sobre la orina permite que el bicarbonato actúe como un imán, al atrapar los compuestos responsables del mal olor. Después de dejarlo actuar unos minutos, basta con cepillarlo suavemente y retirar el polvo restante. Este truco es ideal tanto para tejidos como para pisos, y su acción es inmediata.
En el caso de manchas en pisos duros, como baldosas o madera sellada, una limpieza básica con agua y detergente suele ser suficiente para eliminar la suciedad. Sin embargo, para asegurarse de que el olor no persista, se pueden añadir unas gotas de aceite esencial de limón o naranja al agua de fregado. Estos aceites, además de ser refrescantes, ayudan a desinfectar la superficie.